Giu’ La Testa (Stefano Di Battista & Sylvain Luc)

Querido Pepe:

Esta entrada es para ti. Va junto con mi eterno agradecimiento por toda la música maravillosa que me haces escuchar, que me pasaría completamente desapercibida si no fuera por tu tesón en hacerme llegar tus tantas y tan acertadas sugerencias musicales. Gracias.

Por razones para mí inexplicables, hacía muchísimo tiempo que no creaba un ambiente que siempre me gustó mucho generar: luz baja al lado de mi sillón, vela encendida, buena lectura en mis manos y buena música sonando de fondo. Será que últimamente leo mucho antes de dormirme (sin música) o que leo mucho en la computadora… no sé. Hoy, en cambio, hice todo mi ritual completo, muy probablemente influida por un encuentro relativamente casual que tuve ayer y que me recordó este tipo de momentos.

No sé si para ti y para los demás lectores será igual pero últimamente, debido a la gran cantidad de discos que tengo cargados en mi computadora, es un desafío extra encontrar qué es lo que quiero escuchar. Cuando se trataba de tomar un CD del estante, las opciones eran extremadamente limitadas y de alguna manera más sencillas. Hoy, ya, mi disco duro externo tiene muchas más grabaciones de las que me parece que podré llegar a escuchar en esta vida. Tengo una carpetita especial, llamada “ESCUCHAR”, donde pongo aquellas sugerencias especiales, que no quiero que terminen en el olvido. Esa carpeta ya está muy abultada también, pero hoy elegí comenzar por el último disco que me recomendaste: Giu’ La Testa de Stefano Di Battista & Silvain Luc, Daniele Sorrentino y Pierre-François Dufour.

Bueno, creo que es una pista de que me gustó bastante decirte que dejé mi lectura apasionante para venir a escribir sobre el disco. Aunque en verdad no escribiré casi nada de él, puesto que estoy perdiendo un poco el interés en hablar de la música. Se me está generando el conflicto de que lo que entra directo por los oídos al corazón, no tiene ganas luego de subir del corazón a la boca, o en su defecto a los dedos.

Por eso no hablaré de cada música como he hecho otras veces. Me limitaré a decir que es uno de los discos más hermosos que he escuchado en el último tiempo y que los músicos que lo crearon tenían algo muy hermoso para decir, para compartir. Agradezco enormemente que lo hayan hecho y que haya llegado hasta tus oídos generosos para conmigo, Pepe. Y también me alegro de haber tenido el tino suficiente para hacerle caso a tu recomendación.

Me parece un disco amoroso, muy armonioso, con una alegría mesurada, que se siente sincera y muy honesta. Los sonidos se perciben maduros, quizás adultos. Con esto me he dado cuenta de que una parte de mí (inconsciente, o quizás subconsciente) tenía asociada la alegría a la juventud y este disco me ha regalado la comprensión de que la alegría adulta tiene una consistencia hermosa, que asocio a la siguiente imagen: con las raíces metidas profundamente en la tierra y con el vuelo de quien se abandona al disfrute de la brisa aquí y ahora, entregado a una vida en la que por fin se puede confiar.

Saxo y guitarra combinan de la mejor manera en este mundo de sonidos y me parece que buena parte del ambiente que genera tiene que ver con una falta de urgencia por parte de cada músico. No existen apuros ni nerviosismos. Todo fluye cálido y calmo.

Hermoso disco. Gracias a sus creadores y a ti, Pepe, por acercármelo.

PISTAS:

01 – I Got A Woman
02 – Touch Her Soft Lips And Parts
03 – Dingo Rock
04 – Love Theme For Nata
05 – Arrivederci
06 – Giu’ La Testa
07 – Sauvage.
08 – La Chanson Des Jumelles
09 – Otto E Mezzo
10 – Fresh.

MÚSICOS :

Stefano Di Battista – saxo alto y soprano
Sylvain Luc – guitarra
Daniele Sorrentino – bajo, contrabajo
Pierre-Francois Dufour – batería, violoncello.

 

FRONT

 

Busqué algún video en Youtube para darles una idea de la música, y así colaborar con la curiosidad de los lectores. No encontré demasiadas músicas para compartir pero me gustó este, en el que Sylvain Luc cuenta cómo admira a Stefano Di Battista desde hace muchos años y cómo el encuentro de ellos se dio de forma natural y de alguna manera instintiva. Se siente eso al escuchar este disco. Me gustó escuchar aquí cómo Stefano Di Battista habla de la manera de tocar del baterista, que fluye y realmente presta toda la atención al solista. 🙂 Pasa algo especial cuando uno al escuchar un disco siente estas cosas y luego tiene la dicha de oír a los creadores decir algo muy similar. Porque escuchar, verdaderamente escuchar, un disco es como meterse en el mundo de los músicos por ese tiempo. Si no en su mundo, sí en su creación… y es hermoso constatar que uno desde su lugar lejano espacialmente vive cercanamente la creación. Stefano Di Battista dice que este proyecto es un acto de amor a la melodía. ¿Será eso, Pepe, lo que nos atrapó? Sospecho que puede ser. Al parecer somos ambos bastante enamorados de las melodías.

https://youtu.be/TvkzsuRYo-I