Reseña del show “Atemporal” de Carmen Pi

Todos los sentidos al mango (más que cinco) y el corazón al galope; el pecho abriéndose y cerrándose al antojo de la música; un enorme agradecimiento que lo envuelve todo. Así viví Atemporal.

A continuación voy a intentar contarles a los que no fueron qué pasó en ese espacio atemporal. Los que sí fueron quizás quieran comentar algo más. Los comentarios siempre son bienvenidos. Ya sabemos que los monólogos que se transforman en diálogos son mucho más interesantes.

La noche arrancó con “Dance”: empezaba la fiesta. El primer tema para mí suele ser un acomodo a la situación. Algo así como la afinación de mí misma como si fuera un instrumento… en este caso resonador. Carmen con esa sonrisa arrolladora y esa mezcla de niña feliz jugando a su juego favorito y mujer tierna y todopoderosa al frente de una banda de gigantes musicales. Los colores: rojo carmín y negro. El escenario: prístino, con una austeridad maravillosa que destacaba a los músicos pero con unos detalles rojos que le daban un toque de femineidad y de fineza: íbamos a deleitarnos con sabores exóticos, otros simples, pero todos sutiles y cuidados.

En el tema siguiente participó como invitado Maxi Suárez en el teclado. Uno de los aspectos, si se quiere logísticos, de la noche que me sorprendió fue que los músicos de la banda y los invitados iban y venían pero el concierto tuvo una unidad indiscutible, tremendamente armoniosa. Lo que tocó Maxi no era extranjero en ningún sentido. Tuvo todo el carácter Carmen Pi y un toque especial de frescura y alegría. Esta segunda canción fue “Flor” (para mí “Flor 6/8”). Me llamó especialmente la atención el arreglo de voces muy hermoso con los coros de Janisse Richard y Camila Ferrari ya abrió la puerta al intimismo.

Como ya sabemos el disco Jardín Carmín incluye una canción de Carmen para varios de sus seres más queridos. Dany López, productor e impulsor del disco en varios sentidos, se subió al escenario con la guitarra para compartir la “Canción madre”. Cada sonido encajó exactamente en un rinconcito diferente de los corazones. La guitarra de Dany súper, súper dulce. La voz de Carmen, llena de sentimiento, de ternura, de bondad y de admirable virtuosismo al servicio exclusivo de la canción. Federico Blois y su alegría percutiva se lucieron toda la noche. Los sonidos que eligió para esta canción fueron perfectos y la cantidad de sonidos también. Eso es algo para valorar muchísimo. Hay excelentes percusionistas que meten la pata tocando demasiadas notas, ergo arruinando canciones hermosas. Cuando un percusionista puede tocar lo que la música demanda y encima lo hace con la delicadeza y buen gusto que lo hizo Federico, se merecería que el público lo aplaudiera de pie solo a él por espacio de unos minutos. Yo desde este rinconcito lo hago: clap clap clap. Te pasaste. Te felicito. Te agradezco en nombre de la música. Y también de los ánimos, porque verte gozar mientras tocabas como hacías era contagioso. Una sonreía contigo.

Dijo Carmen: “Dentro de esta noche de emoción y de felicidad extrema que tengo para mí es un honor contar con estos compañeros y especialmente con un excelente guitarrista, un excelente chef, un excelente papá, un excelente compañero de vida que es Nacho Imbellone”. Entonces surgieron los sonidos de “Buen Día”, la ternura hecha canción y la canción hecha ternura. La voz de Carmen impacta aquí porque transmite una pureza enorme, una belleza clara. La guitarra de Nacho delicada a más no poder, traduciendo sentimientos amorosos en notas que surcaban el aire. La percu preciosa de Federico y la batería certera de Martín Ibarburu, con el bajo impecable de Gerardo Alonso.

Dentro del mundo del escenario hay submundos que presenciamos y gozamos. En este show cada submundo generaba disfrute. Uno especialmente bonito fue el del Martín y Gerardo. Gerardo miraba de reojo a Martín y se sonreía, y Martín miraba de reojo a Gerardo y lo mismo. Había una comodidad y una complicidad hermosas entre ellos dos. Otro submundo que fue de otro planeta fue el de Martín y Federico. Desde las butacas se sentía el respeto mutuo, el disfrute compartido cuando tocaban juntos y el disfrute de cada uno de ellos en los momentos en que no tocaban y escuchaban lo que hacía el otro. Martín no se perdía ni un solo sonido de Federico, y Federico se gozaba con la batería de Martín. Qué combinaciones más hermosas. Hubo hermosas miradas de complicidad entre las dos coristas, entre Dany López y Palito Elissalde, entre Nacho y Palito, entre Carmen y Nacho.

“Buen día” le dio el paso a “Carmín” sin aviso previo, en un fluir sencillo, en una especie de abrazo cálido.

El cariño de Dany por Carmen y de Carmen por él fue tan bonito de atestiguar. “Baguala de la Piedra”, un precioso tema de Dany, sonó inundándonos de folclore y de emoción.

Dany (teclado), Carmen (guitarra y voz) y Martín (cajón y una escobilla) nos regalaron una versión divina de “Si supiera” de Jorge Galemire, con una trompeta cantada por Carmen increíblemente afinada. Qué bueno este gesto de motivación a la memoria colectiva. En ese momento se me encogió un poquito el corazón, porque cada vez que un músico se muere me da una tristeza profunda.

Estando yo en ese estado medio tristón, escucho que Carmen anuncia “A Don Prudencio Navarro”, canción hermosa que le escribió para su padre. Ella solita, con su guitarra, con su voz enorme, nos ató un nudo en la garganta. Demasiado bella la canción, bello su silbido y muy grande la ola de emoción que nos arrasó por completo. Se nota que no consciente de ese efecto, nos invitó a corear el final con ella: “todos conmigo”, dijo. Pero las gargantas se negaban a producir sonido.

Después, desde el teclado Carmen nos regaló “Esta vidalita” de Dana Nicola. Siempre es un gusto especial escucharla acompañándose en el piano. Existe una simbiosis mágica en esa dupla.

“Puntos Cardinales” por suerte no faltó y la versión fue archigenial. El piano de Carmen, la percu “aireada” de Federico Blois y las voces de Carmen y Yisela Sosa hicieron una versión muy especialmente bella del tema que le dio el nombre al primer disco. Es hermoso cuando dos cantantes cantan a coro amalgamándose bonitamente pero cada una manteniendo su personalidad.

Una de las características de Carmen Pi que me fascina es que tiene un virtuosismo logrado a base de mucho estudio musical (unos cuantos años de canto lírico en el Conservatorio Universitario de Música, estudios de piano, guitarra, etc.) y que habiéndose volcado a la música popular, y más recientemente a sus temas propios que navegan por varios estilos musicales, consciente o inconscientemente es una embajadora de estilos musicales frente a públicos que quizás no los conocen tanto. El siguiente invitado fue Gustavo Reyna y su archilaúd (instrumento de origen italiano, de fines de S XVI). La inclusión de un instrumento así podría sonar forzada en otro contexto, pero en el concierto de Carmen era una necesidad natural. Ella reúne varios mundos musicales en una convivencia completamente cómoda y el resultado general es el banquete exótico y sutil del que hablaba yo al comienzo.

Gustavo y Carmen estrenaron “Aire lunar”. La conjunción de los agudos de Carmen con las cuerdas más graves del archilaúd y los intervalos al unísono de voz e instrumento fueron una fiesta para los sentidos. Este tema (breve) tiene un aire nostálgico, pero como la dulzura desborda, la mezcla genera una emoción para la que no hay nombre. Sería algo así como “nostalzura”; la simultaneidad de dos emociones relativamente contrapuestas resonando a la vez en el alma.

Siempre con el archilaúd, lo que pasaría inmediatamente después fue una maravilla musical. La soprano Isabel Barrios, Carmen, Gustavo y Noelle Fostel (teclados) hicieron una versión reducida de una canción de François Couperin (nacido en 1668, fallecido en 1733): “Troisième Leçon de Ténèbres” a dos voces. Gracias, Carmen, por presentarnos a este compositor y por presentarnos esta experiencia alucinante de escuchar algo tan diferente y tan pero tan hermoso. ¡Qué magia hacen con esas gargantas! Desde mi butaca se vivió como un despertar a un mundo musical al que pienso sumergirme sin salvavidas.

Como leyéndome la mente, cuando pensaba lo genial del pluralismo musical de su propuesta exquisita, después de esa canción de 1600, Carmen aparece en el escenario con Fede Blois y Martín Ibarburu para cantar a capela la canción “Blue Cadillac”. Los juegos de la voz entre los graves y los agudos generaban un escalofrío de emoción. Fede y Martín hicieron “percusión corporal”, algo poco visto por estos lares y hecho con tremendo buen gusto y musicalidad. La expresión de goce de Carmen, Fede y Martín es algo que espero recordar por mucho tiempo.

¿Qué les parece que hacía falta a esta altura para poder decir que esta mujer toca y canta lo que se le ocurra? ¡Sí! Un rock and roll. Fa. La Carmen rockera es exactamente el mismo deleite que la Carmen folclórica, jazzera, popera, barroca. ¿Cómo un solo ser se puede mover así de fácil de un estilo a otro en apenas unos segundos? ¿Y cómo le pueden quedar todos tan pero tan a la medida? El nombre del tema: “Completely Wasted”, de Dany López. Una Carmen crack se colgó la guitarra Les Paul y sacó de las entrañas a la más divina rockera. El tema en sí es realmente hermoso. Dany se mandó unas voces fascinantes y me sorprendió la habilidad del técnico de sonido (Diego Rey) para que el volumen fuera tan exacto como para que la voz de Dany complementara la de Carmen al volumen justo, justo. Lo que hicieron todos los músicos fue un goce en este tema, porque además de impartirle toda la polenta que el tema pedía, lograron mantener la claridad de cada sonido y no hubo ni un solo sonido superfluo. ¡Qué buenas las notas en el tom de pie de Martín! Qué bueno el bajo. Qué bueno todo. Era un derroche de perfección saliendo de cada rincón del escenario.

Luego Carmen nos regaló una versión de un tema de Jaime Roos. Palito Elissalde con su guitarra eléctrica (“endiablada”, al decir de Carmen) fue algo genial en cada intervención, y en esta canción especialmente.

Tuvimos la alegría de escuchar “Pasos semifusos”, de autoría de Carmen, que tiene una letra muy bonita, con una autodescripción y poesía muy bellas.

Lamentablemente todo lo que empieza termina, así que llegó “Café et Chocolat”. Nina, quien supo estar en la panza de su mamá en la presentación del CD “Puntos Cardinales”, esta noche subió al escenario, con toda la ternura del mundo, a acompañar a su mamá en el final del toque.

¡Claro que pedimos un bis! Fue “Dance”.

Así despedimos todos una noche que se hizo corta, una noche que nos paseó por varios universos musicales, todos hermosos, todos gozosos, todos interesantes, desafiantes, emocionantes y disfrutables.

Carmen Pi Caleidoscópica

Entrevista hecha para Cooltivarte. 22-07-2015.


Como previa a la presentación del show “Atemporal”, compartimos una entrevista en formato de charla, o una charla en formato de entrevista, en la que esta música de apellido infinito comparte, con simpatía y generosidad, pensamientos, sentires y detalles acerca de su relación con la música, la composición, la producción de su disco Jardín Carmín, la docencia y el show del próximo 31 de julio. Notarán que se alterna texto con audio. ¡Que la disfruten tanto como se disfrutó la entrevista misma!

¿Normalmente suena música en tu hogar?

Suena música. Suena menos que antes porque a veces, con mi hija, no pongo toda la música que quisiera y también estoy menos en casa. Pero sí, suenan músicas infantiles y distinta música que tengo ganas de escuchar en cada momento. Por ejemplo, me gusta poner música para cocinar; para comer me gusta la música clásica, o algo así, como tranquilón. Hace poco me traje el disco de Julieta Rada, que está hermoso; el de Mateo Moreno, donde yo había grabado y quería escucharlo, y un disco que se llama “Encanto al Alma”, de una agrupación que se llama Sí, que es para niños y es muy bonito. Eso es lo que estoy escuchando últimamente… pero depende.

¿Se puede decir que sos ecléctica a la hora de escuchar música?

Sí, totalmente. Depende del ánimo con el que te levantás, o algo que te sonó en la cabeza. También en casa suena música de la que hacemos. Es decir, se abre el piano, se toca. Nacho está tocando permanentemente la guitarra, entonces siempre alguien está tocando algo. Nina también… ahora empezó a sacar melodías en el piano y jugamos, chiveamos. Esas son instancias lindas de exploración, momentos musicales que están buenos. Quizás ahora no estoy encontrando tanto el tiempo tranquilo para escuchar algo específico. Sí me gusta escuchar música con el disco. Me gusta tener el disco, me gusta leer los créditos. Me gusta escucharlo en el equipo de sonido, que suene bien. No me gusta escuchar tanto en la computadora, no me entusiasma. Es otra la calidad y es otra cosa. Me gusta ese ritual, el elemento físico, y en lo posible tener todo el objeto, poder mirar el arte y ver quiénes tocaron.

¿Cómo se mueve un artista hoy con la realidad de que la gente se puede bajar música de internet, gratis? ¿Les complica la vida?

Principalmente creo que eso les complica a las disqueras, pues son los directamente implicados y esto por supuesto que repercute también en el artista. Aunque no necesariamente tiene por qué repercutir negativamente, ya que vos podés acceder a un montón de música que de otro modo no se podría. Es como que hay una libertad de escuchar y conseguir cosas aleatorias, cosas underground, cosas no tan conocidas, otras que sí, de un modo bastante libre. Supongo que es algo a lo que todas las partes tendrán que ir adaptándose de a poco, ya que es algo inevitable.

¿Cuáles son las razones para hacer un disco?

Yo creo que es una necesidad, más bien una realización personal. Es la necesidad de poder ver eso que vos hacés plasmado en un objeto. Es cierto que hoy en día no es necesario: podés grabar y hacer discos on-line y que la gente los baje. Pero soy todavía un poco anticuada y me gusta el objeto. Me gusta poner mi música en un disco. Creo que se vive como una necesidad de plasmar lo que uno está haciendo. Y una necesidad de ir avanzando. Por más que no sean las únicas canciones que estás haciendo, es como un momento de tu vida plasmado en ese objeto. Cuando los músicos dicen “es un parto”, sí, es como un parto: es anhelado, cuidado, visto en detalle. Es difícil sacar un disco.

¿Cuáles son los desafíos de sacar un disco en Uruguay ahora?

El principal desafío es el económico. Sacar un disco es algo caro si se hace como se hace habitualmente, con músicos excelentes y dándote esos lujos, bueno, tienen que cobrar los técnicos, los músicos, el productor, el arte, etc. y además son horas en las que uno está grabando, también editando, etc. pero es un proceso tan maravilloso y es tan lindo ver cómo se va construyendo eso de a poco. Vas sumando las bases. Luego va una persona y graba su parte y deja su pequeño granito de arte y amor, poniendo un solo maravilloso o tocando de una manera impresionante y vos ves cómo se va construyendo eso. Yo estuve en todas las etapas del proceso y es fascinante.

Haga clic en el siguiente enlace para escuchar la primera parte:

  1. PRODUCCIÓN Y VERSIONES

Hablaste de tus alumnos. ¿Qué es lo que más te gusta de ser docente?

  1. DOCENCIA

¿Qué es lo que hace que sigas eligiendo a la música en tu vida?

No sé si la elijo yo. Creo que me elige ella. Pero bueno, también es una elección…

  1. CALEIDOSCOPIO MUSICAL

Entre Puntos Cardinales y Jardín Carmín hay una diferencia notoria en cuanto a la cercanía de los afectos. ¿Qué pasó en el medio?

  1. COMPOSICIÓN Y EJECUCIÓN

¿Te gustaría tocar en el exterior?

Sí, me encantaría salir un poco a tocar mi música en otros países. Eso está entre los proyectos que me gustaría plasmar en un futuro.

¿Qué músicos van a tocar contigo contigo el 31 de julio en la Hugo Balzo?

  1. MÚSICOS Y SHOW

Les preguntamos a algunos de los músicos que van a participar en ATEMPORAL si querían comentarnos qué admiraban de Carmen o qué les gustaba de tocar con ella. Con placer compartimos las respuestas que recibimos, ya que nos dan una idea del ambiente tan agradable que hay en el backstage de este show.

Yisela Sosa

“Carmen es luz. Agradezco a la música el haberla conocido y el poder compartir su magia”.

Janisse Richard:

Conozco a Carmen desde hace años y fue un honor y una alegría que me pidiera que cante con ella. Además de que me encantan sus canciones, participar en este proyecto es una experiencia súper disfrutable. Carmen te transmite esa pasión por la música de una forma increíble y se genera una energía re-linda. Como dice ella, de “música y amor”.

Camila Ferrari:

Con Carmen viví mis primeros encuentros con la música en el coro de la escuela, a los 8, 9 años. Nos enseñaba canciones de Cabrera, Rada, Stevie Wonder, Beatles y muchos más. De ahí en más entendí que la música iba a ocupar un lugar muy importante en mi vida para siempre. Fui creciendo junto a ella y compartiendo momentos muy lindos, como el lanzamiento de sus discos, el nacimiento de Nina (la niña más feliz del universo), la grabación del disco de Coralinas… en fin, todas cosas lindas. Es un honor para mí poder participar de este hermoso proyecto que es Jardín Carmín. Carmen no solo es una excelente música y profesora sino que también es una gran amiga y le debo gran parte de mi aprendizaje musical, así que no queda mucho más para decir que un gigantesco gracias!!!!! Cami.

Maxi Suárez:

No puedo hablar objetivamente de Carmen. Tengo la subjetividad del cariño, de la admiración, del respeto, de las interminables risas y asombros. Sé de dónde viene, de su nido, su familia, de la sensibilidad y la inteligencia… También fui testigo—y a veces parte—de hacia dónde va: un puerto cálido, seguro, maduro, sincero, auténtico.

Como artista, lo mejor que me ha pasado es poder ser amigo de las personas que admiro, trabajar con ellas, pero más que nada disfrutar de un eterno backstage de vida. Es imposible no ser una gran artista si se tiene talento… pero más si se es un ser de luz. Una hermana de las que uno sigue eligiendo sin dudar, todos los días.

Nacho Imbellone

Lo que admiro principalmente es su voz: su timbre, la forma en que la utiliza, sus dinámicas y matices. Adoro tocar con ella porque sus canciones me dejan flotando en una nube de paz.

La comunicación pasa a un plano estrictamente musical y fluye.

Sin entrar en detalles de la maravillosa atmósfera que generan los demás músicos en lo musical y lo humano.

Gerardo Alonso:

Doña Pi: Tocamos juntos desde hace casi 10 años y seguimo’ en este duro pero lindo camino que es la música. Está bueno como metés pa delante con tu proyecto. Presentaste tu primer disco con tremenda Nina contigo!! jaja. Vamo arriba y a seguirla.

Palito Elissalde:

Te cuento que trabajar con Carmencita es un placer por varias razones. Algunas muy obvias, como ser su talento artístico innegable, ya sea como compositora como también como instrumentista; su capacidad de desprenderse de los prejuicios, que le permite transitar por caminos musicales a veces muy diferentes con total naturalidad; y ni que hablar de esa voz tan linda y tan dulce. Pero lo más importante es que detrás de todo eso hay una persona linda y súper agradable que hace que el trabajo de ensayos, etc. se haga en un clima cálido y de mucho respeto. Un gusto y un honor ser su guitarrista! Desde acá, un saludo para ella.

Martín Ibarburu:

Con Carmen creo que empezamos con la música casi al mismo tiempo. De hecho estuvimos en una banda con Tabaré Cardozo, Pomo Vera, Montemurro, Carini y Nico hace algunos añitos.

Carmen es una crack, tremenda cantante y compositora. Pero también toca fenómeno el piano, la viola, dirige coros, es madre… y todo eso con la misma frescura de siempre.
Para mí es un placer y una alegría trabajar con ella por lo que es como músico y como persona.

Dany López:

Con Carmen nos empezamos a conocer trabajando con Jorge Schellemberg. Jorge es un tipo muy crack que naturalmente genera encuentros. En ese momento hacía relativamente poco que yo había comenzado a laburar con él, primero como tecladista y músico multifunción (coros, etc.) y luego como arreglador y productor en dos discos: ¨Estás de vivo¨ (disco orientado a público infantil y preadolescente editado por Papagayo azul)y ¨Antropopfagia¨ (editado por Zapatito records) y un show filmado por Autores en vivo con la Borocotó Jazz dance. Pocos meses después de estar tocando juntos Jorge me plantea que estaría buenísimo integrar a Carmen Pi al equipo de trabajo (en esa época: Pomo Vera, Juan Pablo Chapital y Gustavo Echenique) como corista y también como teclado adicional. Yo conocía a Carmen muy poco, pero tenía una idea de su calidad como cantante y pianista, de modo que la idea me pareció muy buena. Además de los primeros shows en vivo que compartimos, lo primero que hicimos juntos fue el trabajo de voces en ¨Estás de vivo¨. Tengo el recuerdo muy claro de esas primeras grabaciones juntos en el homestudio de mi casa. Carmen hipertalentosa aportando su voz mágica y su asombrosa facilidad para los arreglos vocales. Noté que sintonizábamos muchísimo. Nos entusiasmaba el mismo tipo de ¨menjunge¨ musical, entre rock-pop-jazz- clásico y canción popular donde todo vale sin prejuicio y también un sentido del humor muy similar y la capacidad de disfrutar de hacer música. Luego trabajamos juntos en ¨Antropopfagia¨ y la Borocotó Jazz Dance con Jorge y la invité a participar cantando en algunos discos donde trabajé como productor. Carmen grabó muchas de las voces de ¨Acuario¨ (mi primer disco) por ej: en ¨Asteroide¨ hacemos un dueto que luego repetimos varias veces en vivo, también en ¨Lugar donde nunca fui¨. ¨Ñacurutú¨ tiene dos versiones grabadas (una en Estás de vivo y otra en Acuario). Carmen grabo para las dos versiones coros super divertidos, con tremendas dosis de swing y creatividad. Me acude el recuerdo de Carmen mostrándome algunas músicas suyas que estaba preparando cuando estaba armando el repertorio de su primer disco. Me viene a la cabeza una versión increíble de ¨Time after Time¨. Me acuerdo de grabar en mi homestudio a Carmen cantando esa versión hiper-emocionante de un tema al que yo creía que ya no se le podían encontrar más vueltas. Quedé muy impresionado por su capacidad de tocar emociones con la voz. Carmen es un ser musical por naturaleza. Me corrijo: por nurtura y por cultura. Tiene un vínculo súper natural con la música; la música en ella sucede naturalmente, como nos sucede respirar. Al mismo tiempo tiene muchísima música escuchada y tocada en distintos momentos de su vida, de orígenes muy distintos; desde música Barroca hasta Rock pasando por todo lo que se te ocurra en el medio. A Carmen le encanta la cocina de la música, le encanta cocinar y saborear música. Podés estar conversando con ella y hablar de un tema equis de Sting, de los Beatles o de Jaime y ocurre que si hay una guitarra o un piano cerca, es probable que Carmen comience a tocarlo como si lo hubiera tocado toda la vida y te muestre determinado detalle que le llama la atención en la evolución armónica o la melodía. A medida que fuimos compartiendo mucho tiempo de música y trabajo juntos nos hicimos muy amigos. Una persona increible, muy generosa, con una sensibilidad impresionante y tremenda capacidad para transformar eso en música. Hace un par de años me invitó a trabajar con ella en su segundo disco como productor.

Tremendo honor. Disfruté enormemente acompañarla en ese disco. Cuando un artista te invita a producir su disco te está abriendo la puerta para participar en algo muy valioso. Te abre la puerta de su mundo a través de sus canciones y te invita a ser parte a comentar, sugerir, intervenir. Esa invitación es un gesto de generosidad y confianza muy grande que agradezco pila. Meterme en el mundo de canciones de “Jardín Carmín” fue tremendo viaje. Siempre valoré mucho a la Carmen creadora. Es la Carmen que me resulta más interesante desde lo musical. El tema es que Carmen siempre es súper creadora. Cuando versiona una cancion la re-crea. A mí me interesa particularmente la Carmen compositora de sus propias canciones y decidora de sus propios decires. Trabajando con ella en “Jardín Carmín” me encontré con esa compositora poderosa que también escribe preciosos versos. Recuerdo estar en casa de Carmen escuchando muchas de las primeras versiones de las canciones del disco, peloteando ideas, buscando soluciones para un verso o para la salida de una estrofa. Carmen es una bestia musical (una bestia en una buenisima, jejejeje). Es una fuerza natural haciendo música. Para hacer Jardín Carmín estuvimos un buen buen rato sumergidos en ese torbellino creativo de inspiración carminística hasta resolver que teníamos las canciones que armaban el disco. Luego nos metimos en el estudio, con una tropa de músicos divinos (Gerardo Alonso, Tato Bolognini, Palito Elissalde, Ángelo Primón, Chancho Blois, Nacho Imbellone) e ingenieros capos (Diego Rey y Nico Panzl) y fue una experiencia igual de linda. Fue un placer ser parte de ese disco y estoy muy agradecido a Carmen por su amistad y por permitirme ser parte de su música.

 

Entrevistadora: Patricia Schiavone