Arte para trascender el tiempo

El 21 de setiembre (de 2019), en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís, sucedió “De espinas y flores”.

“De espinas y flores” es una obra musical extraordinaria creada por Carmen Pi y Gustavo Reyna, donde se da un entrelazamiento en el plano sonoro de dimensiones temporales separadas por unas centenas de años.

Canciones de autores uruguayos de los años 1940 a 1970 se relacionan con obras musicales de 1700-1800, a través de un trabajo exquisito de armonización y arreglos hechos por estos músicos. Así, por ejemplo, Eduardo Darnauchans coexiste con G.F. Haendel, J. S. Bach con Eduardo Mateo, y por espacio de una hora y media, músicos y público trascienden fronteras, reconectando con lo esencial del sentir humano más allá de épocas y geografías.

Carmen Pi posee una voz embriagadora y un gran nivel de presencia escénica. Gustavo Reyna destaca por su enorme dulzura y destreza tanto con el archilaúd, como con la guitarra y voz.

Tres invitados de gran nivel aumentaron aún más la emotividad: Isabel Barrios (voz), Betina Chaves (en violín) y Gonzalo Rey (en guitarra).

A lo largo del espectáculo se fueron combinando de modo diferente todos estos sonidos, generando un entramado de texturas sonoras, con efecto envolvente y muy emocionante. Cada combinación abría las puertas a sensaciones diferentes: el archilaúd con la guitarra -que dialogaban con inteligencia y sensibilidad-, la voz con el violín -que te operaban el corazón sin piedad-, las dos voces -insólitamente complementarias-, las tres voces -en arreglos realmente bonitos-, la voz con el archilaúd -en comunión sentida-, y así continuamente.

Atrás de ellos, se proyectaron imágenes relativas a la belleza y el dolor e iban indicándose los autores de las canciones y los años de composición con algunas imágenes de los músicos bellamente amalgamadas con las imágenes de espinas y flores. Gastón Ackermann fue el creador del elemento visual.

El sonido fue perfecto, como nos tiene acostumbrados el sonidista Pablo Avellino.

Es un concierto para ir sin maquillaje, porque emociona hasta la médula. Es una obra de arte, en el sentido más completo de la expresión.

Maravilha da vida: Joao Bosco y banda en la Zitarrosa

El 29 de setiembre tendremos la enorme bendición de poder escuchar en vivo a João Bosco y banda en la Sala Zitarrosa.

Para algunos de nosotros, quienes nos gozamos la vida con la música de este ser, es un hito histórico, una sorpresota que la vida nos regala, y ante la cual solo podemos abrir el pecho y los brazos, mirar hacia el cielo y decir “GRACIAS”.

Presentar a João Bosco es casi un sacrilegio. ¿Quién puede quedar en este planeta sin saber quién es este ser? Lo que me mueve a contarles hoy un poco es el pánico de que alguno de ustedes deje pasar esta oportunidad grandiosa de escuchar a un Músico, así, con mayúscula, que es la personificación de la genialidad musical.

Este extraterrestre es uno de los compositores, guitarristas y cantantes más originales de Brasil.

Nació en el año 1946 en Ponte Nova, Minas Gerais. Su padre era libanés y su madre de Minas. Su infancia estuvo marcada por la cultura de la colonia árabe y por partidos de fútbol, pues su padre era jugador de fútbol. João Bosco de Freitas Mucci fue el sexto hijo y primer hijo varón, lo cual fue un acontecimiento familiar. Luego nacerían cuatro hermanos más.

Su familia amaba la música y muchos de sus miembros tocaban instrumentos. Su madre era violinista, una de sus hermanas pianista, su abuela bandolinista . A sus 10 años heredó una guitarra de una de sus hermanas y así fue que este músico entró en relación con ese instrumento al que terminaría conociendo a un nivel despegado. Sus influencias musicales eran muy pero muy variadas, incluyendo por ejemplo la música de Elvis Presley.

João Bosco cuenta que en su tiempo y contexto no existía la posibilidad de pensarse músico profesional. En 1961 se mudó a Ouro Preto, para estudiar ingeniería civil. Esta nueva ciudad le ofrecería además el jazz y la bossa nova.

En 1970, en Ouro Preto, donde estudiaba, conoció a Aldir Blanc, con quien haría una “parceria” musical impresionante y con quien compuso una gran cantidad de canciones (“O Bêbado e a Equilibrista”, “Falso Brilhante”, “Kid Cavaquinho”, “Caça à Raposa”, Falso Brilhante, O Ronco da Cuíca, Corsário, O Rancho da Goiabada, De Frente pro Crime, Fantasia y muchas más). Bosco ha contado que la relación de Aldir con su padre fue especial y por lo tanto lo sentía como de su propia familia.

También conocería a los pintores Carlos Scliar e Ivan Marchetti y, nada menor, a Vinicius de Moraes. La primera canción que compusieron juntos fue “Samba do Pouso”.

En 1972 ya venía componiendo con Aldir Blanc y fue invitado a inaugurar una serie de discos que traía de un lado un artista nuevo y de otro lado a un artista consagrado. De un lado estaría la canción “Agnus sei” de Bosco y Blanc y del otro la primera grabación del clásico “Águas de Março”, de Tom Jobim. Ese mismo año grabó con Elis Regina “Bala com Bala”.

Al año siguiente se mudó a Rio de Janeiro, donde grabó su primer LP, llamado “João Bosco”, compuesto con Aldir Blanc y otros músicos. Un año más tarde Elis Regina incluiría en uno de sus discos las canciones “O mestre-sala dos mares”, “Dois pra lá, dois pra cá” y “Caça à raposa”, todas compuestas por J. Bosco com A. Blanc.

De ahí en adelante no solo fue exitoso sino que se volvió un referente para músicos en Brasil y mucho más allá de Brasil.

De sus trabajos más recientes yo destaco el DVD “Obrigado Gente”, que editó en el año 2006 y que para muchos de nosotros es un DVD al que volvemos y volvemos cada poco tiempo. Yo bromeo que me genera “síndrome de abstinencia” si pasan dos meses y no lo veo.

Su último disco grabado y que presentará en la Zitarrosa, junto con sus clásicos, se titula “Mano que Zuera”.

Lo que caracteriza a Bosco es difícil de poner en palabras, pues es él como un todo lo que es extraordinario. Por nombrar algunos aspectos: su gran capacidad para mezclar estilos, sus melodías habladas, su dominio rítmico asombroso tanto con la guitarra como con la voz, sus armonías disonantes y esa manera de gozarse mientras hace su música que es tan contagiosa.

La banda que lo acompañará en Montevideo está compuesta por: Ricardo Silveira (guitarra), Guto Wirtti (bajo) y Kiko Freitas (batería).

Ricardo Silveira tocó con Herbie Mann en Nueva York. Actuó con Elis Regina, Milton Nascimento, Hermeto Pascoal, Gilberto Gil y Banda Chicago, entre otros. Tiene una gran y alucinante discografía, que se puede escuchar, y les súper recomiendo que lo hagan, en su web:  http://www.ricardosilveira.com

Guto Wirtti es otro demonio. Ha trabajado extensamente con Yamandú Costa y con muchos otros grandes músicos, tales como João Bosco, Leo Gandelman, Maurício Einhorn, Marco Pereira, Toninho Ferragutti, Celso Fonseca, Ed Motta, Luis Melodia, Wilson das Neves, Milton Nascimento, Jorge BenJor, Kassim, Duduka da Fonseca, Mart’nália, Gabriel Grossi, Nicolas Krassik, Alessandro Kramer, Zé Paulo Becker y más.

Kiko Freitas. ¡No les puedo explicar la expectativa y fascinación con la que estoy esperando escuchar a Kiko Freitas en vivo! Y sé que no soy la única. Quienes disfrutamos especialmente de la batería tenemos a Kiko Freitas en el altar de los bateristas genios. En su página web se lee que ha tocado con: Michel Legrand, João Bosco, John Patitucci, John Beasley, China Moses, Magnus Lindgren, Peter Asplund, Toninho Horta, Milton Nascimento, Ivan Lins, Francis Hime, Nico Assumpção, Gonzalo Rubalcaba, Lee Ritenour, Leila Pinheiro, Fátima Guedes, David Goldblatt, Lars Janson, Jeff Andrews, Frank Gambale, Jeff Richman, Hubert Laws, Alon Yavnai, Joca Perpignam, Vitor Ramil, Marc Kakon, John Leftwich, Wolf Kershek, Daniel Santiago, Ricardo Silveira, NDR Big Band, Vladyslav Sendecki, Nils Landgren, Paula Santoro, Chico Pinheiro, Hamilton de Holanda y muchísimos músicos más. Entre otros, ha estado influenciado por los bateristas Buddy Rich, Gene Krupa, Art Blakey, Elvin Jones y Jack DeJohnette.

Su banda con Nelson Farias y Ney Conceição, “Nosso Trio” es absolutamente de otro planeta. Quizás sea de un planeta cercano al del que vino João Bosco… no me extrañaría.

En la web de Kiko, https://kikofreitas.com.br/ leemos estas palabras de Aldir Blanc: “Pra ser inteiramente sincero, NUNCA vi um baterista melhor do que você. Você é, sem favor algum, o melhor batera do MUNDO!!!”

No exagero cuando les digo: es una bendición poder escucharlos en una sala como la Zitarrosa.

Nunca algo se repite, ni siquiera cuando se desea repetir tal cual. Sabemos que no hay dos momentos iguales en esta vida.

De corazón, les deseo que tengan la sabiduría de ir a este concierto.

Les dejo un video de ellos en nada más ni nada menos que Birdland.

 

 

Fuentes consultadas: https://web.archive.org/web/20120721123007/http://tulipio.uol.com.br/menulateral_mesa_01.htm

http://dicionariompb.com.br/joao-bosco/dados-artisticos

https://kikofreitas.com.br

http://www.ricardosilveira.com

 

Entrevista a Nandor Nácar

Foto Nandor Nácar

¿Quiénes forman la banda Nandor Nácar?

En la actualidad, la formación de Nandor Nácar está compuesta por:
Agustín Cáceres (guitarra y voz)
Gabriela Cano (voz, flauta traversa y saxofón)
Flavio Giordano (bajo) y
Marcos Berón (batería).

¿De dónde surge el nombre de la banda?

Surge a partir de dos palabras con un gran contenido espiritual. La palabra “Nandor” es extraída del libro “El Silmarillion”; representa a unos seres mitológicos, que rechazan la vida en la ciudad para vivir en pleno contacto con la naturaleza. Es a partir de esa vida natural y de plena búsqueda espiritual donde desarrollan saberes relacionados a la curación a partir de hierbas. Además, los Nandor eran seres que hacían una música que se podía oír hasta abajo del agua.

La palabra “Nácar” representa la regeneración y potencia la sensibilidad. Representa la conjunción armónica entre la Luna y Venus.

La unión de estas dos palabras de alto poder espiritual nos representa, ya que nuestro sonido se encuentra enraizado con la música de nuestra región, sumada a la música de nuestra principales influencias, volviendo a esos sonidos pero trayendo algo nuevo, regenerando esa raíz musical, desde nuestro propio sentir y nuestro propio camino musical y poético.

¿Qué tipo de música hacen?

Tal vez la mejor respuesta para esta pregunta sea definir el estilo de la banda como una especie de “Rock Influenciado”. Las canciones contienen un sonido rockero, en su gran mayoría, pero cada una de ellas, guarda una interesante relación con otros estilos, tal vez fuera del rock tradicional. Por ejemplo, la canción “París” tiene una variación rítmica muy particular, que lleva a la canción a la estructura de un vals. O la canción “Dos Sanduceros en Praga”, que tiene un corte rítmico que se puede entender como chacarera. Pero a la vez la textura armónica de las canciones está construida desde conceptos muy jazzeros. Por esto mismo es que es bueno definirnos como un estilo de “Rock influenciado”.

¿Quiénes son sus influencias musicales más notorias?

Son muchas. Cada uno de nosotros tenemos una amplia lista de música y músicos que influyen en nuestro sonido. Pero a la hora de nombrar algunas ponemos énfasis en la música que ha ido construyendo el sonido de nuestra región y el sonido de Paysandú. Uno de los principales artistas que marca el sonido de nuestro lugar es Aníbal Sampayo, por esto es que en cada presentación de Nandor Nácar, tocamos una versión de algunas de sus canciones. También bandas como “Aprenda Electrónica en15 Días”, “Desolángeles”, entre otros.

En cuanto al sonido que la banda despliega actualmente, hay una gran influencia del rock progresivo y sinfónico. El sonido rockero característico de los años 60 y 70, con bandas como “Invisible” y todo el gran legado que nos dejó Spinetta en sus diferentes etapas. Y tal vez la incorporación del sonido de una flauta traversa en el sonido rockero, hable claramente de influencias como Jethro Tull.

¿Cómo empezaron a tocar juntos? ¿Hace cuánto tiempo?

La banda surge a comienzos del año 2015, siendo fundada por los integrantes Agustín Cáceres y Flavio Giordano, en el marco de una comprometida búsqueda de conocer a fondo los sonidos que nos representaban como seres y como región. En esta etapa de inicio de la banda, el sonido era acústico, integrando por una guitarra acústica, violoncello, saxofón, cajón peruano y dos voces. Pero a lo largo de estos años, como resultado del camino creativo que fue generándose en la banda, actualmente, en abril de este año, llegamos a este formato eléctrico.

¿Tienen grabaciones en formato de disco o video?

Ahora estamos en el proceso de grabación del primer disco, en el estudio “La Colina Records” de Paysandú. Pero tenemos en nuestro canal de YouTube, algunos videos de algunos conciertos en vivo.

¿Qué de la experiencia musical es lo que los impulsa a dedicarse a esto?

Los que realmente nos impulsa es el amor eterno a la música. La experiencia nos va alimentando ese amor constantemente y nos reafirma en este sueño de vivir transmitiendo a partir de nuestras canciones, desde una transparencia absoluta. Sentimos que cada vez que estamos sobre un escenario nos podemos mostrar tal como somos y eso es algo hermoso y profundamente mágico. Por eso mismo es que estamos muy felices de esta oportunidad de mostrarnos desde nuestra música en Montevideo, en una hermosa sala, como es la sala Hugo Balzo del SODRE.

¿Desde qué lugar emocional componen los temas?

Desde varios puntos emocionales diferentes. Pero sin dudas que el máximo desafío se encuentra en una apuesta incondicional a la belleza y la esperanza. Si bien hay canciones que tal vez surgieron en momentos de enojo, buscamos la transmutación de esa energía y transmitir nuestro sentir posicionándonos en un lugar que aporte a la belleza universal y a las emociones puras de esperanza y cambio. Creo que el lugar donde más nos encontramos identificados a la hora de componer y transmitir es desde el amor, sintiendo al amor como la fuerza más poderosa y cristalina, siendo la fuerza que de verdad puede producir cambios en nosotros y en los demás.

¿Hay alguno de ustedes que es más responsable que otros de la composición, de los arreglos o de las letras?

Si bien las canciones del repertorio son escritas por Agustín Cáceres, esta etapa de composición y de arreglos se va generando entre toda la banda. Los ensayos son momentos de intercambio puro. Cuando trabajamos sobre una canción van surgiendo sugerencias por parte de cualquier integrante de la banda, y se van viendo y trabajando. Es apropiado decir que cada uno de los integrantes de la banda trabaja en pro de la música, para que esta sea la total protagonista y las canciones luzcan la belleza que merecen y que se merecen las personas que nos van a escuchar.

¿A qué aspectos de la música le ponen especial cuidado al preparar un toque en vivo?

Ponemos énfasis en generar un espectáculo sólido, que tenga un hilo conductor de comienzo a fin. En este momento nuestro espectáculo tiene una equilibrada relación entre la poesía, la música y aspectos audiovisuales que colaboran en la generación de un ambiente interesante en todo el show.

 

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“Paysandú en la Balzo” es una propuesta integradora que prestigiará y dará más visibilidad a muchos artistas talentosos, y que permitirá además el reencuentro con otros músicos que ya son referentes, y que están comprometidos con el crecimientos artístico de Paysandú.

El Ciclo es gestionado por la Intendencia Departamental de Paysandú y el Auditorio Nacional del Sodre. Con el apoyo de la Dirección de Cultural de MEC, a través de la Usina Cultural de Paysandú.

Fotos: gentileza de la producción.

Entrevista por: Patricia Schiavone

Fecha: Setiembre 2019.