Hermosa locura baterística

El año pasado Martín Cruz, un baterista de muy buena trayectoria en Uruguay, armó un grupo de Facebook: Club de Bateristas del Uruguay. Y yo terminé ahí también no sé ni cómo. La cosa es que al ver la buena onda que reinaba en ese recinto virtual propuse reunirnos a intentar trasladar ese intercambio maravilloso a la “realidad real” ;) , cara a cara. La idea había sido sugerida por varios antes, obviamente, pero los tres locos que encaramos subirnos las mangas de las camisas fuimos Martín, José Schmid y yo. Y de ahí en más hemos tenido instancias de euforia, de alegría suprema, de angustia, de stress, y de muchas emociones más.

Tuvimos la enorme suerte de contar con Paula de Kalima Boliche, que nos ofreció el lugar sin pedirnos absolutamente nada a cambio. Con el Pelado Meneses que nos hace los afiches con todo el cariño del mundo. Y con Agustín Cuervo, Josefina Tramontín y Simón Berton quienes han dedicado parte de su tiempo a sacar fotos y permitirnos recordar mucho más claramente estas instancias que han sido archi interesantes.

Arrancamos con la clínica de Martín Ibarburu, que superó por completo todas nuestras expectativas: se llenó, Martín estuvo horas pasando todos los piques imaginables, etc. El clima fue alucinante y salimos todos eufóricos.

Luego fue la clínica de Gustavo Etchenique. Gustavo llevó de invitado a Carlos Quintana y fue un goce aquello. Una clínica completamente diferente a la de Martín, que estuvo solo, pero igual de disfrutable y salimos en un estado de asombro y bobera que se parecía mucho a un estado de enamoramiento profundo.

Después Nico Arnicho dio la suya, con una generosidad absoluta. Nos contó y mostró qué había aprendido en cada uno de los lugares a donde fue a estudiar música (África, Portugal, Brasil, etc.) y pffff, salimos con el corazón repleto de agradecimiento.

La última clínica del 2012 la dio Mape Bossio. Salado profesor… enseñó cosas super útiles, con una buena onda maravillosa. De nuevo lo que más sentimos ese día fue agradecimiento… por todo, eh? Por Mape, por la gente que fue, por el intercambio generoso. Todo muy bello.

Empezamos el 2013 con una clínica de lujo. Albana Barrocas presentándonos una música que para un par de nosotros era completamente desconocida. Esa noche yo conocí a una persona música realmente maravillosa.

Y anoche, 10 de mayo, tuvimos la clínica dada por Fede Rabaquino, de la cual salí completamente extasiada. De su generosidad también (nos enseñó cómo hace sus trucos de palos, nos enseñó piques de lo que él toca, etc.) y de su alegría y creatividad contagiosas.

Creo que los músicos son seres muy especiales. Tienen una manera de andar por la vida bien particular: un poco inocente, un poco loca, un poco de otro planeta. Me siento muy afortunada de que a pesar de que mi vida profesional tomó rumbos muy estructurados, quizás involuntariamente o quizás no tanto, tengo esta oportunidad de compartir instancias mágicas con estos seres mágicos.

Los bateristas ven las reseñas de todo esto en el blog del Club, pero para mis amigos no bateros, les pongo aquí el link para que si quieren echar un vistazo de algo que me hace vibrar de manera muy especial, puedan hacerlo. http://clubdebateristasdeluruguay.wordpress.com/

(Estoy esperando parte de las fotos de anoche para hacer esa reseña, pero en breve estará arriba).

Está bueno que la gente con intereses comunes se junte y haga cosas, ¿verdad?

Mundo musical en expansión embelesante

Estrellas

Cada ser humano que se acerca me regala algún micromundo o algún macromundo musical. Algunas veces me regala un gran tema y otras veces me regala sistemas musicales enteros y gigantes.

Me resulta intrigante cómo hay veces que un Ser intenta presentarme alguna música y simplemente no es el momento. Pero pasan algunos añitos o algunas circunstancias y aparece otra persona o experiencia que sí me acerca desde otro ángulo a eso que puede llegar a fascinarme. Es cierto que yo estoy la mayoría de las veces muy predispuesta a que la música me atrape. Pero de todos modos se necesita a alguien que haga de vehículo y desde acá les agradezco a todos los que han sido embajadores de todas las músicas que hoy conforman mi “sistema universal de regulación emocional”.

Hoy estoy en mi segundo acercamiento a Hendrix. Hará un par de años Aldoux me regaló algo de su música y la disfruté pero no volví a ella en un rato bastante largo. Pero acá estoy hoy en mi nuevo encuentro con el señor Jimmy Hendrix y bastante fascinada, por cierto. El disco de hoy se llama Blues, una recopilación póstuma, que sacó el sello MCA en 1994. Qué sonido impresionante el de su guitarra. (Ya… ya, ya sé que es una obviedad tan obvia como estúpida, pero me impresionó).

También hoy fue el día de conocer a Joe Satriani, con una colección preciosa de 12 temas, que por ahora ignoro de qué CD son o cómo se llaman. Pero por suerte sí sé que han sido la perfecta puerta de entrada para que yo conozca a este guitarrista que ya me atrapó por completo. Tiene un acercamiento mucho más dulce pero no menos firme que Hendrix… y tiene esa pizquita de melancolía que, no hay caso…, resuena con mi esencia. Gracias muy sentidas al Ser generoso que me hizo esta presentación importante. Y gracias de antemano, jeje, a mis amigotes de ultramar, porque apuesto que podrán ayudarme a obtener algo más de discografía de este guitarrista que no entiendo cómo ignoraba hasta hoy pero que ahora quiero conocer hasta el tuétano. Aldoux, Napi, Pepe… si no tienen mucho material de este músico, tenemos que salir a buscar. Y si tienen, ya saben… hay alguien por esta punta del mundo que está desesperada por escuchar más.

Tom Waits. Cien y mil veces dije convencida: “Tom Waits no me gusta nada”. Y fuera quien fuera mi interlocutor, la respuesta casi siempre era: “Tiene tremenda voz y lo que hace está buenísimo”. Pero no me gustaba. ABA. Pretérito imperfecto del modo indicativo. La verdad es que ahora tengo en mi poder 4 discos y repentinamente me resultan no solo intrigantes, sino también disfrutables y por momentos fascinantes. Esta situación que ya he vivido muchas veces antes, de sentir cómo mi universo de gustos musicales se extiende exponencialmente, me da una sensación tal de deleite… me genera una cierta ansiedad contrapesada por un “quiero ir despacito por este camino de descubrimiento y gozarlo con toda mi esencia”.

La caja de pandora musical tiene todavía material esperándome. Pero hoy no seguiré explorando porque no quiero quitarme algunas sensaciones magníficas de lo que he escuchado en las últimas horas. Ahí, acechándome y casi riéndose de mi ignorancia, están Joey Baron, Wim Mertens y Nils Landgren. Los dos primeros regalos de Daniel y el último regalo de Pepejazzy.

Una preguntita, por si llegan a tener ganas de intercambiar: ¿Qué están escuchando de nuevo por ahí que valga la pena mencionar?

Abrazos llenos de música y curiosidad.

Tan simple como apagar la luz

Foto: Jordan Rosenfeld

Foto: Jordan Rosenfeld

Son las 6:09 am. Me despierto seis minutos antes de que suene el despertador y retomo los pensamientos con los que me acosté, con una fugaz esperanza de cambio pero la constatación de que mis asociaciones cerebrales siguen en la misma buena forma de siempre y fieles a las mismas manías. Sigo angustiada por lo mismo de ayer, y esperanzada por lo mismo de mañana. Aunque podría ser el mismo, el día es otro. Lo primero que hago es prender mi computadora por una sola de sus funciones: hacer sonar música. Prendo una vela y el hornito con el óleo 31 del que queda claro que soy adicta. Tengo entre quince y treinta minutos para meditar. La música suena, ayudándome a detener mis pensamientos.

Luego de la rutina temprana salgo a caminar, con Lenine cantándome en mi mp3. Miro el reloj… tengo una hora y media exacta para caminar, bañarme y volver a salir. Qué bueno ese MTV unplugged del 2006. Ay, no… me encanta el tema Paciência pero no me conviene para caminar… porque disminuyo mucho la velocidad. Ya lo escucharé en algún otro momento. Pensar todo lo que me gustaba Jacksoul Brasileiro… y cómo me gozaba con el matiz de volumen entre las semicorcheas del HH… pero el tema pasó y esta vez no me di cuenta de eso… y creo que ayer tampoco.

Estoy de nuevo en casa. ¡Pepe me colgó ese video que promete de E.S.T.! No es lo ideal pero lo voy a escuchar mientras me ducho… uy, si subo mucho el volumen mis parlantes saturan. Supieron ser muy buenos parlantes en una época pero mi ansiedad por probar la batería electrónica pudo más que la razón. Cinco minutos después mis parlantes habían perdido los matices… ahora que pienso, igual que Jacksoul Brasileiro.

Qué placer enorme mi ducha después de transpirar. No hay caso, desde aquí es imposible escuchar y disfrutar a EST… si me gustara la cumbia podría ser… pero esto no. Bueno, ya lo escucharé más tarde, al regreso del trabajo. Por las dudas me llevo a Pedro Aznar en el mp3… de aquí al trabajo me da para escuchar 2 temas como mucho… pero algo es algo. Voy caminando y no puedo creer que con auriculares y todo se oigan los ómnibus que pasan por al lado más fuerte que Amelia. La guitarra de 12 cuerdas de While my Guitar Gently Weeps casi no se distingue en medio del tránsito. Intento subirle el volumen y zás, se queda sin batería. Cierto, anoche me olvidé de cargarlo…

Llego a mi trabajo y escucho muchas y muchas palabras… mías y ajenas. Yo hablo más en mi trabajo que en cualquier otro momento del día… Cada tanto sucede algo especial: oigo un ruidito agudo y cortísimo que se repite… y del otro lado de la ventana hay un picaflor, que se muestra no más de dos segundos antes de desaparecer. Regreso de mi trabajo bastante cansada… tengo un par de obligaciones más que atender. De camino paso por el supermercado. Otra vez me pregunto si realmente alguien se gana la vida transformando temas fantásticos en sonidos de cajas de música para que sean escuchados por los clientes mientras eligen los fideos o el yogurt… Uy, no, ¡no me pongas a Pat Metheny por favor… no me lo arruines de esta manera cruel! Más minutos de los deseables después, se abre la puerta del super, yo respiro aliviada y pienso que una vez más logré salir de ahí con vida.

Al llegar por fin a casa, está sonando el teléfono. Qué fuerte está ese timbre. Tengo que bajarlo o, mejor, apagarlo por unos días. Contesto y le explico y vuelvo a explicarle a la señora, que encima me habla fuerte y molesta, que aquí no es la peluquería.

¿Qué hora es? ¿Ya? Está por llegar mi pequeño del colegio. Ah, ahí viene. Y con él los cuentos del día, que son abundantes. Gracias a Dios que tenemos una buena comunicación.

Ahora sí tengo un rato para mí. ¿Leo? ¿Escucho música? ¿Qué música tengo ganas de escuchar? Estoy un poco cansada para The Black Keys… tengo el último disco que me regaló Gustavo para escuchar, pero este no es el momento… mi cerebro está cansado… necesito algo tranqui. ¿Eva? No, me pone un poco triste. ¿Dino Saluzzi? Me pone introspectiva. ¿John McLaughlin y su The Heart of Things? No… demasiadas notas también. ¿Jarret? Mi cabeza no resiste tantos agudos. ¿El video de EST que me regaló Pepe? No… se merece mucha más atención de la que puedo darle ahora. Por fin me decido por la voz de Mateo Moreno. Es grave, tranquila… me pone un pelín triste, pero puedo llevarlo bien hoy. Mientras tanto leo mails, luego unos mensajes preciosos que me mandaron mis amigas queridas y evito responder otros mensajes que hoy no me interesan. Veo en Facebook un video tentador. Mateo: tendrás que esperar. Pongo “play” pero mucho antes de que termine, otro video en la lista de reproducción de la derecha me llama mucho la atención. Cambio. Hermoso video. Qué suerte que lo encontré.

Miro el reloj… tengo que hacer la cena y no tengo ganas de cocinar. Tampoco tengo hambre… pero debería, porque hace horas que no como. Qué suerte que tengo que nutrir a mi pequeño, al menos me obliga a elaborar alguna cosa. Estaba rica la cena, ¿verdad? ¡Qué tarde que es! Tenemos que acostarnos de una vez o mañana nos costará un triunfo levantarnos. Apago mi computadora… uy, qué alivio. Ese ventilador molestaba aunque no me daba cuenta. Apago la luz. Se oye un perro a lo lejos y una televisión con gente gritando y riéndose histéricamente. Me dormí pensando en cuántos de esos programas habrá hoy en día.

Rebobino y corrijo.

Así puede ser un día de semana bastante típico para mí. Pero hoy, en verdad, hice dos acciones muy simples que sentí como revolucionarias.

La primera: me detuve un rato a sentir amor por mí misma. ¿Lo qué? Ja… No, no es peligroso en verdad. Y sí, es bastante sencillo. Se trata de cerrar los ojos para detener las distracciones y girar la dirección del sentimiento de amor ciento ochenta grados. Se siente un poco raro todavía, porque es una experiencia bastante nueva, pero sospecho que puedo llegar a volverme tan adicta a esto como al óleo 31.

Y un poco más tarde apagué la luz y me tiré en el sofá a escuchar música. Recordé que escuchar música es escuchar música mientras no se hace ninguna otra cosa. Que escuchar música realmente es dejarse atrapar, llevar, levantar, arrastrar por mundos variados mientras no se hace ninguna otra cosa, mientras no se busca nada, ni se responde nada, ni se piensan soluciones para nada. Y encontré que el batero de Lenine sigue haciendo los matices en el HH de Jacksoul B., y que Pedro Aznar sigue operando corazones con la voz, y que Keith Jarret sigue tarareando detrás de Köln Concert como lo hacía antes,  que Sonny Rollins se apodera de mí de una manera obscena, que  Ella Fitzgerald sigue teniendo la voz más grandiosa que una mujer pueda llegar a tener, y que Louis Armstrong está cada vez más alegre y delicioso.

Hoy me dormiré pensando en que mañana rescataré otra acción: Me sentaré a leer uno de los 5 libros que tengo empezados. Pero esta vez para leer apagaré todo… excepto la luz.

—-

(Nota: Texto dedicado a Cláu y Vir. Ambas saben por qué. Gracias.)

Conectando el cielo con la tierra

Siguiendo con el comentario que acabo de hacer en una antigua entrada de Lenine, tengo ganas de compartir algunos videos que yo siento especiales. (No incrusto más videos, para que se navegue más fácilmente… pero es apenas un click, tampoco sean tan haraganes, ¿ok?)

En estas combinaciones de sonidos e imágenes yo siento que el o los músicos están especialmente conectados con la música y están ejerciendo de vehículo para que haya una conexión entre el cielo y la tierra, o entre el Universo y las almas que están ahí presenciando ese momento. Y eso impacta en mi corazón, lo expande, lo hace latir en sintonía con la rotación terrestre, en sintonía con el viento, en sintonía con el amor.

No me alcanzaría lo que me resta de vida para poner todos los temas o músicos que encuentro en un alto grado de conexión. Son apenas unos poquitos, para ilustrar el punto de la conexión y la belleza, de la música como vínculo del ser humano con algo superior.

Este video en particular, que elijo poner primero, se apareció hoy en mi vida, por una bella casualidad. El tema se llama “Sweet Annie” y es de Emilia Dahlin. http://youtu.be/vCLR-93dETc

“Tristeza” de Chango Spasiuk: http://youtu.be/6tcvU9wp8Tg

“Nightswimming” de R.E.M.: http://youtu.be/Qx9br5ISRpo

Queen. Love of My Life. (Ojalá sobrevivan… a mí me cuesta) http://youtu.be/v3xwCkhmies

Martín Buscaglia y Martín Ibarburu. Pobres Pandas (las latas): http://youtu.be/ssdTwDburJc  Y “Con sus Bochamakers”: http://youtu.be/OJ2vEpLxo1I

Mateo Moreno. Simple. http://youtu.be/OlTxjbXkZls

Rafa Ugo. Una luna más. http://youtu.be/908ChIV8U8s

Pedro Dios Aznar – solo de bajo alucinante. Mientes. http://youtu.be/pRknQ8GWSL8

Eva Cassidy. Algún ángel subió 45 minutos de show en vivo en una calidad muy buena. Yo ya me lo bajé! Hasta el momento había visto pedazos de este show aquí y allí, pero todo entero, es la primera vez. http://youtu.be/eTUQy0ijNcc

Sting. Si habrá videos para escoger. Pongo este no porque en él Sting está medio resfriado, sino porque me pareció alucinante encontrar 44 mins de un concierto de 1991, y verlos a todos tan jóvenes (Vinnie un niño!). http://youtu.be/cW80y8YOymc  Él siempre está conectado.

Ney Matogrosso. A Rosa de Hiroshima. http://youtu.be/p8vNNmgscVQ

Caetano Veloso. London London.  http://youtu.be/DM_2EdyytaU    (No encontré ningún video en vivo que estuviera tan conectado como lo que se oye en este audio grabado).

Pat Metheny. Precioso concierto. http://youtu.be/Sx9t0RRxHrw

Joni Mitchell. California. http://youtu.be/-q4foLKDlcE

The Rolling Stones. La peli Shine a Light es imperdible. http://youtu.be/lg5FWw5AXIQ

U2. Sunday Bloody Sunday. http://youtu.be/EM4vblG6BVQ

Mark Knopfler. Why Worry. http://youtu.be/im2SoltmZEc

Prince: http://youtu.be/FP6OsQC4uMw

Bryan Adams: http://youtu.be/pamZXRoWXM8 ; http://youtu.be/-ebtjgK8NNU

Y está claro que se me quedan en el tintero millones de millones de millones. Y que la selección fue con mis asociaciones cerebrales, que son un tanto divagadas…

Enseñémosle a los niños a meditar y a conectarse consigo mismos, a sentirse bien y a hacer solo lo que esté en sintonía con el amor. En poquito rato el mundo cambiará para bien. Se puede. Nos lo debemos.

Los Terapeutas y Las Pelotas

Ahhhhhh. Faaaa, qué bueno estuvo el show en el Teatro de Verano hoy!!!!

Para empezar: una noche absolutamente divina: seca, fresca, calma. La Cruz del Sur presente ahí arriba con toda la polenta del mundo. A mi costado derecho una presencia especial: mi amiga Virginia, uno de los seres de luz más bonitos que me he cruzado en esta vida.

La gente fue llegando al teatro mansa pero constantemente. Abundaban las ropas negras pero definitivamente no la rebeldía. Había paz en ese micromundo. Un par de padres con hijas pequeñas cerca nuestro desbordaban alegría contagiosa. Un loco simpático delante nuestro se dio vuelta para ofrecernos muzzarella y luego servilletas.

Los Terapeutas fueron los teloneros de lujo hoy de noche. Sonaron re-bien y los temas que eligieron: preciosos. Mandrake un crack como siempre, haciendo distender y reír a la gente desde ese lugar que caracteriza a su personalidad escénica… que es completamente única. El Gua tocó esa bata con tremendo gusto y con total definición. Voy a decir una obviedad, pero creo que aunque obvia, no es obviable: la batería del Gua indiscutiblemente hace mucho del sonido de los Teras. Es cierto que todos los instrumentos… pero creo que la bata tiene un peso en ese sonido que quizás no lo tengan en la misma medida todos los otros instrumentos. Ver a Gravina es un viaje en sí mismo… contagia conexión y alegría, canta y baila los temas… un deleite. Jacques me encanta… esa cara de póker, de que no pasa nada, y se toca todo. Y me saco el sombrero con Pedro Alemany. Buenísimo, realmente.

Ya haberlos visto a ellos hubiera sido razón suficiente para ir al teatro hoy. Tocaron unos cuantos temas y sonó muy pero muy bien, con el público apoyándolos muchísimo. Se sentía el cariño que fluía del público hacia el escenario. Es que Los Teras son parte de nuestra historia.

Hoy de tarde le comenté a un amigo que no me gustaban Las Pelotas. “Dales una oportunidad”, me dijo. Y yo siempre le doy oportunidades de gustarme a la música, así que fui con la cabeza y el corazón abiertos. Cuando habían tocado la mitad del primer tema, yo ya estaba fascinada. Aquello sonaba perfecto: el baterista impecable, la bajista con una buena onda impresionante, el cantante en una muy buena, y lo mismo los demás músicos (guitarra, teclado y percusión). Los temas se fueron sucediendo con una naturalidad deleitante y lo que más me maravilló fue la buena onda y la buena vibra que había en el público. Mucho amor había hoy de noche ahí en cada uno de los corazones, y en conjunto… una belleza, unos mimos hermosos para el alma.

Hoy no digo nada,
ya no sé que hacer
desde la ventana cuento las hojas caer
aunque lo supieras no te importaría
siempre estás, siempre volvés mejor

Vamos a darnos vuelta
vamos a darnos vuelta
de tanto amor, de tanto amor

Lo vivido es el combustible, sabés
cuánto faltará para que llegues aquí

Vamos a darnos vuelta
vamos a darnos vuelta
de tanto amor, de tanto amor

http://youtu.be/_bPzvn4sDOg

No está mal
que bailes desnuda
sobre el agua del mar
si te quieres ver así.
Hay lugar
aunque crea que
esto no da para más,
no importa
que te rías de mí.

Cuando podrás
amar sin complejos
para salir del tedio
destapa algún sueño.

Da para más
que desear el confort
teniendo un control,
no quiero terminar así.

Caminar,
sólo andar buscando
lo que me hace bien,
el lastre vamos a despedir.

Quién nos puede decir
qué es lo correcto,
para salir del tedio
destapa algún sueño.

No está mal
que bailes desnuda
sobre el agua del mar
si te quiero ver así.

http://youtu.be/kF4CkGDgEus

Los temas fueron aumentando en fuerza y sobre el final del concierto tuve que ponerme una mano tapándome uno de mis chacras porque mi energía llegó a un nivel tan alto que llegó a ser molesto. Estaba exactamente en frente al baterista… quizás fue eso. Qué polenta que tiene!!!!! Me encantó.

El resumen de la noche es: divina vibra, divina energía… y creo que desde el escenario la recibieron, porque las caritas de los músicos iban sonriendo cada vez más y cada vez se gozaban más ellos también. Pienso que fue un ida y vuelta de buena onda. ¡Excelente!

Luar – de Alejandro Pacello

pacello_luar

Músicos:

Martín Cruz – batería

Andrés Pigatto – contrabajo

Nacho Correa – bajo eléctrico

Alejandro Pacello – guitarra clásica y guitarras eléctricas

Todos los temas son de autoría de Alejandro Pacello excepto Jazz Sonatina compuesto por Dusan Bogdanovic y arreglado para guitarra, contrabajo y batería (mov. I y III) por Alejandro Pacello.

Mi experiencia de escuchar a Alejandro Pacello fue por varios años básicamente en el Hot Club, donde generalmente se sube al escenario con toda la polenta del mundo y mete muchas notas con una energía envidiable, recordándome un poco a Allan Holdsworth (aunque hace poco mencionó que si bien Holdsworth le gusta, John McLaughlin es su mayor inspiración). También tuve la oportunidad de verlo en un trío con Álvaro Pacello y Martín Cruz, en un estilo bastante parecido al que yo le conocía del Hot Club. En solo una oportunidad lo escuché acompañando a Natalie Rigaud y me llamó la atención una sensibilidad especial que yo no le había notado antes, con un respeto y una dulzura maravillosos tanto por la cantante como por la música construida entre ambos.

Pues salió Luar y quise un ejemplar, porque había escuchado unos adelantos y me habían parecido muy interesantes. Y acá estoy fascinada con el disco que suena en mi casa estos últimos días. Estoy admirada del trabajo de Alejandro que sorprenderá a cualquiera que se disponga a escucharlo, porque van a encontrar a un Alejandro que apuesto que no han conocido todavía. Mi recomendación es que le encarguen un CD… ya sea a través de su Myspace o a fiticus@hotmail.com .

La tapa del CD dice: “Este trabajo intenta tender un puente entre dos universos musicales: por un lado las piezas para guitarra sola, la música escrita y la guitarra clásica, y por otro el jazz fusión, la improvisación, y la guitarra eléctrica“. Desde mi perspectiva, lo ha logrado preciosamente. Pasa de lo clásico a la improvisación y a lo más netamente fusión con tremenda comodidad… tanto que realmente es una unidad con sentido, por extraño que parezca. Uno no siente el “click” del cambio como algo antinatural o algo forzado, sino casi como algo necesario, y en mi caso algo extremadamente bienvenido, porque esos dos mundos musicales me hacen mucho bien.

Lista de Temas:

1 – El regreso de Fiticus
2 – Una mujer en la playa – para Natalie
3 – Atardecer
4 – Janaina – para la negra Villalba

Jazz Sonatina
5 – I. Allegro grazioso
6 – II. Adagio espressivo
7 – III. Allegro molto

8 – Hacia otro lugar
9 – Montevideo a medianoche
10 – Joaquín

Los primeros temas son a sola guitarra y es bueno notar que no hay grabación sobre grabación, es en una sola toma. Qué envidia que con 10 dedos se pueda generar algo tan pero tan hermoso, completo y bello. Sorprendentemente, apenas dos temas de los 10 tienen solos de guitarra, muy bonitos, dicho sea de paso.

El regreso de Fiticus, el primer tema, tiene cierta tensión. Ustedes deberían escucharlo con el grillo insistente que tengo de fondo en este momento (en realidad hace una semana o más que tengo un grillo desquiciado gritando a voz en cuello – o más bien a pata suelta – durante toda la noche en mi ventana!)… es muy cómico porque la guitarra tensa de Alejandro y hasta el ritmo constante y un poco insistente parece que se pone de acuerdo con el grillo y zás, resultado realmente inquietante. Pero lo interesante es que la primera vez que escuché este tema no le encontré esta tensión que le encuentro hoy. Quién sabe cuál será la explicación.

Una mujer en la playa es todo dulzura, delicadeza, y amor. Un tema hermoso, calmo y disfrutable. Nutrición para el alma.

Atardecer hasta ahora es mi tema favorito del disco. Es ese tema que pongo de nuevo y de nuevo. Tiene cierta melancolía, mucha dulzura, y al menos yo siento el amor por cada nota, el amor de Ale por la música en cada tocar de cuerda… es muy pero muy bonito. Si se quiere con un espíritu “My Song” (de Jarret), o Lyle Mays… pura melodía pero muy rítmica, con un ánimo algo circular… mántrico para mí.

Janaina también es muy dulce pero yo lo encuentro un poco más triste y me “pega para adentro”. Me hace meterme en mi interior y termino encontrando más mis tristezas que mis alegrías, pero quizás esto sea por mi inclinación natural a la nostalgia y otra persona no lo viva de la misma manera. Quien lo escuche, después me cuenta qué efecto le causó.

En el tema Jazz Sonatina hacen su aparición el resto de los músicos. La delicadeza de Martín Cruz (batería) en el movimiento I es realmente hermosa! El sonido de los platillos es especial… y la sinergia con la música es realmente bonita (Disculpen que mi atención siempre termina yendo hacia la batería).

En el movimiento II vuelve a estar sola la guitarra y en el III resurgen los otros instrumentos. O sea: la presencia de la guitarra es prioritaria en este disco… y siendo yo una fan de la batería, debo decir que el disco es perfecto así como es. En el movimiento III el bajo se luce y se luce y se amalgaman divino con la guitarra y también con la bata. Una linda obra de arte.

Como explica en el disco, esta Jazz Sonatina es una composición de Dusan Bogdanovic. Como yo no tenía el placer, estuve averiguando algo sobre él: nació en Yugoslavia en 1955 y hoy hace una síntesis de música clásica, jazz y étnica. Lo que vi de su discografía es bien interesante.

Hacia otro lugar tiene mucho del Alejandro Pacello que yo conozco bien musicalmente, pero con una madurez especial, que mide las fuerzas, la energía y elige cada nota con sabiduría, y sin duda no por azar. Un despelote de tema. Me saco el sombrero y hago una reverencia.

Montevideo a medianoche. Qué buen título :) Y el tema tiene exactamente lo que tiene Montevideo a medianoche: una pizca de misterio, un poco de soledad, un poco de nostalgia, un poco de compañía, un poco de neblina, un poco de introspección, un poco de curiosidad, un poco bastante de esperanza. Y el solo de guitarra está buenazo!!!!!!! Un solo que en esta ciudad se puede escuchar en esos boliches mágicos donde los músicos se juntan en jams a gozar y hacer gozar al público, que manso pero constante, jamás falta. ¡Y la batería! Muy buena, la bata de Martín. Chapeau.

Con Joaquín vuelve todo a la calma… algo así como una despedida cariñosa, tranquila, que al menos a mí me invita a volver muy pronto. Irónicamente es el tema que se grabó primero, pero es perfecto para la despedida. Yo no puedo opinar de armonías porque sería el colmo del atrevimiento, pero quien entienda que lo haga… porque me parece que esto tiene un arte adicional armónico, que por supuesto no sé explicar (pero lo escucho).

En resumen, me parece que este disco ofrece una solidez musical muy pero muy importante tanto en lo compositivo como en la ejecución por parte de todos los instrumentos, y una calma y una fluidez de parte de Ale que ¡mata! Realmente alucinante. Como me ha pasado con otros discos de artistas uruguayos, la verdad que deseo fervientemente que este CD llegue a manos de algún buen productor que le dé la oportunidad de grabar muchos más discos y de distribuirlos de manera masiva, porque es una picardía que estas joyitas uruguayas lleguen solo a manos de un puñado de conocidos, cosa que pasa con varios artistas enormes que tenemos en este país. Hago un brindis por muchos CDs más de Alejandro Pacello.

Ale Pace

Este CD fue grabado en Berequetum Estudio a fines del 2011 y principios del 2012, excepto el tema Joaquín, grabado en el estudio La Araña por José Gómez en febrero de 2008. Grabación y edición: Luis Ravizza. Mezcla y masterización: Martín Berloto. Diseño gráfico e ilustración: Tunda Prada. Fotografía: Natalia Espasandín.

(Proyecto llevado a cabo con el apoyo del Fondo Nacional de Música, FONAM).

Space de Alejandro: myspace.com/alejandropacello

Aquí pueden escuchar dos trozos de dos de los temas:

Posdata: Se impone comprar este CD y no copiarlo ni bajarlo. Por dos razones: 1) Que el sonido es muy bueno así como es y sería una picardía que lo escucharan en formato mp3. 2) Que los músicos que reciben apoyo del FONAM reciben una parte del costo de la grabación y la otra parte sale de sus bolsillos. Dependen de nosotros, los melómanos, para que sus discos no sean una pérdida económica. Y además: ni siquiera es caro, así que ya saben, a no hacer bobadas.

MINIMALmambo

Mañana miércoles 6 de marzo será la última oportunidad, al menos por un rato, de escuchar y ver MINIMALmambo… un show de Rossana Taddei y Gustavo Etchenique que me encanta. Y yo me boludeé mal y no fui todavía a buscar mi entrada a la Sala Zitarrosa, así que aquí estoy cruzando los dedos para que mañana todavía queden y pueda disfrutarlo una vez más. Ojalá.

Todo tiene su momento en la vida y a fines del año pasado me llegó el momento de gozarme con este dúo, al que nunca antes le había dado pelota. Había escuchado alguna cosa suelta de Rossana, había escuchado a Gustavo con Jaime… pero a ellos dos juntos, nunca. Y el año pasado después de la clínica de batería que me fascinó, fui a verlos al Tartamudo. Y lo mismo al viernes siguiente. Y me regalaron el CD, y a su vez yo también lo regalé (otro, no el mismo!), y ese CD ha sonado fácil un centenar de veces en mi casa. Y luego en Paullier y Guaná y luego en la rambla de Trouville, y así vamos… Y cada vez, me encanta.

Es mucho lo que me gusta de MINIMALmambo, tanto que varias veces he pensado en escribir esto y me he achicado por la enormidad de la empresa. Pero como mañana es este último show antes de que se vayan de viaje, lejos de Montevideo, creo que será mejor que resuma, pero que hable de una vez o se me quedará atragantado.

Si tengo que describir el disco en pocas palabras, elijo: fresco, positivo, optimista, creativo, diferente, auténtico, profesional, original, imprevisible, MUSICAL.

Si tengo que describir el show en pocas palabras, elegiría las mismas y le agregaría: divertido, interesante, íntimo, generoso y con una energía divina contagiosa que se queda instalada por días en la piel.

Algo que me llamó especialmente la atención: en este CD (y show) Rossana musicalizó al menos 3 textos de escritores uruguayos (Sara de Ibañez, Humberto Megget, Alfonsina Storni) , generándome un poco asiduo sentimiento de pertenencia, que me sorprendió. [Alfonsina Storni no era uruguaya, ver comentario corrigiendo bestialidad debajo de esta entrada].  La presentación de Rossana, además, me causó mucha curiosidad… aunque admito que todavía no busqué nada de todo lo que esperaba leer. Estas 3 canciones son obras de arte y desde mi punto de vista, una demostración de creatividad extrema, tanto por parte de Rossana como por parte de Gustavo, que colabora con su batería a construir el carácter perfecto para cada canción de este disco.

Rossana se arriesga con desparpajo casi en cada tema. Algunas veces con unos agudos impresionantes, otras veces simulando un instrumento de viento utilizando únicamente sus cuerdas vocales y su aparato respiratorio; otras veces improvisando con Teresa, un títere de características particulares (que no develaré, para no restar sorpresa al show).

Los temas de Rossana tienen todos los ingredientes necesarios para que a mí me gusten mucho: son algo románticos, optimistas, de lo más variados rítmicamente, con letras inteligentes y sensibles. Rossana tiene un ritmo impresionante tanto al cantar como al tocar su acompañamiento en la guitarra y Gustavo Etchenique la gasta con la batería, con su manejo de las escobillas, con su tiempo perfecto, con su sensibilidad para co-construir la canción como una totalidad compuesta de melodía, ritmo y letra. Pero no, no voy a hacer una deconstrucción ni de lo que hace ella ni de lo que hace él, entre otras cosas porque sería una atrevida.

Yo creo que queda muy poca gente sin haber escuchado MINIMALmambo al menos en Youtube (que no tiene NADA que ver con verlos en vivo!). Pero si queda alguien y duda si ir mañana o no, les pido que vichen algunos de los videos que hay en este canal de Youtube. Yo voy a compartir el tema Uruguay/Lo dedo negro, que me gusta mucho, porque me llena de esperanza… pero todos, realmente todos, son hermosos.

youtube=http://youtu.be/-Bn4zW8O4s4

Y Luz que llega porque el ritmo es divino, la letra es divina, y advierto: después de escucharla una vez, se instala ahí, en el algún lado del cerebro, y es imposible no encontrarse tarareándola durante días completos… así que escúchenla pero ya saben, je.

http://youtu.be/dZ2DUA1yOmM

Bueno, ojalá mañana encontremos entradas. Y en caso de que no, va por acá mi agradecimiento a estos dos seres especiales por las muchas horas de emociones (y hasta lágrimas) que me ha generado este disco y los shows que vi en el último tiempo. Que tengan muy buen viaje y experiencias bonitas. Acá los estaremos esperando cuando vuelvan.

Borboletta (de Santana, año 1974)

Desde hace un tiempo, me especializo en hacer amistades importantes con gente que no conozco en 3 dimensiones (al menos en una primera instancia). No pregunten cómo sucede, porque ni yo lo termino de entender. Simplemente, pasa. Imagino que con las nuevas dinámicas comunicativas le pasará a muchos, pero no por eso deja de impresionarme.

Ya hace un buen rato que conozco a Aldoux. No hemos tenido (aún) la suerte de encontrarnos en 3D, aunque sí en una cuarta, misteriosa, que funciona de maravillas y no depende de ningún servidor ni ninguna tecnología (chiste, y como todo chiste, tiene algo de verdad).

Aldoux, Napi y Pepe son mis actuales enciclopedias o bases de datos musicales. Lo que sea que ellos me recomienden, yo lo escucho, porque hay enormes chances de que me guste. Y así fue que hoy me dispuse a escuchar Borboletta, de Santana, que es del año 1974. Y lo que escucho suena impresionantemente bien, máxime teniendo en cuenta que es un rippeo de un vinilo que tiene sus añitos. Gracias tecnología y gracias Aldoux-genio! Esto suena asombrosamente maravilloso.

Debo aclarar que no he escuchado lo suficiente a Santana como para hablar con ninguna propiedad de su discografía, ni de su música, ni de nada, pero tuve ganas de sacudirle a Atresillado ese estado exageradamente melancólico que le quedó con mi última entrada y este disco viene como anillo al dedo para esos fines. Desde los títulos de los temas uno ya empieza a sonreír y a sentirse algo alegre y esperanzado:

1. Spring Manifestations

2. Canto de las flores

3. Life is Anew

4. Give and Take

5. One with the Sun

6. Aspirations

7. Practice what you Preach

8. Mirage

9. Here and Now

10. Flor de Canela

11. Promise of a Fisherman

12. Borboletta

Estos títulos resultan un balance interesante entre la admiración por lo bello de la naturaleza y la responsabilidad como individuo de hacer lo que debemos hacer para que la vida fluya y todo salga bien.

Aprovechen que nunca se sabe cuánto duran estos links: aquí tienen el CD entero para escucharlo (aunque la calidad ni se parece a la belleza que estoy escuchando yo).

http://youtu.be/i5JXK8JqMQw

“Spring Manifestations” dura un minuto y 7 segundos y está hecho de muchos sonidos que podrían considerarse de una mañana primaveral. Ya nos pone en un ánimo pseudo místico, pseudo alegre, pseudo esperanzado y sin lugar a dudas, curioso.

“Canto de las Flores” tiene todo para ser un tema brasileño, pero es de Santana. Tiene mucha percusión y comienza con unas notas que yo siento como árabes, pero que luego se me transforman en brasileñas. Me resulta un tema extraño, quizás me pone algo nerviosa… pero me gusta. Es como una larga introducción. Una se queda esperando que venga el desarrollo y la conclusión, pero no serán en este tema exactamente. Tiene una calma mística y a su vez una tensión que indefectiblemente te hace esperar, anticipar y quizás hasta temer qué vendrá.

Y a esta altura una no aguanta ir a averiguar quiénes son los músicos. Y abundan:

  • Carlos Santana – guitar, percussion
  • Tom Coster – piano, keyboards
  • Michael Shrieve – drums
  • Leon Patillo – vocals, piano
  • Flora Purim – vocals
  • Jules Broussard – soprano & tenor saxophones
  • Doug Rauch – bass
  • Armando Peraza – percussion, congas
  • Stanley Clarke – bass
  • David Brown – bass
  • Leon “Ndugu” Chancler – drums
  • José Areas – timbales, congas
  • Airto Moreira – percussion

El tercer tema, “Life is Anew”, debo decir que es inesperado. Yo no me esperaba una voz aquí ni tampoco un tema exactamente así después de la intro que tuvimos. Pero sí me gusta que me sorprenda. Y sigue haciéndolo, porque en el minuto 2:21 el tema se transforma completamente, volviéndose de un tema que en su primera parte podría ser “disco” a una pieza de jazz rock donde resaltan la percusión y el teclado. El título es sugerente y si lo juntamos con este tema dividido en 2 partes tan notorias… pues parece que hay una vida nueva y más divertida.

Luego nos recibe “Give and Take”, que ya está inmerso en esa nueva vida, de jazz rock, con una voz que, perdónenme todos (Santana, los uruguayos y todos), pero me hizo pensar en Rubén Rada… no solo la voz, ¡sino también lo que canta la voz! Hubiera vuelto a ver los músicos para chequear si Rada no estaba entre ellos… pero no. Ahora, aquí es donde empiezan los hilos a juntarse en mi cabeza y me empiezo a divertir: Este CD es del 74 y en el año 73 se grabó el CD Fingers, de OPA, con Airto Moreira. El nombre de Fingers estuvo inspirado en el Dedos de Rada, como ya sabemos. Rada no se incorpora a OPA hasta el 77, pero bueno, qué mezcla… la cosa es que los sonidos obviamente andan por zonas comunes y nadie me quita de la cabeza que esa voz podría ser de Rada, aunque no lo es. Epa… creo que me desvié un poco! Sigue la percu a tope y el ánimo general es alegre aunque no eufórico. Pero se intuye que eso podría, quizás, llegar a cambiar.

“One with the Sun” es amigable. Uno lo escucha fácilmente y a pesar de la enorme cantidad  de sonidos, todo tiene su lugar y va fluyendo: percusión, teclados, guitarras, bajo, voz… es realmente un desbunde de sonidos, pero insólitamente bien compaginados. Podría ser una improvisación total, pero si lo fuera se pisarían más unos a otros. Supongo yo que hay una composición guía y luego una improvisación encima, que salió perfecta! Ojalá Santana no entienda una palabra de español y que jamás lea esto, porque sospecho que haría que me eliminaran el blog… confiemos en que no lo verá.

“Aspirations” es el tema que sigue. Al llegar este tema necesité auto-recordarme que es de los tempranos 70 y hacer un ajuste personal a esa realidad. ¡La percusión sigue sin parar! Muy buena, eh? Pero mucha. Lo interesante es que la percu va a una velocidad apresurada y la melodía va a otro ritmo mucho más lento. Pero de la manera en que está tocada la percu, termina resultando como un colchón sobre lo cual sucede lo demás. Es otro tema un poquito raro, pero buenísimo.

“Practice what you Preach”. Me encanta el título. Y el tema no me decepciona, porque es un tema conectado, un tema presente, un tema con consistencia y energía. Algunas  notas especialmente sostenidas, son hermosas. Por el minuto 2 también este tema cambia un poco abruptamente. Lo anterior funcionó como introducción y ahora pierde profundidad, entra la voz, se vuelve más “light” y también más alegre. Y la participación de la guitarra me gusta especialmente.

“Mirage” quiere decir espejismo, pero sorprendentemente este tema es uno de los más sólidos, con más tierra, con más agarre, según mi parecer. Tiene firmeza, fuerza y “va para adelante”.

“Here and Now” (si no me equivoco, muchos años antes de que Eckhart Tolle hablara del concepto) es un tema netamente de jazz rock, muy pero muy lindo, que dura el tiempo exacto, para dejarnos con ganas de volver a escucharlo.

“Flor de canela” vuelve a esa dinámica que para mí es medio extraña (pero por ignorante, obviamente, por no conocer mucha música de este estilo ni de este tiempo): esa percusión apresurada y permanente, con esas melodías estiradas, profundas y que pareciera que quieren detenernos, mientras la percusión nos lleva en andas y apenas nos da tiempo para mirar un segundo para atrás y confirmar si vamos por buen camino.

“Promise of a Fisherman” sigue con el mismo concepto y es casi una continuación del tema anterior. Pero yo me imaginé un Fisherman nervioso, prometiendo cosas que quizás no esté muy seguro de poder cumplir, jaja.

Y por último llega el tema “Borboletta”. Con una “t” es mariposa en portugués. También con una “t”, le decíamos en mi pueblo a esas polillas nocturnas, medio grandecitas, que aparecen más que nada en verano. Supongo yo que habla de una mariposa a pesar de la t duplicada. Y los sonidos indican mucho movimiento, mucho aleteo, mucho picoteo de flor en flor.

Es un disco para escuchar cuando uno está de ánimo elevado, y más para un sábado de tarde que para un lunes de mañana, porque el ritmo cardíaco que hay que traer encima es sostenido y ya pre-calentado.

¿Alguno de ustedes conoce este CD? ¿Les gusta? ¿Mucho, poco, nada?

Mi balance es que el disco me gusta, tirando a bastante, pero que necesito escucharlo varias veces más para poder entrar en su sintonía, porque no es una sintonía que yo tenga naturalmente. Y lo haré.

Gracias, Aldoux, por habérmelo presentado. Tengo que escuchar más a Santana… tengo que.

Los números de 2012

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 7.800 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 13 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.

Mágico. Carta de Amor.

Mágico. Carta de Amor.

Mágico. Carta de Amor.

26 de diciembre de 2012.  Este mismo día hace un año yo andaba caminando de la mano de un Ser de Luz muy bonito, muy especial, por unas rocas al borde del Mar Mediterráneo. Los dos pasamos ese día con el pecho bastante apretado porque faltaban solo dos días para separarnos y no sabíamos si la vida nos daría la oportunidad de encontrarnos otra vez o no.  Quedaron muchas fotos hermosas de ese día, que ayer y hoy estuve reviviendo, con el esternón presionando empecinadamente, no sé si para ahogarme, para resolverme a meter cosas en cajas selladas con Poxipol, o qué exactamente.

Y ahora, llegó la tardecita (debe ser la hora más maldita para quienes sufrimos de falta de amor), y recorriendo mentalmente los discos que podía escuchar, el que levantó su cabeza y dijo presente fue este CD doble, regalo de cumpleaños de Napi y sugerencia de un tiempito atrás de mi amigo virtual Rodolfo.

Nada es por acaso. Los amigos son sabios y tienen ese oportunismo especial para hacernos llegar exactamente lo que necesitamos. Gracias.

Napi escribió una entrada sobre este disco que pueden leer AQUÍ. Tiene toda la información importante sobre el disco. Lo que yo estoy escribiendo aquí es una especie de exorcismo de emociones generadas, o más bien vehiculizadas, por este disco. Pueden parar la lectura aquí mismo, porque todo lo que sigue es un viaje personal sin rumbo y sin razón.

Al CD Mágico de 1979, de este mismo trío, lo tengo asociado a uno de mis tres grandes amores. Era uno de los aprox. 300 cassettes que me dejó un Ser especial cuando se fue a vivir a la otra punta del continente, el primero de enero de 1989. Durante la primera mitad de ese año yo escuchaba cada uno de aquellos cassettes intentando percibir lo que ese Ser había sentido al escucharlos, compartiendo en un tiempo posterior muchas notas y las sensaciones creadas por ellas. Así fue que me introduje en el mundo Gismonti, Garbarek y Haden, no solo en esta formación sino en varias diferentes. También en el mundo Jarret, Scofield, Metheny, Aznar… en el mundo Breckers, Chick Corea, Hancock… en fin, creo que en el mismo mundo musical en el que habito hasta ahora. Por aquel entonces no existía internet y las comunicaciones con la otra punta del continente debían ser a través de cartas que un cartero amable llevaba y traía, tomándose un tiempo loco, desquiciante. Aquel año 1989 fue un año de esperas exageradamente largas y de esperanzas sin asidero, que terminaron descuartizadas con el correr de los meses. Yo tenía 19 años y me costó muchísimo volver a sentirme contenta y, especialmente, dejar de pensar en lo que podría haber sido. Un apego al dolor nada sano que me llevó como 2 años sacudirme de encima.

Ahora tengo 43 años, escucho este (casi) mismo disco y sus notas me generan una nostalgia muy pero muy parecida, que reconozco y asocio con cada sonido. Es como si estas notas vibraran igual que mis células tristes y en esa resonancia los poros de mi piel se abrieran para permitir que fluya todo eso de adentro para afuera y de afuera para adentro.

Me quedo pensando en el título doble: “Mágico. Carta de Amor.”

Enamorarse es mágico y estar enamorado parece producto de magia. ¿Por qué te enamora un ser con apenas un mínimo contacto? ¿Cuál es la conexión que genera esa alteración al estado normal de las cosas? No es el aroma ni está ubicado en el sentido del olfato de ningún modo, porque Skype no transmite aromas. No es el tacto ni el gusto, por lo mismo. Nos queda la vista y el oído… pero me parece que tampoco. Porque al momento del inicio de mi enamoramiento apenas había unos mensajes escritos. Y cuando llegué a ver al Ser bonito, por razones técnicas no se veía tan hermoso tampoco. Y su voz tampoco tenía nada especialmente enamorador. Así que ¿dónde está o cuál es el mecanismo? Para mí es un misterio y me da la sensación de que hay magia metida en este asunto de cruzarse con almas y enredarse con ellas en viajes profundos o no.

Uno de mis mayores desafíos es el hacer de cuenta que la magia no existe en este caso y lograr que una imagen me abandone de una vez, para poder seguir viviendo otros caminos. Ya sucederá seguramente pero por ahora está instalada en algún lugar detrás de mi frente y ojos y se proyecta cada pocos minutos, como para confundirme más y hacerme las cosas más difíciles. El tema Folk Song del CD1 da buena cuenta de esto. Me trae toda la belleza, comodidad y liviandad de dos seres conectados en una cocina soleada y me susurra: “dejame ir… que igual todo estará bien”. Y yo debería confiar, porque las notas y las resonancias no saben de mentiras.

¿Qué es una carta de amor? Una carta de amor puede ser lo más bello del mundo si quien la manda y quien la recibe están mutuamente sintonizados. Pero una carta de amor puede ser lo más espantoso del mundo si solo una de las dos personas siente amor. Es más, ni siquiera es posible escribirla, porque no hay forma de volcar amor en un mensaje cuando sabemos que el que lo leerá rechazará cada palabra con todas sus vísceras. Y ahí empezamos a pelear con los molinos de viento de Don Quijote, sin saber muy bien dónde colocar tanta frustración y tanto dolor.

En estos discos yo no oigo alegría, ni esperanza, ni celebración del amor. Quizá sea debido a los momentos en los que “justo” los escuché, con 23 años de diferencia. Es posible. Lo que siento con estas notas es la imposibilidad del amor, la nostalgia de quien ama a alguien que no está, que se fue, quizás murió. ¿Alguna vez estuvo? … Buena pregunta, pero sin respuesta. ¿La magia incluye la materialización ante nuestros ojos de algo que no existe en realidad? Es posible. ¿Y para qué, Universo? No, esa respuesta no me sirve. Tendrás que pensar una mejor.

Y suena Spor y me recuerda que la vida es demasiado monótona si no le damos pinceladas de colores diferentes. Hay tiempos tranquilos, enloquecidos, de aislamiento y de comunicación. Hay tiempos de escuchar a Madonna y tiempos de escuchar a Gismonti. Hay tiempos para todo. Incluso para momentos optimistas, como los minutos 8 y 9 de Spor, que nos abre una ventanita hacia horizontes matinales, con gaviotas acercándose a la costa y rayos de luz entrando por una ventana de una cocina en alguna dimensión ahora mismo.

Si uno no se zambulle con alma y vida en un amor, se asegura que nunca sufrirá por él. Sabia decisión, quizás, pero hay veces que la magia sucede y nadie nos da opción de elegir el nivel de profundidad en el que queremos nadar. En algún momento llegamos a la calma del minuto 13 de Spor. Es solo cuestión de paciencia. A veces mucha. Y confianza.

Del CD2, Branquinho me invita a hacer las paces conmigo misma. A perdonarme por haberme perdido un poco bastante en el contacto con el otro. Las notas acarician mi alma, abrazan mi esternón y susurran palabras reconfortantes. Aparezco sentada en el piso, piernas arrolladas, brazos alrededor y cabeza sobre las rodillas. Si es amor de verdad, no tiene por qué irse. Se trata solo de encontrarle un espacio, un poco más abajo del esternón, donde se pueda quedar y me deje respirar también. Perderlo o ignorarlo sería asesinarlo, como si su existencia no tuviera el valor que tuvo, que tiene, que seguramente tendrá. Pero lógico… para todo esto hay que confiar en que podré, confiar en que todo saldrá bien y en que llegado el momento logrará ubicarse en algún rincón que no haga daño. ¿Y mientras tanto? Algunas notas ayudan a ver y de a poco a procesar.

All that is beautiful tiene la contracara de que su ausencia duele. Pero las notas del trío en este tema presentan lo hermoso con una tristeza tan importante que me genera la duda de cuán beautiful realmente es. Porque la tristeza tiñe de invalidez y eso no es bello.

La Carta de Amor del CD2 está en un sobre cerrado que se me antoja colocado encima de un ataúd. Yo siento resignación a la pérdida permanente en estas notas pero todavía las escucho ajenas; no son parte de mí. Seguramente lo serán en algún momento y resonarán en el mismo rinconcito donde habrá quedado todo lo sentido y vibrado con tanto amor. Es solo cuestión de tiempo, igual que la música.

« Entradas más antiguas