AMAR

“My Song” de Keith Jarret tiene una frecuencia que hace vibrar el cuarto chakra. Anahata, que es el nombre de este chakra, significa fresco, puro y sin aflicción. Este disco inspira ternura y genera calidez en la zona del corazón.

Está bueno sintonizar con el cuarto chakra, porque cuando funciona bien, actúa como sistema inmunológico: advierte cuando algo es extraño – y conviene examinarlo antes de aceptarlo – y cuando es bueno para nosotros y se puede aceptar. Cuando está subactivado te hace dependiente de los demás y te confunde respecto al sentido de ti mismo.

Este es un disco para escuchar mientras se hace el amor con una persona muy especial, que amemos profundamente. Para los que no tienen a nadie así cerca, escucharlo cuando volvemos a casa después de un día difícil es curativo y reconfortante.

El piano (KJ) y el saxo (Jan Garbarek) tienen la delantera casi todo el tiempo. Es un disco a pura melodía, que a mí me genera imágenes con colores cálidos y brisas de primavera.

Este disco fue grabado en 1978. Los músicos son: KJ, JG, Palle Danielsson (contrabajo) y Jon Christensen (batería). Las composiciones son de Jarret… o “la composición”, porque da la sensación de ser una sola canción, con la única excepción del tema 5, Mandala, que nos da cierto sacudón inesperado.

Jarret ha grabado una infinidad de discos en todos las formaciones: solo piano (The Köln Concert es una belleza), trío (Still Live está muy bueno) y cuarteto (My Song, Eyes of the Heart, The Survivor’s Suite, Belonging, etc.). Pero cada disco es un mundo a ser descubierto.