KIND OF BLUE

Una de las pocas fotos en las que Miles sonríe

Kind of Blue era infaltable en este lugarcito jazzero, no solamente porque la crítica internacional lo considera el más representativo disco de la historia del jazz sino también porque yo lo considero un disco genial y maravilloso. La semana pasada tuve que hacer un regalo de cumpleaños especial y no lo dudé por un segundo: Kind of Blue.

Mi propio acercamiento a Kind of Blue fue muy especial. Por supuesto lo había oído nombrar y nombrar, pero yo tengo una característica que no me enorgullece para nada: cuando algo es demasiado famoso y todo el mundo me lo recomienda, me entra cierta rebeldía y no quiero saber de conocerlo. Así que pasé invicta de Kind of Blue hasta hace unos meses. Pero, cuando quise aprender a tocar en 3/4 y mi profesor de batería, por segunda vez, me dijo con cara seria: “tenés que escuchar Kind of Blue”, “tenés que tocar encima de All Blues”… en fin, me puse a buscarlo. Pero como mi desconfianza seguía, lo busqué en internet. No fui derecho a comprarlo, no. Y lo busqué y lo busqué y no lo encontraba por ningún lado! Pasaron como dos semanas y nada. Todos los links estaban vencidos. Entonces tomé la decisión de mandarle un e-mail a Aldoux, que aparecía muy seguido en algunos sitios de música jazz, que había tenido Kind of Blue en su blog, pero que ya no lo tenía más. Y me mandó un link para bajarlo. Yo estaba feliz por haberlo conseguido pero más por la belleza de disco que me encontré.

Tapa de mi CD

Si no me equivoco, 3 días después de haber escuchado esta maravilla por primera vez, llega sivad selim – que es todo corazón – y ¿qué me trae de regalo? Claro… ¡el CD original de Kind of Blue! Pero no era mi cumpleaños, y tampoco teníamos una relación de largo tiempo ni nada. Se inspiró y pensó que yo tenía que escuchar este disco. ¡Cuando lo puse en mi equipo de música! Era el paraíso. Porque no hay duda, gente… que se pierde mucho sonido con los archivos digitales. Hay discos que HAY QUE TENER y este es uno de ellos.

Este post se lo debo a estos dos amigos: a Aldoux que yo no conocía y que fue tan amable en mandarle un link a una desconocida. La magia fue de ida y vuelta, porque gracias a Kind of Blue conocí a un ser excepcional, a quien quiero muchísimo y me gustaría tener más cerca. Y a mi amigo sivad selim, que fue uno de los que me insistió en que escuchara el disco y me regaló el CD original.

A diferencia de mis acostumbradas reseñas “todo corazón”, con este disco busqué información pues sentía la necesidad personal de saber todo de él, así que me he tomado un poco más de trabajo del acostumbrado, porque quería compartir lo aprendido, pero la verdad, yo no estoy hecha para repetir información sobre música y no hay caso. Igualmente comparto algo de lo que leí y dos grabaciones estupendas del disco, que las conseguí también gracias a Aldoux.

Sivad selim es una persona muy especial por muchas razones, y una de ellas es su generosidad. ¡Me prestó el libro escrito por Ashley Kahn!.. impreso en el 2000, titulado “Miles Davis y Kind of Blue. La creación de una obra maestra”. La verdad que el que lo pueda conseguir, se lo super recomiendo. Es maravilloso leerlo. Yo me senté detrás de una ventana muy amplia frente al mar, puse de música de fondo este disco fantástico y tranquilamente lo fui disfrutando hoja tras hoja, leyendo la historia de Miles Davis y la historia de Kind of Blue pero a la vez desentramando las relaciones entre diferentes músicos, discos, sellos, y, lo más importante, vidas de seres humanos como tú y como yo que se dedicaron a tocar música. Todo lo que digo en este post es tomado de ese libro (no quiero quedarme con ningún crédito ajeno), pero sin duda el autor lo dice más lindo y el libro tiene una infinidad de datos y fotos, que yo no puedo transmitir acá.

A continuación está la lectura del prólogo que fuera escrito por Jimmy Cobb (el baterista de Kind of Blue) para este libro. Jimmy Cobb es el único músico de los que grabaron Kind of Blue que vivía cuando Kahn hizo las entrevistas para su libro, en el año 2000-2002. Kahn dice que 4 meses antes de empezar la investigación para este libro había escrito un artículo por el 40º aniversario del disco. Ahora ya pasó el 50º aniversario…

Nota de fecha 26-05-2012: El servicio que usé para subir el mp3 no funciona más… sepan disculpar.

Músicos:

Miles Davis – trompeta
Wynton Kelly – piano (en “Freddie Freeloader”)
Bill Evans – piano (excepto en “Freddie Freeloader”)
Julian “Cannonball” Adderley – saxofón alto (no toca en “Blue in Green”)
John Coltrane – saxofón tenor
Paul Chambers – Contrabajo
Jimmy Cobb – Bata

Bill Evans, Miles, Adderley y Coltrane

Jimmy Cobb

Wynton Kelly

Como dice Cobb, Kind of Blue se grabó en una iglesia, donde estaba el estudio de Columbia, en la calle 30.

Estudio Columbia donde sucedió la magia

La grabación se hizo en dos días: 2 de marzo (temas 1, 2 y 3) y 22 de abril de 1959 (temas 4, 5 y 6). ¡Semejante disco se grabó en dos sesiones de grabación! Y la versión de Freddie Freeloader que se escucha en el disco es el resultado de la primera toma. Mágico, ¿no?

Entre paréntesis, un dato si se quiere anecdótico pero fundamental para el jazz: El sello Columbia fue el pionero en editar el LP de 12 pulgadas y Prestige fue una de las primeras en unirse a la novedad. Antes de 1948 los discos de 78 rpm limitaban todas las interpretaciones grabadas a tres minutos! No habría jazz verdadero grabado si no fuera por el LP.

La relación de Miles Davis con los sellos de grabación Prestige y Columbia tiene su encanto. Todavía Miles Davis tenía un contrato con Prestige, cuando Columbia mostró por primera vez interés en él (porque Miles primero estaba demasiado sumergido en la droga y luego no lograba tener un grupo estable, que era lo que el sello buscaba). La idea surgió de Miles: que Columbia comenzara a grabarlo y se obligara frente a Prestige a no editar ningún disco hasta que no terminara el contrato de Prestige.

El período complicado de Miles en cuanto a la heroína duró 4 años. En 1949 fue a Francia, se enamoró, se casó y en 1950 estaba de regreso en New York, desengañado amorosamente. Ahí comenzó el período oscuro, del que lo ayudó a salir el baterista Max Roach, con un gesto de generosidad: en 1953 viéndolo destruido en la puerta de Birdland, le puso dos billetes de US$ 100 en el bolsillo, y se ve que como orgullo a Miles no le faltaba, esa escena le dio la pauta de que tenía que enderezar su vida. Se fue de regreso a su casa en St. Louis y dejó la heroína en dos meses. Estuvo un tiempo en Detroit, donde tocó en el Bluebird Inn con músicos como Elvin Jones, Tommy Flanagan y Curtis Fuller. Volvió a New York en 1954.

En cuanto a la elección de los músicos que hacía Miles, se dice que tenía una visión especial para descubrir talentos. A Miles le gustaba especialmente Sonny Rollins, quien tenía 18 años cuando hizo su primera jam con Miles Davis, en 1949. Luego se hicieron compinches. Coltrane aparece en la órbita de Miles en 1952. Tocaba con la banda de Gillespie cuando Miles lo conoció, pero ya lo había escuchado antes, a través de una grabación casera y había quedado encantado. Y a partir de ahí Miles Davis alternaría entre Sonny Rollins y Coltrane como saxo tenor, grabando también con los dos juntos.

Miles aprendió a tocar oyendo a Charlie Parker o “Bird” (saxo alto) y Dizzy Gillespie (trompeta). Al parecer no lograba el virtuosismo de D. Gillespie, por lo que se dedicó a trabajar más en su sonido y en su intensidad. A los dos los vio tocar por primera vez en St. Louis, donde vivía, en 1944, cuando fueron a su ciudad con la banda de Billy Eckstine. Luego los buscó en New York y terminó tocando con ellos. Me parece maravilloso saber que al comienzo a Miles Davis le resultaba difícil solear (Bien ahí!!! Hay esperanza… jeje). Tenía agarradas importantes con Charlie Parker (¡Eran humanos! ¡También discutían!). En 1948 dejó la banda de Parker, irónicamente, porque “la drogadicción de Parker y sus payasadas en las actuaciones eran cada vez más frecuentes”. Parece que al respecto de Dizzy también dijo: “Me gusta mucho Dizzy, pero detestaba las payasadas que hacía para los blancos… decidí… que cuando la gente viniera a verme sería solo para escuchar mi música”. El mismo orgullo que quizás luego le salvó la vida frente al episodio con Max Roach. Digo irónicamente porque apenas 2 años después el propio Miles caería en lo mismo. Pero por suerte para él y todos nosotros, logró zafar.

Por lo que dice este libro, hay varios aspectos de los temas de Kind of Blue que no se saben a ciencia cierta: por un lado, se dice mucho que Kind of Blue fue una total improvisación. Sin embargo, no parece que sea completamente así. Ya habían tocado algunos temas antes y los habían ido mejorando, dándoles forma antes de la grabación. Pero los dichos de unos y de otros al respecto son contradictorios… lo cual sin duda le agrega misterio a esta obra de arte. Pero sí parece que no había nada escrito y que solo tenían unos guiones de acordes preestablecidos. En cuanto a la presencia de dos pianistas, Wynton Kelly llegó al estudio de grabación y se quedó “de una pieza” al encontrarse a Bill Evans al piano. Protestó de haberse apurado para llegar y encontrarse con que había otro pianista y Miles Davis le dijo que no se fuera, que él también estaba en la grabación. Y su piano en Freddie Freeloader es genial. Nota aparte: ¿Sabían que Wynton Marsalis se llama Wynton porque al padre le encantaba la música de Wynton Kelly? Ajá…

Para mis amigos pianistas (especialmente los que me escriben públicamente que me quieren mucho 😉 aquí subo la transcripción del solo de Wynton Kelly en Freddie Freeloader. Dicen que está bastante acertada.

Transcripción – PDF

Bill Evans dijo: “Lo que se escucha en el álbum es la primera interpretación completa de cada pieza. Kind of Blue es significativo desde este punto de vista, de que no hay tomas completas que no se hayan usado. Creo que eso es lo que le da esa frescura. La atmósfera de una primera toma, si suena lo más correcta posible, normalmente es la mejor. Si no te quedas con la primera, generalmente tienes un bajón emocional, y entonces es realmente un proceso profesional trabajoso, de volver a ponerte en disposición”.

Por otro lado, parece que hay contradicciones acerca de la autoría de los temas. Por un lado Miles siempre dijo que todos los temas del disco eran suyos, pero Jimmy Cobb afirma que varios los compusieron con Bill Evans.

También Bill Evans dijo: “Miles aparece como co-compositor por razones que solo él entiende”.

Temas: So What, Freddie Freeloader, Blue in Green, All Blues y Flamenco Sketches.

Según leí por ahí, el título de So What se lo pusieron porque cada vez que algún admirador se acercaba a decirle a Miles que le gustaba la música que hacía, Miles respondía “So what?”. En fin… tenía su carácter el hombre. Pero sin duda este tema es a puro “pregunta y respuesta” y Bill Evans y Jimmy Cobb responden con el “Y qué?” de manera clarísima.

Me resultó interesante saber en honor a quién le puso Freddie Freeloader al tema. Transcribo:

“Freddie” es el apodo por el que muchos músicos recuerdan a Fred Tolbert, nombre que inspiró el blues grabado en la primera sesión de KoB. Freddie era un personaje pintoresco de la calle que trabajaba de camarero en un bar de Filadelfia llamado The Nightlife, y sobrevivía gorreando.

Cobb recuerda:

Freddie era de Filadelfia y solía imitar siempre la manera de hablar de Miles. Trabajaba en el bar contiguo al Showboat, donde tocábamos, debajo del hotel. Solía invitar a copas, o sea que todo el mundo lo quería. Entonces decidió venirse a NY y acompañar siempre a Miles a los bolos (gigs). Si estábamos tocando en NY, siempre aparecía.

Les dejo 2 versiones especiales de este disco. Son grabaciones muy bien hechas (mono y estéreo). Y, seriamente les digo, vale la pena escuchar ambas.

La versión mono está tomada de un vinilo original de 1959. Se la debemos a Superfazz, que se ha tomado este trabajo con un resultado impecable. Y a Aldoux que me lo hizo llegar.

La versión estéreo está tomada de una edición especial en vinilo que salió el año pasado para conmemorar los 50 años del disco. Y quien hizo este trabajo estupendo fue Aksman.

Según me explicó Aldoux, las primeras grabaciones estéreo que se hicieron en aquella época no estaban bien balanceadas y por eso hay como “huecos” que generan cierta incomodidad, para nosotros, que estamos acostumbrados a las masterizaciones modernas, perfectamente balanceadas. Pero esta remasterización moderna tiene una mucho mejor calidad que las grabaciones estéreo de unos años atrás.

La versión mono tiene la particularidad de que uno siente que está ahí, presenciándolo todo.

También leí que las grabaciones en ese tiempo eran con muy pocos micrófonos y que todo lo relacionado con los volúmenes quedaba mucho en manos de los músicos. Jimmy Cobb, por ejemplo, estaba ubicado más lejos de los otros para colaborar con el ensamblado de volúmenes.

Por otro lado es interesante ver cómo cambia un poco el tono del saxo en diferentes versiones de este disco. Al parecer se grabó con dos cintas de grabación diferentes y una corría más rápido que la otra, de ahí esas diferencias, que se notan claramente entre estas dos versiones que cuelgo acá por un lado y, por ejemplo, la versión de CD que tengo en mi casa, que es de 1997. Pero no la subo acá, porque esa está muy accesible en internet y seguramente sea la que todos tienen. Las que estoy regalándoles hoy son realmente especiales. Es como un pasaje a 1959 y un asiento en primera fila al estudio de grabación de la calle 30 🙂

VERSIÓN MONO


 

VERSIÓN ESTÉREO

 

Nota 26-5-2012: habían sido subidos a un servicio para compartir archivos que ya no existe. Si los quiere alguien, que los pida y veo cómo los comparto.

 

Para terminar, transcribo algunas pocas de las muchas cosas que se han dicho del disco (me encantó la frase de Santana!):

Quincy Jones: “Amigo mío, esa será siempre mi música. Pongo Kind of Blue cada día: es como mi zumo de naranja. Sigue sonando como si hubiera sido ayer”.

Chick Corea: “Una cosa es tocar un tema, o montar un repertorio, pero algo totalmente distinto es crear prácticamente un nuevo lenguaje musical, que es lo que se logró con Kind of Blue”.

George Russell: “Kind of Blue es uno de esos álbumes maravillosos que surgieron de aquel período. El solo de Miles en “So What” es uno de los más bellos que jamás se hayan interpretado”.

Carlos Santana: “¿Cómo es posible llegar al estudio con lo mínimo y  salir con lo eterno?”

También se dice que el disco es afrodisíaco (qué peligro, con todo lo que lo he escuchado últimamente!)

En fin… muchos no lo querían a Miles Davis. Parece que cuando soleaba se ponía de espaldas al público, por ejemplo, y eso molestaba a algunos. Parece que con los músicos no daba muchas vueltas a la hora de despedirlos o cambiarlos por otros. Pero, sin duda, era un hombre decidido y que sabía muy bien en qué dirección iba con su música. Es interesante que cada vez que salía un disco, en el que Miles se reinventaba al respecto del anterior (me hace acordar a Noam Chomsky y su teoría lingüística), y la gente estaba eufórica por las modificaciones que significaba para el jazz, ya Miles estaba en otra etapa, haciendo otras cosas. Me gusta esta anécdota:

Cuentan que en 1987, cuando Miles fue invitado a un homenaje que le dieron a Ray Charles en la Casa Blanca, y apareció vestido con unos pantalones negros de cuero, un chaleco encima de otro y una chaqueta de smoking con una serpiente roja en la espalda. Cuentan que una estirada e impertinente señora de la ”alta suciedad” de Washington le preguntó por sus meritos para estar allí presente, a lo que Miles, tan espontáneo y directo como siempre, contestó: “Bueno, he cambiado el rumbo de la música cinco o seis veces. Ahora, dígame: ¿qué ha hecho usted de importancia, aparte de ser blanca?”.

drummergirl