Fattoruso – La gira continúa

 

Es imperdible. Pero imperdible, imperdible. Tanto si sos uruguayo como si no lo sos. Tanto si sos músico como melómano, o ninguno de los dos. Tanto si conocés la música de Hugo Fattoruso como si no la conocés. Tanto si te gusta la música de Hugo Fattoruso como si no te gusta nada. Tanto si peinás canas como si sos un adolescente. Cualquiera sea tu condición, esta película te va a interesar.

Debo admitir que fui sin expectativas. El cine uruguayo suele tirármelas abajo y por esa razón ya voy sin ellas. Para mi enorme asombro salí de ver la película con el deseo profundo de volver a verla, cosa que haré ni bien tenga la oportunidad. ¿Por qué? Porque era tal el nivel de excitación emocional mientras la miraba que quiero volver a verla más tranquila, sabiendo lo que vendrá y saborearlo más lentamente. Algo así como la torta de cumpleaños que sobra y te la comés tranquila con el café del desayuno del día siguiente.

Me pareció muy bien lograda. El comentario que se repetía en los pasillos, de gente que supo algo del proceso de creación, era la dificultad que seguramente habrá pasado el Director para seleccionar el material. Es que la vida y obra de Hugo Fattoruso ha sido muy prolífica y muy interesante. Bueno, la selección tiene que haber sido excelente pues una sale del cine con la sensación de saber todo lo que vivió e hizo Fattoruso. También se sale con un nivel alto de adrenalina.

No quiero arruinarles las sorpresas a quienes todavía no la vieron, así que no les contaré casi nada. Espero que me crean que es imperdible y que lo mejor que pueden hacer es ir a verla y recomendarla, llevar a amigos y parientes de cualquier edad.

La reflexión que sí dejaré por acá es que impresiona y cala muy hondo en el corazón sentir el respeto y la admiración que tienen por él músicos referentes de Uruguay y de países vecinos. Es una picardía decirles cuáles, pues forma parte de la magia de la película que todo eso llegue de sorpresa. Por eso, a pesar de que me dan muchas ganas, no les contaré los detalles.

Es maravilloso que esto se haya hecho en vida del homenajeado. Es hora de que como sociedad cambiemos esa torpe costumbre de demostrar mayor admiración una vez que los artistas o profesionales se despidieron de su cuerpo físico. Esta película es un gran ejemplo en este sentido, que aplaudo de pie. Que alguien tan enorme como Hugo Fattoruso pueda recibir este homenaje y disfrutarlo es un acto de sabiduría y generosidad, en este caso de parte del Director, Santiago Bednarik.

Durante el preestreno hubo también un aplauso caluroso, lleno de respeto, admiración y agradecimiento profundo para Osvaldo Fattoruso. A mi alrededor se sintió muy, muy fuerte ese momento y de solo pensarlo se me vuelve a nublar la vista. Hay poca gente que se extrañe como Osvaldo en la escena musical. Tanto él como Hugo son insustituibles, irremplazables e incomparables.

Luego del peliculón, Hugo Fattoruso hizo eso que hace tan genialmente: música. Con sus hijos (Francisco, Christian, Alexander y Luanda) y nietas (Luana y Mía Fattoruso), con Martín Ibarburu, Sara Sabah, María Bentancur, Patricia Duarte y Anna Pimentel, con Albana Barrocas, los hermanos Silva y, de yapa, toda la comparsa C1080, que llegaron de sorpresa para el propio Hugo Fattoruso.

La película es dinámica, interesantísima y logra con el espectador lo que debe lograr una buena película: transformarte. No sos el mismo cuando entrás a verla que cuando salís de haberla visto. Qué transformación tendrás tú quizás tenga un tinte personal, pero de ninguna manera te será indiferente.

Mi especie de reclamo personal hoy es: valoremos a los músicos, artistas y profesionales que tenemos ahora, mientras están acá. Y valorémoslos por lo que nos hacen sentir y vibrar. Que no tengan que venir personas de afuera para decirnos: “che, mirá que entre los tuyos hay un genio”, o “mi referente es tu compatriota”, para que podamos valorarlos en su real medida. De todos modos, en este caso, si todavía no te sucede de ver a Hugo Fattoruso como el genio que es, tenés la oportunidad de ir a ver la película y darte cuenta de quién es ese ser que ves dos por tres tocando en las calles montevideanas, ya sea en un teatro, en una cuerda de tambores, o en una plaza, tocando sus músicas y acompañando a una infinidad de otros músicos.

Hace un tiempo tuve el enorme honor de entrevistar a Hugo Fattoruso y a Albana Barrocas. Los astros se alinearon para esto en un par de ocasiones. La primera vez yo estaba muy nerviosa, porque sin conocerlo personalmente me inspiraba un respeto tan enorme que me costaba imaginar preguntas que estuvieran a su altura. Me recibió con una enorme amabilidad. Fue tan generoso con las respuestas y las anécdotas que por momentos se me olvidaba que estaba entrevistándolo, aunque enseguida caía en la cuenta de que estaba frente a un gigante de nuestra música –aunque sea feo comparar, en este caso no hay duda de que es el más gigante de todos- y me volvía a temblar la voz. Al terminar la entrevista me regaló un gesto maravilloso, que siempre honraré y llevaré en mi corazón. Disculpen que no lo cuente. Para mí eso ya fue tocar el cielo con las manos. Y cuando yo ya no podía creer lo que estaba viviendo, y me estaba despidiendo por respeto al valor del tiempo de este ser increíble, me detuvo y me hizo un regalo que conservo como uno de mis más grandes tesoros: ocho, ¡ocho! de sus discos. Lo que quiero transmitir con esta anécdota es que Hugo Fattoruso además de sentirse como un músico excepcional también se siente como una persona excepcional.

Este peliculón se está exhibiendo en las siguientes salas:

 

En Montevideo:

Movie – Movie Center Montevideo Shoping
A partir del 18/05 todos los días a las 17:30 y a las 20:30hs

Sala B – Sodre- Auditorio Nelly Goitiño
18 de mayo – 19:30 y 21:15
25 de mayo – 21:15
Horarios de Junio a confirmar

En otras ciudades:

Cine 4d Spathermaldayman – Paysandú
18 al 24 de mayo a las 20:00hs

Cine Doré
19 al 22 de mayo a las 20:00hs

Cine Teatro Municipal – Treinta y Tres
19 al 22 de mayo a las 20:00hs

Movie Club Durazno. – Durazno
26 al 28 de mayo 20:30hs

Movie Club – San José
26 al 28 de mayo 20:30hs

Cine Club – Rocha
11 y 13 de julio 20:30hs

 

 

Foto de portada: Pablo Meneses. Tomada en la Avant Première.

Álbum completo: AQUÍ

Chris Cain & Chapital Grooving the Blues: What a Night!

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Insólitamente genial el toque de Chris Cain & Chapital Grooving the Blues.

Además de su música, de la que ya hablaremos, tengo que agradecerle a Chris Cain el haber tenido mi primer contacto con Chapital Grooving the Blues. Esta formación es: Juan Pablo Chapital (guitarra), Valentín Cabrera (bajo), Gerónimo de León (bata), Sebastián Zinola (teclado) y Camila Ferrari (voz).

Siento gran debilidad por la música que toca Juan Pablo. Le he dado vueltas al asunto para tratar de dilucidar qué es lo que me engancha tanto y la conclusión es que cuando toca cada nota, toca cada nota. O sea, no está en ningún otro lado ni pensando en ninguna otra cosa. Está presente, en ese aquí y ahora, en ese preciso instante, creando música. Eso es mucho menos obvio de lo que puede parecer al leerlo. Lo más común entre los mortales de 2017 es estar haciendo una cosa y estar pensando en otra. “El Chapa” tiene una calma y una aceptación del momento que es maravillosa. Y como todo se contagia desde el escenario hacia las butacas, es un placer estar de público porque se puede experimentar un poco de esa conexión. En cuanto a la formación entera: suena muy, muy pro. Tocaron dos temas al inicio del show, antes de que se les uniera Chris Cain. En apenas unos segundos, el público estaba colocado en el lugar emocional en el que nos necesitaban. Camila Ferrari despliega una dosis de confianza que influye mucho en que una se tire para atrás en la butaca, tranquila de que el barco irá por buena senda. La confianza proveniente de una cantante modifica por completo la experiencia del que oye. Camila en ese sentido hace una contribución muy importante. Además, canta muy bien.

Para quien pueda no saberlo, Chris Cain es un guitarrista de blues y jazz, nacido en San José, California, en el año 1955. Su primer disco, “Late Night City Blues” (1987) recibió 4 nominaciones del premio W.C. Handy Blues, incluyendo “guitarrista del año”. Además de guitarra, toca piano, bajo, clarinete, saxo alto y saxo tenor. Creció escuchando blues y sus estudios musicales anduvieron por el área del jazz. En la Sala Camacuá, agradeció y homenajeó especialmente a B.B. King, Albert King y Ray Charles. Joe Bonamassa dijo de él: “Uno de mis músicos de blues favoritos de todos los tiempos, y no debidamente valorado.  Chris es una de mis influencias desde que tengo guitarra. Tono y fraseo mágicos, voz y temas matadores”. Y B. B. King dijo: “¡Ese chico sí que sabe tocar la guitarra!”.

Así fue que sucedió que un jueves 11 de mayo de 2017, en esta sala de tamaño y disposición tan pero tan agradables, la Sala Camacuá de Montevideo, tuvimos esta oportunidad digna de mucho agradecimiento: trasladarnos por un par de horas a un mundo sonoro intenso y muy emocional.

Una no sabe los entretelones pero puede adivinar que demasiado tiempo de ensayo no pudieron tener. Sin embargo, el toque tuvo un profesionalismo y una contundencia que para quien no sepa que uno era de California y los otros eran de Montevideo, bien podría creer que se trata de una banda estable con años de experiencia conjunta. Es muy admirable esa capacidad que tienen los buenos músicos de entrar en eso que ellos están creando y que a su vez los está creando a ellos de algún modo. Es muy hermoso vivir eso desde el público.

Chris Cain fue pura simpatía, amabilidad y alegría. Generó una gran fiesta de tributo a la música, con mucha comunicación, con muestras de agradecimiento hacia los músicos que lo acompañaron y también hacia el público y hacia la vida. La música creada por él traía también todos esos elementos: felicidad de estar ahí, respeto por todo, comodidad y mucha, mucha presencia. Me impresionó la intensidad de sus frases en la guitarra y de sus solos. Su música genera una fuerza impactante. Cantando, otro tanto. Tiene una gran fuerza y se canta todo. Deja el alma en cada nota y la encuentra en la siguiente. Es admirable su poderío y su entrega.

No cualquiera puede acompañar a este hombre y les digo la verdad, yo me pasé todo el toque admirando al bajista, a Valentín Cabrera. Lo de Valentín fue verdaderamente asombroso. Los temas parecían suyos; daba la impresión de que había tocado con Chris toda la vida, y la onda increíble que le metió a cada nota fue bestial. En un par de temas funkies (no me pidan los nombres), yo me hubiera parado y le hubiera tirado pétalos de flores si hubiera llevado. Me tuvo boquiabierta todo, todo el toque. ¡Y el sonido de ese bajo lo que fue! Una maravilla, admirable, recomendable por demás.

Gerónimo de León en la batería también estuvo impecable. Ya lo conocemos y sabemos que se toca todo pero me dejó admirada que pudiera tocar blues con esa intensidad y atención durante todo el toque, siempre dentro del vocabulario bluesero y teniendo el protagonismo justo que el Blues requiere de la batería. Que es un tema no sencillo, porque el blues pide una batería con protagonismo acotado pero muy exacto. En los momentos en que se le pide a la batería destacar, tiene que destacar y sin error alguno, y Gerónimo lo maneja muy, muy bien. Con hermosos fills, y una llevada firme y dulce a la vez.

En cuanto a los teclados, una disfrutaba con el goce de Sebastián Zinola. Contagiaba esa alegría de estar haciendo lo que evidente ama. Dialogaba con Chris y con el resto de los instrumentos con total soltura. Se lo sentía contagiado de la propuesta de Chris, pura alegría de vivir. Sus solos estuvieron muy bien articulados con el resto de la música y su contribución general todo el tiempo fue lo que esa música necesitaba.

Les voy a pedir que me acompañen en un intento de transmitirles algo de lo que se percibió kinestésicamente. No sé si lo lograré… ya veremos. Imagínense una sala semicircular completamente llena de público y en total oscuridad. En el centro izquierdo del escenario, tres focos entrecruzados de luz blanca por la que atraviesa bastante humo. Debajo de esos focos, una figura humana inclinada sobre su guitarra con todos los sentidos alertas y con un nivel máximo de calma y conciencia. A su alrededor se intuyen las otras figuras, inclusive la de Cain, y se las siente algo nerviosas, algo excitadas. Esta, debajo del foco, en cambio, se para como un guerrero  de la paz. A cada nota que emerge de sí le dedica todo un acto de creación: le regala la vida, le regala la duración exacta y el ánimo perfecto. Por ese lapso lo único que existe es esa nota, que a ti, que estás sentado en la butaca, te atraviesa el alma, recordándote que tu existencia es de índole divina. Sí, Juan Pablo Chapital. Mi reverencia hoy es para ti.

 

Fotos: María Magdalena Paredes

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G.A.S. “Made in Uruguay”

 

La presentación de G.A.S. del día martes 2 de mayo fue el punto de partida del ciclo “ENCUENTROS CON EL JAZZ – Made in Uruguay” organizado por Jazz Tour. Este ciclo contará con una presentación mensual de aquí a octubre.

G.A.S. tocó un martes y el resto de las actuaciones al parecer serán entre lunes y miércoles. Es una contribución muy generosa de parte de Jazz Tour para quienes amamos escuchar jazz el poder darle a un día de semana un toque de deleite musical, con músicos uruguayos excelentes. De mi parte agradezco que se valore el talento de los músicos de jazz de nuestro país y que se valore a la audiencia, permitiéndonos asistir a estos momentos musicales en una sala tan íntima y exquisita como es la Zavala Muniz del Teatro Solís.

Los músicos que integran G.A.S. son:

Manuel Contrera en teclados. Antonino Restuccia en bajo eléctrico. Mateo Ottonello en batería acústica.

Hubo dos grandes músicos invitados: Jhonny Neves en percusión y Santiago Olariaga en guitarra eléctrica.

La formación de trío es posiblemente mi tipo de formación preferida a la hora de escuchar jazz. Sucede que habiendo tres instrumentos me siento que puedo hacerles un lugar en mí a todos los sonidos. Esto no quita que después se van agregando instrumentos y sonidos, como sucedió hoy, y me atrapa mucho también, y admito que mi nivel de entusiasmo aumenta notoriamente, pero el trío tiene sus peculiaridades especialmente fascinantes, que hoy, antes de saber que habría invitados, fue algo que agradecí explícitamente. Ese juego creativo entre tres instrumentos tan diferentes en cuanto a su sonoridad me resultó un deleite.

El comienzo del show fue muy bien pensado y plasmado. De alguna manera sentí que la música iba llegando, como nosotros, los de la audiencia, y se iba armando gradualmente, generando una atmósfera muy interesante y muy atrapante que iba acompañando ese ajuste que uno necesita al venir de la calle y sentarse a escuchar por primera vez algo completamente nuevo.

Por el primer minuto de música a mí ya me quedó claro que iba a ser una noche excelente. Me acomodé en la butaca y me permití aflojarme para recibir eso que se notaba que iba a estar muy bueno. Pero ni sospechaba lo que vendría.

La música en su totalidad me enganchó porque si bien es jazz, con algún elemento de fusión también, tiene una personalidad específica, que hasta el momento yo no había escuchado en ninguna formación. Por un lado, es netamente lenguaje de jazz. Por otro, tiene dos condimentos notorios que podrían llegar a ser opuestos, a algún nivel: una gran dulzura y unos momentos destemplados, disonantes, que juntos arman un combinado interesantísimo de escuchar. Y también existe un componente de juego, percibible, que se agradece.

Hasta el momento había escuchado a Manuel Contrera en proyectos ajenos y no propios y hoy le encontré un ángulo nuevo. Me sorprendió muchísimo cómo conviven en su música una gran firmeza y decisión, un manejo bellísimo del fraseo, de los matices y evidentemente del lenguaje del jazz, y el ingrediente ternura, pero también otro del que hablaré más adelante. La integración de todos esos elementos se siente completamente natural y nada forzada y el viaje al que te invitan es uno en el que hay una paleta extensa de emociones. Al preguntarle después del toque, nos contó que la mayoría de los temas tocados hoy son de su autoría y luego trabajados con el resto del grupo. Su propuesta, entonces, abraza un rango interesante de emociones y eso la hace, en mi opinión, muy viva, muy dinámica y muy atrapante.

Hoy mientras tocaban me llamaron especialmente la atención las manos de Manuel y de Antonino. Las de Manuel expresaban mucho de todo esto que les conté antes, a través de diferentes grados de tensión, de estiramiento y de un movimiento por momentos muy veloz y por otros momentos más distendido. Las manos de Antonino Restuccia me atraparon también. ¿Vieron que los bajistas tienen que tener su mano izquierda  bastante recta todo el tiempo? Me sorprendió muchísimo cómo, con esa postura, sus dedos iban y venían arqueados combinándose en nuevas y nuevas posiciones. Mientras lo observaba se me vino a la memoria una expresión que le oí a Aznar: “aquello era como una araña pollito”. Lo más loco del asunto es que en esas acrobacias digitales el rey seguía siendo el tiempo, con una exactitud de relojería y con una onda impresionante. La verdad que para aplaudir de pie. Y, ahora que digo eso, no pudimos aplaudir alguno de sus solos porque no queríamos perdernos ni una nota de lo que seguía surgiendo.

Otro aspecto que resalté en este toque fue que las composiciones a pesar de ser composiciones de jazz, que me da la impresión de que contienen mucho lugar a la libertad y a la improvisación, igual incluyen una cierta repetición de algunas frases melódicas y rítmicas que para quien escucha lo hacen algo muy disfrutable. Percibí un movimiento interno diferente a, por ejemplo, cuando escucho una jam. En ese caso, generalmente, la conversación es algo deshilvanada y difícilmente una se quede tarareando un tema. Con los temas de G.A.S. sí existe ese elemento unidad melódica, unidad rítmica, unidad de sentido, que está muy bueno de vivir.

Quiero creer que aunque la batería no fuera mi debilidad, Mateo igualmente me hubiese hechizado. Lo suyo es auténticamente descollante. Acá me van a perdonar pero voy a tener que detenerme y explicarles por qué me parece esto. Y les pido que me sigan con algo de paciencia. ¿Cuál es el camino más común al tocar la batería? Primero ir a clases, aprender diferentes patrones (ritmos), luego empezar a copiar a algún baterista que a uno le guste, ir cambiando de baterista favorito, ir buscando tener un set que suene medio parecido al de ese ídolo, seguir copiando, y de a poco ir soltándose a permitir que lo que hay adentro fluya y finalmente, un día, cuando ya se tiene buena experiencia, sucede que alguien escucha y dice que hay un estilo propio. Se gana confianza en ese estilo y un día se asume esa realidad. Bueno, Mateo Ottonello es un veinteañero que encontró su estilo propio muchísimo antes de haber comenzado a estudiar. Sin saberlo, me animo a decir que jamás se le cruzó por la cabeza copiar a ningún baterista. Y ahora, en este trío fantástico, está mostrando lo que para mí es su mejor versión musical hasta el momento. Pero claro, con la edad que tiene, su carrera musical apenas comienza y la imaginación me explota pensando a los lugares que puede llegar.

En la presentación de G.A.S. daba la impresión de que Mateo tiene una información musical sin límites y que la procesa de alguna manera tal que la vive con el cuerpo y el alma y se traduce con completa naturalidad en movimientos de manos y pies, que a su vez se transmiten al instrumento creando algo completamente original. Por una vez no voy a exagerar: lo de Mateo es demencial. Casi que no cabe en la cabeza. Y no estoy hablando de la técnica, no. La capacidad de ejecución es asombrosa pero ya sabemos que eso no hace a un músico. Mateo es un Músico, así, con mayúsculas. No hubo frase del teclado, de la guitarra, del tambor o del bajo en la que no estuviera completamente por dentro. Un diálogo permanente con todos los instrumentos pero sin esa verborragia imparable que a veces sufrimos por ahí. Todo lo “dicho” tenía lugar, y tenía un lugar de creación, de coconstrucción, de interpretación absolutamente inteligente y sensible. Si bien su volumen natural tiende a ser muy fuerte (si yo lo tuviera en una banda le pondría una de esas pantallas que achican un poco el volumen), con G.A.S. se lo aprecia capaz de matizar y tocar bien chiquito en algunos momentos, así como de componer con silencios inesperados.

Bueno, el adjetivo “inesperado” va con G.A.S. en más de un sentido. Primeramente, una no espera que estos tres músicos tan jóvenes manejen ese vocabulario musical y tengan esa soltura y libertad que tienen. Además, la música como unidad es inesperada. Como les decía más arriba, contiene dulzura y ternura. También es una música nada dubitativa, decidida, firme. Y, como ingrediente exótico, si se quiere, eso que les anticipé que mencionaría: un toque de fricción. Sonidos chirriantes, provenientes de cualquiera de los instrumentos. La sensación que experimenté fue como que me estaban hablando con dulzura en un oído y por el otro me estaban hablando con algo/bastante de agresividad. La combinación me generó un efecto tan diferente, nunca antes experimentado, que me hizo detener a observar de qué se trataba. Llegué a la conclusión de que esta música me invita a hacer resonar simultáneamente emociones que en la vida solemos sentir separadas, y eso se me antojó como una invitación generosa a beberse la vida completa, con todo lo dulce, lo amargo, lo cálido y lo congelante que tiene. Vivirlo desde la música está buenísimo.

Mateo no toca patrones. Mateo no toca ritmos prefabricados. Mateo hace música, de una forma impresionantemente creativa y original.

Queda mucho más por contar, pero lo más generoso que puedo hacer por ustedes es proponerles que por un lado, compren su disco y que, por otro lado, estén muy atentos a cuándo tocan otra vez y no pierdan la oportunidad de ir a verlos. Me atrevo a decir que G.A.S. me dio la misma sensación de por fin escuchar algo valioso y diferente, a base de jazz, que cuando escuché a Esbjörn Svensson Trio por primera vez. No es que sean comparables estas dos bandas. No, no digo eso. Lo que estoy diciendo es que G.A.S. está haciendo una propuesta jazzera de tal originalidad y valor que verdaderamente sorprende. Y es responsabilidad de nosotros, el público, que propuestas como esta sigan gozando de buena salud. O sea, tenemos que ir a verlos cuando toquen, por favor.

Al trío se le sumaron dos invitados fenomenales. Santiago Olariaga en guitarra y Jhonny Neves en percusión (tambor repique y cajón). Recibimos comentarios de que hay grandes posibilidades de que continúen su participación en la banda. Ambos se acoplaron perfecto a la propuesta del trío, con dos roles muy importantes en el crecimiento de la expansión sonora. No hubo una sola nota de Santiago que no fuera inesperada, en el mejor sentido del término. En esta presentación mostró cierta predilección por esos sonidos disonantes a la vez que sus frases conversaban genialmente con el resto de los sonidos.

Lo de Jhonny me dejó completamente extasiada, especialmente con el Repique. Y tuve la misma sensación que con Mateo: que la música iba directo de su cuerpo al tambor y que había una unidad orgánica entre instrumentista y sonido. Un capítulo aparte fue la interacción entre Jhonny y Mateo… pero bueno, es imposible contarles todo.

Ya saben: si no los van a ver, marcan bobera.

Y recuerden que el ciclo continúa. La próxima fecha es el 19 de julio con Marcos Caula Quinteto.

 

Foto: mía.

Para ver más fotos, de un fotógrafo de verdad, Javier Fuentes, ir a la entrada original, en COOLTIVARTE.

CD “Agujas en la Piel” de Crysler

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Hola. Hoy 28 de abril de 2017 este sitio, Atresillado, cumple 7 años. Como las casualidades existen, hoy también es el cumpleaños de Tote Fernández, baterista de Crysler, cuyo disco comencé a escuchar anoche. Brindo por Atresillado, por Tote y por la música, que siempre esté presente.

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Hace un par de días escuché el video documental de Crysler sobre su nuevo disco y con esos segundos sonoros salpicados en el EPK, me fasciné. Ver ese documental y escribir para pedir el disco fue un mismo fluir cinético. El CD llegó hoy, hace un par de horas, y mi idea es compartir con ustedes mis impresiones al ir escuchándolo. ¿Se cuelgan? ¿Me acompañan en esto? Yo tengo grandes expectativas. Ya veremos qué emerge de este objeto circular. Y espero que me tengan paciencia con este método poco ortodoxo de hacer una reseña. La variación implica lo desconocido y ahí radica buena parte de la diversión.

El primer tema se llama como el disco. Al ponerlo a sonar, ya de pique nomás, me infundió fuerza y me colocó en un lugar más energético. ¡Bienvenida esa inyección de vitalidad! La voz convencida de Bruno y un riff firme de guitarra con algo de distorsión, apoyados en un pulso llevado por el HH de la bata. Así arrancó y mientras escucho esos primeros ocho compases deseo con toda mi alma que haya mucho más de esto en el disco. Entonces entra el bajo y Tote ingresa el bombo de la batería.

A ver, aquí vamos a tener que hacer una pausa. Y de hecho pongo pausa en el CD.

Una de las características que a mí más me emocionan del toque de Tote es el sonido que le saca (o, mejor dicho, le mete) al bombo. El bombo no es cualquier parte de la batería. Es el instrumento que marca el paso, es el instrumento que define gran parte del carácter de la canción y en qué parte del cuerpo la vamos a experimentar. O sea, no siempre es así, pero en el toque de Tote en particular sí que lo es.

Entonces, vuelvo a poner “play” y Tote mete el bombo en negras y Rosendo el bajo por los siguientes ocho compases. Ese sonido de la base tiene tal profundidad y tal decisión que el efecto es enorme. ¡Solo eso me eleva fuera de la atmósfera terrestre! Y después, algo perfecto: silencio de la bata y bajo apoyando –sí, apoyando- de forma espectacular a la voz. Porque los silencios dicen todo en algunas oportunidades. Apenas un rasgeo de guitarra en el primer tiempo de cada compás y la voz de Bruno. ¡Genios!

Entonces vuelvo atrás y voy a escuchar la letra. La conexión directa entre la letra y el ambiente creado por la música en cada uno de estos momentos que escuché de la canción es impecable. Ok, estamos ante algo muy, muy cuidado. Ya no me caben dudas. Y llevo escuchado –y rescuchado-, literalmente, 1 minuto del disco.

¿Cuántas veces un minuto de música te hace volver a escucharlo cuatro o cinco veces antes de poder avanzar con un disco que te intriga? En mi caso esto no sucede a menudo.

Hago un paneo por todas las letras y confirmo, con placer, que todas las letras son historias. Y a esta altura se me hace muy difícil no asociar las 8 sílabas de la décima que hoy oí explicar a Jorge Drexler en su charla TED con la división en 8 compases de este tema. No, seguro que no tienen relación ninguna, pero ya que me están acompañando en mi viaje de escucha… pues eso se me cruzó por la cabeza.

El segundo tema se llama “Eran días”. Pah. A este lo necesité escuchar de un tirón, porque la letra me trasladó, sin piedad alguna, a mi última frustración amorosa. Y les digo, estoy escuchándola por segunda vez y mi atención se va tanto pero tanto a la letra que recién en la segunda escucha y en el minuto 1:11 de la canción es que reparo en la maravilla de sonido de la batería y el bajo. ¡El sonido es una cosa im-pre-sio-nan-te! No debería sorprenderme, pues Tote me había contado que él estaba conforme con el sonido (y para que un músico diga que está conforme con su música es porque la cosa está genial). Pero sí que me sorprendió. Quedé boquiabierta, muy especialmente en ese instante 1:11. Para mí este tema, a la segunda escucha, ya es un hit. Pero, jua, disculpen que lo tengo que escuchar otra vez. (Ustedes quedaron en acompañarme, les recuerdo). En la tercera vuelta noto el redoblante divino, clavándose como agujas en el centro del pecho. (Al bombo se lo escucha con el segundo chakra (sacro) y al tambor lo oigo claramente con el cuarto chakra (del corazón). Al bajo no me sorprende oírlo con el tercer chakra (plexo solar), bien en el centro del cuerpo… es que eso es el bajo. El bajo es lo que une y empasta a toda la banda. Si no hay bajo, a veces hay demasiado aire entre las células.

Al escucharlo otra vez me detengo en la voz y reparo en que Bruno se está cantando todo. O sea, ya se cantaba todo en los otros dos discos, pero en este hace un despliegue mucho mayor de rango vocal, de dinámicas, y al menos yo recibo su canto como más cómodo y me llega mucho más directo al cuore. Creo que está cantando menos nasal. (Si yo entendiera de canto, sería genial, pero como no es así, se me complica un poco identificar qué es lo que me gusta tanto de su voz en este disco). “No hay fin, hay paz”: bellísima frase final.

El tercer tema se llama “Caer”. Este tema no me enganchó tanto como los otros dos (menos mal, porque a este paso no sé si sobrevivo al CD, ja). Me fascinó esta frase: “Sos lo que no quisiste ver también”. Si me lo permitiera, si no fueran las 2 am, me quedaría elaborando un poco acerca de esta frase. No sé si contándoles, pero sí pensándolo yo. En fin, pero vamos al cuarto tema.

Ay, sí, el cuarto me enganchó en los primeros 4 segundos. Se llama “Memorias”. Veo que en este tema está invitado Christian Cary en voz y coros. ¡Qué buena es la melodía inicial! Y me detengo en esta frase de la letra: “Y cambié de corazones por última vez, y es porque no tengo otra memoria que me quiera lastimar como ayer”. En este tema vuelvo a percibir las dinámicas y sus matices que me hacen verdaderamente bien. Al aparecer Christian Cary, me admira la compatibilidad de las voces de él y Bruno. No da la impresión de ser un invitado. Una oye y siente algo integrado, como si Christian fuera parte permanente de la banda. “Y es porque hoy quiero una memoria para poder olvidarte otra vez”. Qué buenas están las letras, che. ¡Y las guitarras! Yo tengo un tema con las distorsiones de las guitarras… me gustan cuando no se exceden. El balance entre distorsión sí y distorsión no de Crysler me cabe como un guante. Me genera la adrenalina necesaria y cuando ya la tengo en el nivel justo, deja paso al sonido más claro, más nítido, que entonces se siente como un bálsamo. Bellísimas las guitarras al final.

¡Ópiti! El quinto tema, “Peor manera”, me coloca en otro lugar emocional. Bienvenido sea, porque ya estaba corriendo el riesgo de ponerme demasiado nostálgica, y, si puedo elegir, zafo de esa zona. Esta letra es bastante abierta. Creo que cada uno la podrá interpretar con lo que sea que le esté sucediendo en este momento. En cuanto a la música, es un tema muy rock y muy funk. Y, ya me perdonarán, seguramente, pero siento que tiene algo de disco también. ¡Archi bailable!! Arrancar un lunes bailando esto puede ser la manera más inteligente de arrancar la semana. Pruébenlo y después me cuentan, ¿sí? Musicalmente hablando, sospecho que es al bajo que le debemos el gran feeling copado de este tema. Y de ahí, claro, todo se va construyendo fantásticamente. Tote despliega en este tema en particular esa calidad de groove que ya le conocemos bien, y un gusto especial para algunos momentos que son joyitas. Martín Verde en la guitarra verdaderamente se pasa en este tema. Es genial. Pero esperen… tengo que escucharlo de nuevo para sentir bien esas guitarras y el bajo y cómo se articulan con la batería. Fantástico tema este. Otro hit, sin duda.

Bueno, estoy ante una encrucijada: recién llegué a escuchar la mitad de este CD y la cantidad de palabras escritas ya son más de las que seguramente la mayoría de ustedes tiene la costumbre de leer de un tirón. Creo que sería amable de mi parte liberarlos de la tarea de acompañarme por hoy. De todos modos les agradezco muchísimo haber llegado hasta aquí conmigo.

Quizás también sería una buena cosa permitirles a ustedes hacer su propio descubrimiento de la segunda parte del disco. Y sería muy genial si alguno se animara a contarme en los comentarios cuáles fueron sus impresiones. Y, admito, hay una gran posibilidad de que vuelva por acá a contarles una segunda parte de este viaje de recepción y disfrute musical, aunque por las dudas no lo esperen.

Este disco contó con la Producción Artística de Francisco Fattoruso, que todos afirman que fue decisiva para que este producto tenga la calidad que tiene. Los músicos invitados que figuran en el disco son: Camila Sapin (Voz y coros en “Deja Vu”), Christian Cary (Voz y coros en “Memorias”), Diego Cuba (Rap en “Vuelos”), Federico Lima (Voz y coros en “Más palabras”), Francisco Fattoruso (teclados y samples), Pablo Fernández Villagrán (solo de guitarra en “Vuelos”), Pepe Pereira (Percusión).

Ingeniero de sonido: Emilio Ferraro.

Asistente de grabación: Federico Abella

Ingeniero de mezcla: Francisco Fattoruso

Ingeniero de mastering: Glenn Shick

Arte y Diseño (que están buenazos): Daniela Beracochea.

Ah, no, pero esperen un segundo más, que antes de irme, por si acaso alguno de ustedes no estuviera al tanto, quiero comentarles que Crysler presenta este disco en La Trastienda el día 3 de junio (sábado) a las 21 horas y las entradas están disponibles en Red UTS, Tienda Inglesa y Red Pagos. Sé que las primeras 100 entradas anticipadas incluyen el disco “Agujas en la piel” sin costo.

Hasta la próxima.

Para los amigos de Atresillado, algunos de los cuales están del otro lado del océano, les dejo el video al que me referí al principio.

 

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Foto: obviamente mía.

Información infiltrada: taller on-line de Intro a la Meditación

Hola atresilladillos:

Podrán apreciar que hoy pego un salto cuántico en el tópico de mi publicación. La razón es sencilla: estoy promocionando esta belleza de taller on-line y no quiero que ustedes se queden sin saberlo.

Por supuesto esto proviene de uno de mis otros mundos, que ya saben que tengo varios.

Si es que hay alguien del otro lado leyendo: va un abrazo.

Patricia

Introducción a la Meditación (on-line)

 

¿Cuánto te simplificaría hacer el Taller Introducción a la Meditación desde tu casa, en el horario que prefieras?

¿Qué tan valioso sería eso para ti?

¡Tus deseos se acaban de hacer realidad! ¡Sí! ¡Sí!

Y yo estoy súper feliz de poder ofrecer este taller introductorio en forma on-line.

El lanzamiento será el lunes 8 de mayo de 2017

Adquiriendo el Taller de Introducción a la Meditación recibirás:

  • Un primer video explicativo, con recomendaciones generales.
  • Ese mismo día recibirás un segundo video, de 1 hora de duración, con la primera sesión del taller y un archivo PDF con el resumen de la misma.
  • Una vez por semana, durante 4 semanas más, recibirás un nuevo video con una nueva sesión y su correspondiente archivo PDF.
    • Cada sesión incluye:
      • Un ejercicio de relajación
      • Un ejercicio de mayor conocimiento de nuestro cuerpo energético
      • Un ejercicio de meditación
  • Acceso durante 3 meses al grupo de Facebook “Meditadores”, exclusivo para los concurrentes a mis talleres de meditación y a las prácticas de meditación, donde compartir tu experiencia con otros que están recorriendo tu mismo camino.
  • Una sesión individual por Skype, de 30 minutos de duración, en la que podrás preguntarme personalmente cualquier duda que puedas tener.

La dinámica está propuesta como para que tú practiques lo recibido en cada video durante todos los días de la semana, y que al llegar el segundo video, ya tengas el paso previo incorporado.

El precio para obtener acceso al taller completo, incluyendo las 6 horas de video, los PDFs correspondientes, el acceso libre al grupo “Meditadores” y la sesión de 30 minutos de sesión individual por Skype, es

$ 2.000 (pesos uruguayos) o

US$ 70 (dólares americanos)

Como te decía, el lanzamiento es el lunes 8 de mayo de 2017. Y como estoy súper feliz con mi primer lanzamiento on-line, voy a hacerte una propuesta imperdible:

Si adquieres el taller ANTES de esa fecha, o sea, hasta el 7 de mayo de 2017 inclusive, podrás acceder a él por

$ 1.700 (pesos uruguayos) o

US$ 60 (dólares americanos)

Este es el precio que le he puesto teniendo en cuenta que quiero que todos puedan dar este primer paso. El valor de lo que obtienes con este taller es incalculable en verdad.

Párate un segundo a calcular el valor real de lo siguiente:

  1. Incorporar a tu vida diferentes técnicas de relajación y de conexión con el aquí y ahora
  2. Aprender a percibir y reconocer el estado de tu cuerpo interno, de tu cuerpo energético
  3. Reconocer los bloqueos energéticos y eliminarlos
  4. Revitalizar tu cuerpo físico, mental, emocional y energético con una sola herramienta: la respiración
  5. Practicar tres modos diferentes de meditación, que desde el primer día te otorgarán:
  6. Más claridad mental,
  7. Más bienestar emocional,
  8. Más vitalidad,
  9. Un gran entusiasmo por reconquistarte a ti mismo y descubrir nuevas formas de sentirte y vivirte.

Y esto es solo la punta del iceberg, te lo aseguro. Cuando hayan pasado unos pocos días de practicar los ejercicios propuestos, empezarás a experimentar todo tipo de mejoría, que puede incluir una disminución del apetito causado por ansiedad, un deseo de alimentarte mejor, un mejor descanso nocturno, mejor toma de decisiones y un aumento en tu intuición y tu creatividad.

Aquí debajo te dejo dos videos de obsequio. En el primero te cuento acerca del enfoque que tiene el taller (práctico, práctico, práctico) y en el segundo comparto contigo un hermoso descubrimiento y cómo lo estoy aplicando en mi vida y en mis meditaciones.

Pero antes de que vayas a ver estos videos, déjame contarte la logística para adquirir el taller.

  1. Me envías un e-mail a pazenmentecorazonycuerpo@gmail.com o directamente AQUÍ.
  2. Te respondo con las formas de pago posibles.
  3. Luego de la confirmación del mismo, y a partir del 8 de mayo, recibirás en tu e-mail todo el material, con separación de una semana cada vez.
  4. Si lo deseas y en el momento que tú lo desees (dentro de las 5 semanas de duración del taller), coordinamos un encuentro por Skype para evacuar todas tus dudas directamente conmigo.

No te preocupes si vives fuera de Montevideo o inclusive fuera de Uruguay, pues igual puedes adquirir el taller. Justamente lo que más me fascina de este proyecto es saber que les estoy dando una solución a todas esas personas que viven lejos, o que tienen horarios diferentes, o que prefieren estar más tiempo en sus hogares por razones varias.

Ahora sí, te dejo los dos videos.

Con mucho amor,

Patricia Schiavone

Hoy es 25 de abril de 2017

Entrevista a Sebastián Caldas y Antyram

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En un sábado soleado e hiperventoso —hace un tiempo que los vientos y Montevideo se atraen— nos encontramos con Sebastián Caldas, Andrés Montaldo y Diego Fernández para conocerlos un poco más, en vistas al toque de este jueves 13 de abril.

Sebastián Caldas y Antyram se presentarán en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís, a las 21 horas. Las entradas se pueden comprar en Tickantel o en la boletería del teatro.

Sebastián Caldas es un músico uruguayo, guitarrista de formación fundamentalmente clásica, que hace años vive en Suecia, que viaja con cierta frecuencia a estas latitudes.

Antyram está integrado por Popo Romano (tiple), Andrés Montaldo (contrabajo) y Diego Fernández (guitarra). Para esta presentación se unirá también a la formación Ismael Bértola (percusión).

¿Cómo conociste a Popo Romano?

Sebastián: Este caballero [Andrés Montaldo] es mi primo segundo. Nos pusimos en contacto por Facebook. La verdad es que yo no sabía que Andrés había estudiado música. Hacía mil años que no nos veíamos. Yo me fui primero para Suecia y después para España y perdimos contacto. Luego, cuando nos contactamos él venía estudiando con Popo Romano y me contó del proyecto Antyram, con quienes venían tocando hacía unos años. Y por ahí salió la propuesta de hacer algo conjuntamente. Yo ya había trabajado con Ismael Bértola y Fernanda Bértola, de Latasónica, haciendo un proyecto que llamamos “Moviendo horizontes”, en el que aproximamos la guitarra clásica a la percusión montevideana, latinoamericana. Esto va a incluir un paso más, que es la improvisación. Mi experiencia en improvisación fue en los grupos de rock que tuve cuando fui adolescente, también estudié improvisación en el conservatorio en el País Vasco pero nunca lo apliqué en un concierto. Por lo cual la colaboración con Antyram busca llevar la improvisación a la guitarra clásica y viceversa, aproximar mis piezas a Antyram.

¿Qué te pareció interesante de las obras de Antyram?

Sebastián: Me gusta el ambiente que crean y el sonido. Me gusta la aparente sencillez pero que a la vez no es tan sencillo crear el ambiente que crean ellos, realmente con melodías muy interesantes y una armonía no siempre evidente. Y a la vez es un lenguaje tonal, con lo cual es más sencillo aproximarse a la improvisación que lo que sería, por ej., improvisar música que modula muy seguido, que sería un paso muy grande para mí. Entonces, por un lado el repertorio es interesante y por otro, es posible para mí.

¿Cómo se dio tu aproximación a la improvisación?

Sebastián: En la carrera que hice en el Centro Superior de Música del País Vasco hay dos años de materia obligatoria de improvisación pero con lenguaje clásico. Y es una tradición que no se conoce mucho, pero en la música clásica siempre ha habido buenos improvisadores. Nosotros estudiamos improvisación con Löic Mallié, discípulo de Olivier Messiaen. Mallié continúa la tradición del órgano, que siempre ha tenido grandes improvisadores… Bach era un gran improvisador también. Creo que es un fenómeno del Romanticismo fijarse más en la partitura y no desarrollar tanto la habilidad de improvisar, también por el virtuosismo que implicó el Romanticismo, que se centraba mucho en la ejecución perfecta de las obras y del estilo.

¿De qué estilo son las piezas que vos componés?

Sebastián: “Es una buena pregunta” —dice y lo mira a Andrés, animándolo a que él responda.

Andrés: El lenguaje es bien clásico. Pero es una fusión interesante, porque Sebastián agarra músicas populares, que no tienen por qué ser siempre uruguayas o suecas. Si bien tiene candombes, etc., pero les da ese color de su formación que los hace muy distintos. Si les das un candombe de Sebastián a alguien del Barrio Sur, no va a saber qué hacer. Ya su música es muy interesante y creo que eso lo hace más abierto a proyectos colaborativos. Porque si fuera simplemente un guitarrista clásico que solamente ejecuta perfectamente piezas que otros escriben, sería bastante más difícil trabajar con él y para él trabajar con nosotros.

Cuando tocás una pieza netamente clásica ¿en qué parte del cuerpo sentís esa música principalmente?

Sebastián: Es muy interesante la pregunta pero yo creo que es diferente en cada interpretación. La psicología de la interpretación en público es todo un mundo. Dependiendo de cómo te prepares y cómo lo afrontes, vas a tener una experiencia u otra. Y te podés entrenar para miles de variantes diferentes. Ha sido todo un proceso. Cuando empecé era muy muscular la cosa, de memoria muscular, y de evadirse. Hoy en día es más entrar en estado meditativo, de relajación, y luego ir como un halcón mirando hacia dónde voy y tratar de armar esa cosa que uno va armando. Eso es lo interesante, el arte del tiempo. Según lo que hiciste antes, armás lo que viene. Es en la mente y en los dedos. El ritmo dicen que se siente en las vísceras, en el estómago. Para mí es ir rearmando ese castillo, ver lo que toqué recién y ahí es donde yo siempre he improvisado. No cien por ciento, porque están pensadas, pero nunca salen dos interpretaciones iguales, porque justamente lo vas armando en el tiempo. No es como un cuadro que lo pintaste y ya está, sino que cada vez vas a pintar el cuadro y va a salir diferente.

Cuando tocás una música netamente clásica  o un candombe, ¿notás alguna diferencia en el lugar en que te coloca una música o la otra?

Sebastián: La verdad que no. Pero cuando toco solo, puedo ser mucho más flexible, puedo jugar mucho más con la intensidad del tiempo, que es un parámetro que me gusta mucho. Y cuando toco con percusión, por ejemplo, tengo que ser mucho más estricto, con lo cual gano algo y pierdo algo.

Y para ustedes, Andrés y Diego, ¿qué le aporta a Antyram tocar con Sebastián?

Diego: Le aportó muchas cosas que nosotros no tenemos. Ya desde el punto de vista clásico, la parte de técnica, cómo se para él frente a las piezas que compone, que es un enfoque distinto al que tenemos nosotros. Nosotros trabajamos más armando temas particulares y encastrándolos dentro de un todo. Sebastián tiene una manera muy particular, muy interesante, de ensamblar, y eso nos provocó a nosotros algo muy interesante.

Desde que estuvimos tocando en Suecia a mí Sebastián me marcó desde el punto de vista interpretativo. Eso que dice él, de la flexibilidad que maneja, cuando uno lo escucha tocar solo entiende los motivos por lo que lo hace y entiende la belleza también.

¿Qué prima para ti? ¿La melodía, la armonía, etc.?

Sebastián: Según el momento. Como compositor no siento que prime ninguna en especial. Como intérprete hay que ver cuál es la jerarquía que buscó el compositor. A veces es un timbre, o el color que crea un cluster. Un cluster son varias notas a la vez que crean un color en sí. Normalmente están cerca, con lo cual la relación armónica de la serie armónica es muy compleja, con lo cual muy poca gente puede distinguir qué notas están ahí pero el efecto es el color. Ahí si buscás dónde está la melodía, no es lo principal sino ese color.

Me tomó por sorpresa el tiple. ¿Hace mucho que Popo toca este instrumento? ¿Y por qué el tiple?

Andrés: Hará unos cuatro o cinco años que Popo toca el tiple. Yo estudié con Popo, como te dijo Sebastián, y luego nos hicimos amigos. Yo vivía afuera y un día que estaba Diego en casa él fue y lo escuchó y como tenía los instrumentos nos pusimos a tocar algo y cuando quisimos acordar habían pasado como cuatro horas. Y ahí él dijo que teníamos que armar algo. Después, como a los seis meses, un día yo fui por la casa y lo primero que me dijo fue: “Tenemos que armar algo con aquello que hicimos. Ya estuve pensando y voy a tocar el tiple”. Y a la semana siguiente nos juntamos con él y con Diego y empezamos a armar esos temas con ideas que teníamos. Y creo que el tiple fue primordial en el trío.

¿Qué características sonoras tiene un tiple?

Andrés: Son cuatro cuerdas triples, de metal, de sonido muy agudo.

¿Y qué guitarra tocás vos, Diego?

Diego: Toco de seis cuerdas y de doce. Los registros son diferentes. La diferencia del tiple con la guitarra va más que nada en el hecho que sean triples. Es distinto cuando son dobles. Al ser tres entra mucho más la variación de la afinación, que son variaciones mínimas, entonces hace un sonido más lleno, más completo, y también la forma del instrumento, que es una guitarra bastante más chica, pero la caja es también bastante más gruesa. Tiene varias particularidades que hacen que la sonoridad se distinga de la guitarra de Sebastián y de las que toco yo. Y en conjunto con el contrabajo genera un montón de sonidos dentro de las cuerdas, un registro súper amplio.

Andrés: Tanto en Antyram como en lo que estamos armando en conjunto la voz tanto melódica como al momento de solear va rotando. Ese fue uno de los feedbacks que tuvimos en Suecia. Una persona dijo que lo que le había encantado era que nunca sabía de dónde iba a venir lo que iba a pasar. Que es también la idea. Así como Seba es súper metódico para componer y para estudiar, lo nuestro es más de sensación. A veces nos pasa que él nos manda una partitura y le decimos “nos estás matando” y a veces le pasamos una cosa a él y nos pregunta qué estamos haciendo. Por ej., nos dice: “Ese fa sostenido, ¿qué está haciendo ahí? Es una ambigüedad armónica” [risas]. Eso es lo que más disfrutamos de trabajar en conjunto.

Hay temas que preparamos específicamente para el Solís pero el año pasado estuvimos en Suecia, Dinamarca y Noruega. Y estuvo divino. Buscándole el valor a lo que estamos haciendo, creemos que no hay muchas formaciones como la nuestra, que hagan una amalgama de estos estilos de música yendo a un punto medio.

¿Cómo es la escena musical sueca en este momento?

Sebastián: Hay de todo. Suecia se caracteriza por tener una buena escuela de jazz. Yo además soy profesor, ¿no? y hay mucho apoyo a la formación, desde muy pequeños, y sin cerrar ni poner etiquetas. Yo doy clase de guitarra. Y puede ser que arregle un tema de ABBA para mi orquesta de guitarras y que toque con teorías clásicas. Todo esto se ve en la escena también. En lo que más tiene éxito Suecia es en sacar músicos pop, rock y compositores, pero compositores en la música popular. Hay un montón. En lo que es la música clásica creo que ahora tiene problemas de formar nuevos músicos, por lo que están viniendo músicos de otro lados de Europa a las orquestas, pero igual es una crisis de los instrumentos tradicionales global, no sé. Pero ahora tienen una nueva estrategia para eso. Hay mucho apoyo. Yo he recibido mucho apoyo del Estado Sueco, del Ministerio de Cultura. Cinco proyectos me han aprobado. Esto es muy importante para alguien que hace una música que no va a vender lo que vende Max Martin para Madonna, por ejemplo. Ese es un compositor sueco, pop, de los que llaman del milagro musical sueco.

Volviendo entonces a Montevideo, creemos que el encuentro de Sebastián Caldas y Antyram de este jueves será una buena oportunidad para escuchar una música diferente que puede resultar atractiva e interesante tanto a músicos de tradición clásica como a músicos de tradición más popular y, por supuesto, a aquellos que disfruten de ampliar los horizontes de su escucha musical.

Foto de portada: Patricia Schiavone

Foto final: gentileza de la producción

Entrevista a una tipa que conozco

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Entrevistadora (E): Bienvenida a este espacio compartido. Esperemos disfrutarlo ambas.

Patricia: Ojalá… tengo mis dudas pero ya se verá.

E: Te sigo bastante y me intrigan algunos aspectos de tu viaje. ¿Puedo preguntarte con libertad?

Patricia: Sí. Bueno, más que con libertad con cautela. Pero, vamos, confío.

E: ¿Alguna vez oíste el dicho “la confianza mata al gato”?

Patricia: Uhhh. Dale, preguntame y no des más vueltas.

E: Mientras te estudiaba para armar la entrevista hice una lista de tus áreas de interés y acción y me encontré con un caleidoscopio: secretaria, traductora, bloguera musical, cronista de toques musicales, entrevistadora, coach, reikista y moderadora de grupos de meditación y visualización. Me admitirás que es un poco raro.

Patricia: ¿Y cuál es tu pregunta? [¿Dónde aprendió a entrevistar esta mujer?]

E: ¿Quién sos?

Patricia: Ah, bueno. Dudo que la respuesta te satisfaga. Quien soy no tiene relación ninguna con mis actividades. Mis actividades responden a circunstancias y a intereses que también son circunstanciales.

E: No sé si te entiendo.

Patricia: Por ejemplo, llegué a estudiar secretariado ejecutivo porque a los dieciséis años quería dedicarme a tocar la batería. Lógico, ¿cierto? Lo único que me atraía en ese momento era tocar la batería pero para mis padres eso no pronosticaba un futuro seguro económicamente y me inscribieron en un curso de secretariado. Y lo hice lo mejor que pude, entre otras cosas para independizarme de mis padres, cosa que hice enseguida. Luego seguí trabajando de secretaria porque a mí también me picó el bichito de la seguridad económica. Y debo decir que me gustó. Viví infinidad de experiencias maravillosas gracias a esos trabajos. Pero volviendo a tu pregunta, hoy siento que soy (fijate que no te digo “creo”, porque ya no creo nada) una parte de la conciencia universal que se muestra a los ojos como un cuerpo sólido, actualmente bastante rechoncho, pero que no lo es. En verdad soy un vacío que vibra con una frecuencia muy placentera. Eso soy. Tan poco y tanto a la vez. Y te tengo una noticia: vos sos lo mismo.

E:  No, no te pases de lista. Yo no soy más que una invención de tu cerebro.

Patricia: Touché. Por un momento lo había olvidado.

E: Volviendo a tus actividades, ¿qué te cuelga tanto del inglés?

Patricia: La realidad es que aprendí francés…

E: Te pregunté por el inglés.

Patricia: No interrumpas. Se nota que no sos Coach, de lo contrario lo sabrías. Aprendí francés para comunicarme con un tío abuelo, que conocí cuando tenía siete años y vivía en USA. Para mejorar mis cartas fui perfeccionándolo, hasta que llegué a escribirlo como el español. Hace muchos años ya; ahora lo tengo completamente olvidado. Un día me dijo que a él el francés le costaba un poco, que en verdad escribía más cómodo en inglés. Coincidió con que en el liceo me hicieron aprender inglés, así que estudié mucho para poder escribirle en su lengua lo más pronto posible. Y en el año 1990 me di cuenta que su lengua nativa era el alemán y quise aprenderlo para escribirle en su idioma, pero eso ya era más difícil. Llegué a escribirle un par de cartitas simples pero nada más. Hoy en día ese ser que ya no está en este plano tridimensional es uno de los seres de luz que me acompañan. Me hace muy feliz que sigamos en contacto. Lo genial es que ahora él entiende español.

Lo otro que me engancha del inglés es que encuentro mucho material de las cosas que me importan en ese idioma. Te aclaro, aunque ya lo sabrás, que no estudié traductorado. Los trabajos de traducción empezaron a venir en 1990, creo, y nunca pararon. Mi cuelgue con la traducción es más que nada el poder transmitir en otro idioma la misma intención que percibo del escritor original.

E: ¿Y los blogs? ¿Qué papel juegan en tu vida?

Patricia: Buena pregunta. Creo que su papel principal es hacerme perder la mayor cantidad posible de tiempo. Por suerte los vengo atendiendo con más discernimiento, aunque acabo de comprometerme a algo que puede ser una tarea titánica, relacionada con el Club de Bateristas del Uruguay: compilar y publicar fotos y una breve biografía de todos los bateristas profesionales uruguayos. Eso va a implicar bastante trabajo pero me ilusiona que haya un lugar donde quede un registro de todos esos seres bellísimos que tiene nuestro país. Porque los bateristas son lo más.

E: ¿Cuántos blogs tenés o atendés?

Patricia: A veces pierdo la cuenta. Atresillado es mi blog más permanente. Ahí hago catarsis relacionada con la música. Pero es un blog descartable, en el sentido de que no tiene ningún valor más que para mí. Sustituye el café o la pizza que compartía con amigos después de un toque musical cuando era más joven. Ahora no tengo eso y entonces vuelvo de un toque y me siento a escribir. También me faltan los amigos con los que comentábamos discos… y entonces escribo. Es catártico. Y cada poco tiempo me avergüenzo de muchas cosas que escribí y me tienta borrarlas, pero por ahora están ahí.

E: ¿Y las entrevistas? ¿Por qué y para qué las hacés?

Patricia: El porqué es maravilloso. Es de esas sorpresotas que me iré de esta vida agradeciendo. Venía Pedro Aznar a tocar a Montevideo y a Federico Meneses de Cooltivarte se le ocurrió que yo lo entrevistara. Cualquiera en su sano juicio, teniendo en cuenta mi cero experiencia en entrevistas, hubiese rechazado la propuesta pero sucedía que yo venía soñando charlas interesantísimas con Aznar y luego del último sueño, poquito antes de la propuesta de Federico, me desperté pensando: “No sé cómo pero a este ser me lo encontraré personalmente”. Entonces, ante la propuesta, pensé: “Claro, así es que lo voy a conocer”, y por eso no dudé en aceptar.

Bueno… después seguí entrevistando. Hasta el momento llevo unas diecisiete, creo. Lo que me mueve a hacerlas, el para qué, es saciar una curiosidad muy fuerte acerca del proceso creativo y acerca de la experiencia personal del músico en el escenario y durante su composición. Me parece que tiene algo de relación con que los discos o conciertos que me gustan mucho transforman mi realidad y entonces me intriga qué sucede con el que crea eso.

E: ¿Y lo vas encontrando?

Patricia: Pah, una locura. Mucho, mucho. Después de cada entrevista quedo en un estado de excitación importante… y es cien por ciento por los descubrimientos que hay en cada una. Algunos están entre líneas, otros ni siquiera los puedo escribir, pero son una fuente de magia, te lo aseguro. Y me han pasado cosas muy locas, que prefiero no detallar ahora.

E: Últimamente se te nota muy entusiasmada con el Coaching y el Reiki, y las meditaciones y visualizaciones. ¿Qué te pasa con eso?

Patricia: En verdad toda la vida sentí mucha curiosidad por conocerme lo más posible, por mejorar lo mejorable en mí y también por lo no visible de la realidad. El punto de partida de esa curiosidad fueron mis sueños premonitorios, que más que nada tuvieron lugar en mi adolescencia. Era algo insólito. Soñaba cosas con lujo de detalles y pasaban idénticas al día siguiente. Pero te hablo de conversaciones completas que se repetían tal cual, cosas así. Ahí quedaba claro que había cosas que existían más allá de la razón. Eso hizo que yo siempre estuviera abierta a creer cosas nuevas, aunque con previa experimentación. No soy crédula, más bien soy escéptica. Sin embargo soy curiosa y cuando algo me resuena un poco, salgo a probarlo y ver qué tal. Así fue que llegué en forma autodidacta a visualizar, a armar grupos de visualización y a sorprenderme gratamente con los resultados. Esto fue allá por 2007-2008, creo. Luego indagué en la meditación y enseguida encontré grandes beneficios. Y se comenzó a dar de compartir esos intereses con mis amigos, pero nunca imaginé dedicarme a eso todo el día.

En abril de 2013 me inicio por primera vez en Reiki y ahí es donde encuentro una conexión hermosa entre lo tridimensional y lo etéreo, lo no visible, lo que habita en otras dimensiones. La experiencia más impactante fue oír un coro de seres de luz cantando a la vez que yo mantralizaba los mantras de Karuna Ki. Eso fue de las experiencias más bellas que he vivido.

En 2015 resuelvo estudiar Coaching, sin saber muy bien en qué me metía. A medida que fui avanzando por ese año y medio de formación encontré que el Coaching tenía una relación muy estrecha con todas mis indagaciones personales anteriores. Además es cien por ciento práctico, que es algo que va conmigo. Y claro que me apasionó. Bueno, no sé si todos entenderán “práctico” como yo. Para mí algo es práctico cuando es aplicable a la vida. Puede ser muy abstracto o muy interno pero ser aplicable. A eso me refiero.

Sobre el final del año pasado recibí la iniciación como Instructora de Reiki y se terminó mi relación laboral de los últimos siete años.

E: ¿Entonces estás en problemas? Qué raro, porque parecés una tipa bastante feliz.

Patricia: Serás atrevida… Igual me generás cierta simpatía, no sé por qué. Por ahora no estoy en problemas y esperemos no llegar a estarlo. Estoy poniendo todo de mí para que la gente se acerque y poder ofrecerle las herramientas que yo encuentro son de mayor utilidad para conocerse mejor y para sentirse mejor. Asombrosamente, porque nada fue planificado, las disciplinas en las que me formé son todas complementarias. Inclusive mi experiencia como secretaria resulta de colaboración cuando se acerca un coachee con objetivos relativos a la organización o de otra índole laboral.

E: ¿Qué quiere decir ser Instructora de Reiki?

Patricia: Que estoy habilitada para iniciar gente en los tres niveles de Reiki. Es un deseo muy profundo el poder colaborar con que cada vez haya más gente canalizando energía amorosa, energía sanadora, energía universal. Estoy convencida de que cuando sea mucha la gente que se pase Reiki a sí misma todos los días, todo va a mejorar. Eso ya se consigue con el nivel uno de Reiki. Con el nivel dos de Reiki se puede enviar a distancia y al nivel tres hay que llegar cuando verdaderamente se desea iniciar a otros. Eso llega o no llega. Depende de cada uno.

E: Vi por ahí que le pasás Reiki al dinero…

Patricia: Ja. Esa es una práctica que empecé hace un tiempo, luego la abandoné -más que nada por priorizar otros asuntos- y ahora retomé. En mi página web (patriciaschiavone.com) explico bien cómo es.

E: ¿Eso fue un chivo?

Patricia: Fue un intento de aprovechar recursos para no contar todo de nuevo. Pero tomalo como quieras. Te decía, se trata de cambiarle la energía a los billetes y monedas que pasan por mis manos, para que cuando sigan su camino a través de los cientos o miles de personas que los recibirán en el futuro, lleven una energía amorosa que sintonice con la abundancia. También me gustaría que mucha más gente lo hiciera.

E: Una última pregunta. Estás ofreciendo grupos de meditación y de visualización. ¿Cuál es la diferencia?

Patricia: Son viajes similares pero diferentes. La meditación busca aquietar los pensamientos, disminuirlos hasta reducirlos a cero, estar realmente presente y desde ahí experimentar la no dualidad. Según mi experiencia, esto se logra focalizando en una sensación, básicamente. La visualización, en cambio, mantiene una idea, aquello que se desea obtener, y se complementa con una sensación y con una actitud particular. Ya te digo, tienen varios puntos en común pero son prácticas diferentes. Lo ideal es que quien va a visualizar tenga alguna experiencia previa en meditación, aunque en mi caso comencé visualizando para luego llegar a la meditación. Todo es relativo y muy personal.

E: ¿Y los talleres de Ho’oponopono?

Patricia: Entonces la anterior era penúltima pregunta… Dejémosla pasar. Mirá, aprender a usar la herramienta o técnica de Ho’oponopono es verdaderamente importante para todos nosotros. Se trata de elegir perdonar para sentirse en paz. Y se hace de una forma que resulta sencilla, que no requiere de demasiado tiempo y que puede llegar a asombrarte enormemente con sus efectos. ¿Quién no tiene algún conflicto que resolver? Yo he tenido experiencias muy potentes con esto y siento que es casi una obligación pasarlo a más y más gente.

E: ¿Funciona solo diciendo las cuatro palabras?

Patricia: No, no. Pero mirá, hay muchas experiencias diferentes y a algunas personas les puede funcionar solo diciendo las palabras. Lo que yo te cuento es cómo lo vivo yo. Para mí este trabajo pasa por el corazón y por una actitud que incluye la voluntad, la comprensión y el amor. Si querés saber más, te invito a que vengas a un taller, porque es de esas cosas que se transmiten mucho mejor haciéndolas que contándolas.

E: Me queda una intriga más. ¿No tenés problemas? ¿Se podría decir que sos feliz?

Patricia: Jajajá. Cuánta ingenuidad junta. Tengo problemas y de lo más variados. Este es probablemente el momento de mi vida en el que tengo más problemas, o problemas más serios. Pero ¿sabés qué? Los vivo desde un lugar que podría llegar a llamarse “feliz”. Es un lugar de aceptación y de confianza. También sucede que le veo la función a cada problema. Cada cosa que no queremos nos refuerza lo que sí queremos y está en nosotros dejarnos llevar por la corriente de lo que no queremos o utilizarlo para reforzar la experiencia de lo que sí deseamos.

E: Muchas gracias por esta charla. Fuiste bastante amable.

Patricia: Lo mismo digo. Pensé que ibas a ser más fastidiosa, pero fue llevadero.

Acuario – de Dany López

¿Vieron esos días que resultan ser increíblemente especiales? Hablo de esos que marcan un antes y un después en la vida. Bueno, hoy es uno de esos para mí. Sucedió algo que resultó en una sacudida emocional y espiritual verdaderamente trascendente.

Y cuando estaba volviendo a aterrizar en el planeta Tierra, sentí que una ayudita musical podía venir bien… pero no podía ser cualquier música. Un “impulso”, por decirle así, me hizo hurgar entre los discos que tengo en formato físico. De alguna manera necesitaba que todo a mi alrededor hiciera tierra. Que el disco fuera tridimensional y girara, contribuía.

Y tuve la buena idea de elegir “Acuario”, de Dany López.

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Lo había escuchado varias veces antes, pero hoy estoy en el lugar emocional perfecto para él. Hoy este disco y yo nos encontramos en un espacio común, complementario y muy cálido, al que espero que algún día ingresen ustedes también, porque el nivel de bienestar es inmenso.

Las canciones de esta hermosura te generan una sensación envolvente de protección (¿universal?… puede ser) y de un piso firme, en el que sí o sí te querés parar, quedar. Tienen un grado gigante de dulzura y de intimidad… y de humanidad ecosistémica, sideral.

Acuario contiene catorce temas compuestos por Dany. Tres de ellos los compuso con Manuel Mendizábal. La lista de los músicos que grabaron estos catorce mimos le para la respiración a cualquiera que conozca un poco de qué estamos hablando. Tomen aire. Aquí va, en orden de aparición:

Gastón Contenti

Nicolás Arnicho

Gerardo Alonso

Federico Navarro

Palito Elissalde

Georgina Hassan

Gustavo Etchenique

César Lamschtein

Pomo Vera

Carmen Pi

Maximiliano Bozza

Gerónimo de León

Manuel Mendizábal

Daniel Drexler

Inés Saavedra

Tato Bolognini

Martín Ibarburu

Guzmán Escardó

María José Bentancur

Jorge Schellemberg

y el propio Dany López.

Es sorprendente que a pesar de alternar entre los músicos, el disco sigue siendo una unidad indudable, una sola pieza, que bien podría haber sido tocada por los mismos músicos de principio a fin. Es raro eso, ¿eh? Pero así es. Me tiento de empezar a “vericuetear” acerca de cómo pasó todo esto pero me voy a abstener, porque justamente no es mi cabeza la que está disfrutando a pata suelta este disco hermoso. Esta vez mi alma prohibe cualquier explicación.

Y como no puedo explicarles, opto por mostrarles. Creo que es lo mejor para hacerles llegar la magia que estoy viviendo en este preciso momento. En loop.

https://danylopez.bandcamp.com/album/acuario

Abrazos musicales,

Patricia

Wind Rose – Susana Raya

Tengo una enorme bendición en esta vida: que hay seres queridos a los que se les ocurre regalarme música.

En el último tiempo he recibido regalos hermosos en formato cuadrado que me han tenido que esperar bastante, porque a la vida se le ocurrió volverse ocupada. Y no hay nada que me genere más ansiedad que ver estos objetos y no poder dedicarles el tiempo o la atención que se merecen.

Este disco, Wind Rose, me llegó de regalo de cumpleaños, de parte de uno de mis killos más queridos y con quien compartimos mucho el gusto musical. Y así resulta que hoy, mientras todos andan ocupándose de la Noche Buena, yo escucho y escribo, y me embeleso… y agradezco. Y vuelvo a agradecer.

susana-raya-wind-rose

Susana Raya es cordobesa (España). Vive, según tengo entendido, en Amsterdam, y grabó este disco en New York. Lo hizo con una compañía que ¡madre mía! Vean:

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Para mi deleite, en este disco no hay ni una sola nota de más. Lo que sí hay es una enorme cantidad de respeto, de sensibilidad, de sutileza, de cuidado extremo, de ternura y de honestidad, que generan una obra que me ha resultado encantadora.

El proyecto fue financiado con el sistema “crowdfunding”. Les dejo aquí el video con el que Susana Raya lo presentaba, pues me parece que transmite muchísimo del espíritu y del sonido del disco.

Los animo a que procuren este disco. Apuesto que me lo agradecerán. Especialmente aquellos seres que le estén prestando especial atención a aquellos estímulos sonoros que despierten lo mejor de ustedes, esas zonas bellas, que todos tenemos más o menos en la superficie. Se vende, por ejemplo, en Amazon.

Este disco, especialmente luego de los días ajetreados de diciembre, me llega como una medicina para el alma que recibo con el corazón abierto.

Es complicado contar cómo suena una música… hace tiempo que hago mis intentos pero por supuesto no lo logro. Puedo decirles que tiene ingredientes brasileños, jazzeros y españoles, con mucho espacio y mucho aire. La voz de Susana es tierna, es dulce y madura a la vez, es vehículo de paz, de aceptación y de conexión con nuestro interior.

Ya sea que Susana Raya haya compuesto pensando en estos músicos o que estos músicos se hayan ocupado de ajustarse a su propuesta, todo suena con un grado absoluto de entendimiento y de comunidad. El espíritu general es de calma consciente. Entre todos han logrado una obra hermosa.

Quienes disfrutamos de escuchar tenemos una suerte inmensa de que haya seres así ocupándose de crear sonidos así.

Disfrutar del disfrute de cantar

Vengo de presenciar algo que me dejó el alma tibiecita, así que es mejor compartirlo. Hoy los alumnos de La Escuela de la Voz hicieron una muestra de fin de cursos ante sus familiares y amigos.

La invitación de La Escuela es a cantar y a pasarla bien, a mejorar las habilidades de canto y a divertirse, y hoy quedó clarísimo que ambos objetivos se logran por completo.

La tarde arrancó con los más chiquitos, que fueron los que menos nerviosos llegaron. Se subieron al escenario como si lo hicieran todos los días y disfrutaron a pleno de cantar su repertorio. Fue genial verlos bailar al compás de la música y vivir esa instancia como un auténtico equipo y con muchísimo disfrute. La profe a cargo, Ximena Bedó, me maravilla por su compromiso y por cómo logra tal concentración con este alumnado tan pequeñín. Verlos y escucharlos a ella con su grupo fue un deleite musical y humano. Algunas caritas mostraban que estaban muy concentrados para hacer todo lo mejor posible, otras que aquello era completamente natural y que se disfrutaba a pleno. Aunque no era posible adivinarlo, hubo niños que practicaron todo el año y otros que hace muy poquito que se incorporaron. Lo que se percibía desde la audiencia era que el grupo estaba muy, muy unido y que todos estaban para colaborar con la misma causa: cantar y disfrutar mucho, haciendo algo bello entre todos.

ninos

En la segunda parte de la noche cantaron los alumnos adolescentes y los adultos. Hay algunos alumnos que tienen una voz privilegiada en la potencia, otros que tienen una voz especialmente dulce, otros que transmiten una enormidad, algo que resulta sorprendente para su corta edad o para su corta experiencia con el canto. Fue muy bello ver con el cariño que los acompañaron sus profesores: Diego Cotelo, Elena Ciavaglia, Ximena Bedó y Yaneya Salabarria. La feliz participación de Pablo Gularte (guitarra) y Luis Mercader (cajón y armónica) le puso aún más alegría y ritmo a la despedida de año.

Solemos decir que todos somos especiales pero ¿lo entendemos cabalmente? Verlos, uno a uno, y escucharlos, dejó esto en evidencia absoluta. Entre los alumnos hay historias de vida que son impresionantes y verlos defender su canción en el escenario con toda la convicción y con toda la garra del mundo, conociendo algunas de sus historias y esfuerzos, fue muy conmovedor pensando en ellos individualmente. En tanto grupos, lo más emocionante fue ver cómo los alumnos se apoyaron unos a otros y la camaradería especial que existió entre todos, alumnos y profesores, a lo largo de una noche que se disfrutó muchísimo.

Las edades de los alumnos que cantaron hoy van de cinco a setenta y pico. A todos los une el mismo gozo por la música y la misma ilusión de compartir ese disfrute con sus más allegados. Me saco el sombrero ante todos y cada uno.

Así como quizás no sean tan evidentes las historias detrás de cada persona al cantar, tampoco es tan evidente todo lo que sucede detrás para que algo así pueda suceder. Mozos acomodando mesas desde temprano, el sonidista enchufando cada micrófono y colocándolo en lugares estratégicos, un cocinero trabajando a doble marcha por circunstancias bellas de la vida, una presentadora de lujo que viene cuidando cada detalle desde hace mucho tiempo con una gran dedicación y amor, muchos mensajes de whatsapp mencionando nervios, preguntando horarios y compartiendo una complicidad bellísima de aquello que se hace por placer.

Como espectadora me dediqué a disfrutar del disfrute de todos ellos. Les agradezco profundamente por haberme permitido ser testigo de la belleza de disfrutar de la vida a través del canto y del aprendizaje del canto. Me llegó con mucha más profundidad de la que soy capaz de expresar aquí y ahora. Hoy se me ensanchó el alma con esta muestra de amor, de alegría, de perseverancia, de esfuerzo, confianza y generosidad y me impactó bellísimamente la diversidad humana compartiendo un camino común.

Y mañana vamos por otra experiencia similar, de la mano de Carmen Pi y Mariana Labrada.

A seguir disfrutando con el disfrute de cantar.

 

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