Esbjörn Svensson Trio

Impactada por la simultaneidad abrupta de la vida y la muerte, recurro a este, mi rincón, a modo de exorcismo.

Trío sueco que llegó hoy a mi mundo personal de la mano de un ángel archi especial, que no para de regalarme alegría y belleza en todas las formas. Al escuchar los primeros dos temas, la alegría que me invadió es bastante indescriptible. Sentí que era un momento decisivo en mi vida… un momento de quiebre, y lagrimeé.

La música de este trío significa realmente un nuevo jazz. Por supuesto no entiendo por qué… (alguno sabrá si se debe a los acordes, a los grados, a qué sé yo qué razón técnica) pero lo siento… siento que es el mismo lenguaje del jazz, pero es asombrosamente nuevo, diferente, actual. Que me llega al corazón como algo propio, y no como una repetición contemporánea nostalgiosa de algo que ya se vivió y que hoy nos sirve de consuelo a quienes nos hubiera gustado pero no nos tocó vivir en los años 50-60.

Yin y Yang mediante, y como para que no me olvide del monje de anoche de Spring, Winter, Summer, and Spring… de la Rueda de la Vida de Elizabeth Kübler-Ross… de Randy Pausch… del tortugo de Kung-Fu Panda… del rayo que cayó a metros míos el 1/3/2007… de Steve Jobs y sus enseñanzas…, apenas un rato después, cuando frenéticamente buscaba discos de este trío, leo que Esbjörn Svensson falleció, a la edad de 44 años, en un accidente buceando. ¡Qué impacto, por favor! Y recién luego de eso voy a mirar algo que vi de reojo pero no quise mirar… “R.I.P. Esbjörn”, decía este segundo vídeo… el que me emocionó hasta la médula.

Mientras escribo esto estoy escuchando un CD grabado en Alemania, en el 2005. Un disco de auténtica fusión, pero donde el jazz vive en cada nota fusionada. Me emociona el camino que estos músicos le han abierto a nuestro viejo y querido Jazz, transformándolo en algo nuevo y emocionante, excitante, refrescante. Es una música cristalina… me la imagino como el agua de deshielo en Suecia luego del invierno, pero interesante e inteligente, como los suecos que he tenido de alumnos de español y que me sorprendieron por su brillantez descollante. Además, y un detalle nada menor… música sentida y que llega directo hasta mis células más sensibles.

Y me impresiona que yo no los conociera hasta hoy… ¡qué brutal la de músicos geniales que una ignora! Y, probablemente me arrepienta mañana, pero necesito decir que está todo más que bien con los 4 músicos geniales que vengo escuchando desde que tengo 15 años, pero mi piel me pide a gritos una renovación musical. Desde ya, a quienes lean esto, cuéntenme las novedades musicales que se encuentren por la vida, por favor! Yo intentaré hacer lo mismo con ustedes.

Regalarme a mí un mundo musical como este es igual que regalarme 20 años de vida y alegrías incomparables. De corazón: gracias eternas.

Supongo que lo que queda por hacer es obtener cada uno y absolutamente cada uno de los discos de este trío y, una vez hecho eso, investigar a fondo a Dan Berglund (bajo) y a Magnus Oström (batería) con la esperanza de que ellos sigan creando en la misma línea que Esbjörn Svensson.

Les recomiendo darse una vuelta por zonadejazz, para leer más detalles de los discos de este trío. Por ejemplo aquí: http://www.zonadejazz.com/2010/07/01/esbjorn-svensson-trio-ostersund-sweden-2007/

Les dejo otra joyita:

Me fascina la afinación de los tres instrumentos.
Y el timbre de los tres instrumentos.
El optimismo de esta música.
Y su honestidad.

Podría llenar este post con vídeos de Youtube, pero sé por experiencias anteriores que si cuelgo demasiados vídeos, es más difícil que se miren… así que pongo apenas estos dos, con la esperanza de motivarlos a escuchar más material del e.s.t. trío. Y a aquellos músicos amantes del jazz que puedan llegar a caer por aquí y que no hayan tenido antes la oportunidad de escuchar a este grupo… el pedido muy especial de que tengan en cuenta este nuevo rumbo del jazz. Porque al menos a mí, me resulta mucho más mío y más de mi tiempo que temas como Autumn Leaves, Stella by Starlight, y tantos otros tocados hasta el hartazgo de la misma manera, vez tras vez, apenas cambiando algunos de los ropajes. Sin duda el jazz clásico tuvo su valor impresionante y soy ferviente disfrutadora de tal, pero se me antoja como muy excitante y prometedor encarar el jazz desde este ángulo… a mi gusto muy creativo y tentador.

R.I.P. Esbjörn, y gracias, de corazón, por regalarnos esta música mágica.