Meditaciones para Ser, Sentir y Hacer

Cuando meditamos pasan cosas muy variadas y en una pasó algo que me sorprendió. Sentí como que me golpeaban en la cabeza y me decían que tenía que grabar meditaciones guiadas, bien grabadas, en un estudio y con músicos. Es difícil no hacer caso cuando te dicen algo tan clarito en ese contexto.

Y así nació este conjunto de ejercicios de meditación, que lleva la intención profunda de acompañar amorosamente en viajes interiores.

La música fue creada por dos músicos que admiro de aquí a Saturno: los capos de Gastón Ackermann, con el piano de cola, y Juan Pablo Chapital, con guitarra eléctrica y efectos pedalísticos varios.

Déjenme contarles que todo salió así como lo oyen en el momento. No cabe duda de que eso solo pudo pasar porque Juan Pablo y Gastón son dos musicazos, que pudieron zambullirse en el ánimo y en la experiencia con maestría que no es solo musical, sino también humana, en todo lo que eso abarca.

Pasaron cosas asombrosas, como que Juan Pablo evidenciara con algunos sonidos que estaba sabiendo de antemano información que todavía no había sido dicha, o que los sonidos de ambos se entrelazaran en intención como si hubieran ensayado previamente.

Para que la dinámica tuviera una base más real, participó meditando Estefanía Mari, con quien salimos flotando luego de esta experiencia.

Gastón Ackermann fue el geniecillo detrás de la grabación, en su hermoso estudio Mastodonte, en Punta Gorda.

Los 9 ejercicios apuntan a que el trabajo interior sea profundo y abarque el plano físico (incluyendo el cuerpo físico y el cuerpo energético), el plano mental, el plano emocional y el plano espiritual.

Ej. 1: “Relajación”

Un ejercicio sencillo que profundiza la relación con el cuerpo físico y que ejercita la comunicación entre el cuerpo y la mente. Facilita la meditación.

Ej. 2: “Agradecimiento”

Agradecer es la vía más rápida para aumentar la frecuencia de nuestra vibración, nos ofrece una mayor conciencia de la abundancia en la que vivimos, nos permite ver la razón detrás del desafío y es la vía más rápida a plasmar nuestros deseos. Este ejercicio te acompaña en ese camino.

Ej. 3: “Atención a la respiración”

La respiración es la principal aliada de nuestra conciencia. Llevando la atención a la respiración gradualmente la mente se va calmando y eso nos permite abrirnos a encontrar la inmensidad que hay más allá de la mente. Gautama Siddharta (Buda) describió 16 maneras de prestarle atención a la respiración. En este ejercicio practicamos algunas de ellas.

Ej. 4: “Amor a uno mismo”

Aquí usamos una estrategia simple para literalmente sentir amor por uno mismo. Es imposible amar al prójimo si no sabemos cómo es amar, cómo se siente amar, y si no lo sentimos por nosotros primero. Este ejercicio te ofrece esa experiencia y también te permite diagnosticar qué tipo de amor es el que estás ofreciéndole a los demás.

Ej. 5: “Pensamiento y chakra del corazón”

El pensamiento tiene una fuerte influencia en nuestras emociones y en nuestros cuerpos físico y energético. Con este ejercicio lo observamos claramente.

Ej. 6: “Conexión cielo-tierra y mente-corazón”

El mejor lugar para encontrar las respuestas que importan está adentro de cada uno. Este ejercicio te muestra un camino que quizás quieras seguir utilizando tanto para recordar el sostén que siempre tiene tu vida como para preguntarte tus propias preguntas y encontrar respuestas sagradas, las que provienen de tu yo superior y de la conciencia del corazón.

Ej. 7: “Observación de las emociones”

Una emoción mirada de frente tiene un tiempo de vida limitado. Este ejercicio nos entrena en el arte de observar las emociones y así nos ofrece la libertad detrás de cada emoción: un espacio amplio, de paz y amor universal.

Ej. 8: “Visualización”

La visualización es un camino muy sencillo (y agradable) para obtener lo que deseamos. Este ejercicio te acompaña en la tarea, para ayudarte a mantenerte focalizado en el objetivo, no distraerte, y lograr eso que deseás más fácilmente. Nota al pie: si sientes incomodidad al visualizar, es mejor trabajar sobre las creencias limitantes que puedas tener sobre el asunto y también revisar si realmente deseamos eso o necesita algún ajuste.

Ej. 9: “Armonización energética”

Este ejercicio de respiración por cada chakra es una maravilla para desbloquear cualquier centro energético, para revitalizarnos, y para mantenernos en estado óptimo.

La invitación es a que bajes un poco la luz, si quieres prendas una vela y un incienso, y le des play:

Un abrazo,

Patricia

Patricia Schiavone

Juan Pablo Chapital

Gastón Ackermann

Con Estefanía

Estafanía

Estefanía, Patricia, Juan Pablo y Gastón

NTVG: Despliegue de calidad en “Otras canciones”

NTVG, ¡qué banda que hipnotiza, ¿eh?!

Estuve el 4 de junio de este 2019 en el primero de los 8 (¡ocho!) conciertos que dieron en el Auditorio Nacional Adela Reta, todos ellos con entradas agotadas. Ese fue el comienzo de una enorme gira que de aquí al 1º de setiembre los llevará por varias ciudades argentinas y uruguayas.

La banda cumple 25 años. Recientemente lanzaron su libro “Memorias del Olvido” y el disco y audiovisual “Otras canciones. 25 años”, con una serie de invitados internacionales de lujo: Julieta Venegas; Hugo Fattoruso; Jorge Drexler; Catalina García; Guzmán Mendaro; Draco Rosa; Shae Fiol, Mireya Ramos y Noemí Gasparini (Flor de Toloache). El concierto en el Auditorio mantuvo el mismo espíritu del audiovisual, tanto en lo que refiere al ambiente y la intención como en la presencia de invitados, quienes le agregaron distintos matices a un concierto completamente profesional.

El show de más de veinte canciones abrió con un Emiliano cercano, dulce y decidido. Eligieron “Solo” para ese primer contacto íntimo y firme con el público, que marcaría bastante el tono de la noche.

La audiencia de esta banda sorprende por la variedad: desde niños pequeños hasta personas realmente mayores y un porcentaje similar de hombres y mujeres. Y sí, es que NTVG reúne en su música características que atraen ampliamente: tienen fuerza y contenido melódico, tienen ritmo atrapante, arreglos finos y letras con sentidos universales. Sus músicos tienen presencia, una actitud respetuosa y ninguna nota falta ni sobra.

Esta propuesta es diferente a las que hacen en espacios abiertos y multitudinarios. Por ejemplo, los músicos estuvieron sentados casi todo el tiempo. Hay algo en la música de NTVG que a mí me genera cierto agite celular que tiende a la euforia y me admira cómo ellos sostienen esa máquina sin sucumbir ante esa tensión “forward” que yo siento. En el lugar del cantante, yo no habría podido quedarme sentada. Y ni que hablar del bajista, baterista y percusionista: chapeau para ellos, especialmente -aunque no solo- en este sentido del sostén, del ancla a tierra. El rol de los vientos tuvo el mismo profesionalismo llamativo y alegría de siempre pero con una participación mucho más medida que en otros conciertos. Es que aquí había más instrumentos en juego y un sonido general que tendía a un concierto “unplugged” o “de cámara”, por decirle de alguna manera que no es exacta en absoluto. Había viola y violín, y piano y teclados, y más guitarras… hasta contrabajo y acordeón. La sonoridad general tenía profundidad y elaboración, y todo con un sentido de necesidad musical.

Son 9 los miembros estables de la banda:
Emiliano Brancciari (voz, guitarra y composición)
Guzmán Silveira (bajo y coros)
Diego Bartaburu (batería)
Denis Ramos (trombón)
Gonzalo Castex (percusión)
Mauricio Ortiz (saxos)
Martín Gil (trompeta y coros)
Pablo «Bambino» Coniberti(guitarra)
Francisco Nasser (teclados)

En esta noche del Sodre participaron como invitadas pero también de algún modo como parte de la banda: Mint Parker en voz, guitarras y demás, Leticia Gambaro en viola y Nikole Cedeño en violín. Y hubo invitados de una sola canción, como ser Coti (de Argentina), Ernesto Tabárez (de Eté & Los Problems), Coby Acosta (percusión), Nacho Algorta (acordeón) y Florencia Núñez, quien también ofició de telonera y nos impactó por su dulzura y calidez. Todos los invitados le pusieron un color particular a las canciones en las que participaron, una entrega apasionada, y fue un gusto su presencia en este viaje.

Detengámonos un momento en uno de los músicos y su instrumento, pues estoy convencida de que su rol en esta banda es mucho más enorme de lo que alguna gente podrá quizá darse cuenta: Diego Bartaburu en la batería. Tengo la impresión de que es la intención, la decisión y la confianza de la batería lo que genera esa comodidad generalizada con la que una se entrega a la música. Se siente como si nada fuera de lugar pudiera suceder. La perfección de balance entre fuerza y cualidad de sonido impacta. La calidad de sus elecciones: grooves bellos y aplanadores, administración súper inteligente de platos, de fills, un bombo inamovible y musical, un sonido de tambor que te desarma y te vuelve a armar, un “timing” absoluto y un control completo de sensibilidad y emoción a la vez que sostiene con bravura esa megabanda que es NTVG. Este baterista en particular les da buena parte de su identidad y características fundamentales.

Me permití parar y llevarles hacia quien está al centro al fondo pero todos los músicos contribuyen con que NTVG sea el éxito que es y ninguno sería fácilmente remplazable, partiendo, claro está, de Emiliano Brancciari, quien tiene un no sé qué en su forma de cantar que ingresa tan fácil y profundamente a la cocina de nuestras emociones, y siguiendo por todos y cada uno de ellos.

Este es un show de calidad, con arreglos musicales muy inteligentes y cuidados, con un gran despliegue de músicos sobre el escenario, y con un repertorio que repasa la historia de la banda pero con una impronta nueva, más íntima, que la que suelen tener en vivo. Para no perdérselo, créanme.

https://youtu.be/Yq-Kfc81h5s

Entrada escrita para COOLTIVARTE.