El mayor experimento mundial de mirarse a los ojos

Amigos de Atresillado: una nota diferente. Porque no solo de música viven el hombre y la mujer 😉

 

La invitación al evento comenzaba así:

Vamos a compartir un minuto de contacto visual con desconocidos para reconstruir nuestro sentido de humanidad compartida en Montevideo. Esto es parte de The World’s Biggest Eye Contact Project (http://on.fb.me/1NnGcQ0), coordinado por la Libertadores Internacional en ciudades de todo el mundo y su participación ayudará a crear un mensaje global para la paz y la conexión humana para los próximos años.

Lo que se vio y se vivió en Kibón hoy, domingo 22 de noviembre de 2015, fue diferente y especial. Como pueden ver en las fotos, una gran cantidad de personas se acercó a vivir la experiencia de mirar a los ojos de un desconocido durante al menos un minuto y permitirse sentir lo que hubiese para sentir en ese intercambio.

Estuve conversando con algunas personas que todavía no se animaban a la experiencia, con personas antes y después de su primera experiencia, con quienes ya lo habían vivido y con Matías Bluth, que fue quien tuvo la iniciativa de organizar este encuentro en Montevideo, como parte de un proyecto internacional.

Foto 1

 

Romina I

¿Qué te atrajo a venir al evento?

Soy estudiante de psicomotricidad, entonces trabajamos mucho el contacto corporal, la mirada, y me parece re-importante, re-simple y a la vez algo muy difícil de lograr.

¿Qué es lo que te parece difícil?

Que es un contacto profundo, aunque parezca superficial. Es más allá de lo que ves, traspasar eso y sintonizar con la persona. Por ahora estoy mirando.

¿Ya has tenido esta experiencia en alguna otra instancia?

Una vez habíamos hecho algo parecido en la clase, que era mantener el contacto pero cuando llegabas a sintonizar, cortarlo. Y sentías algo horrible. Era feo cortarlo vos y que lo cortara el otro. Y ahora, estoy viendo esto, a ver si me animo.

¿Qué es lo que te está influyendo para que no te hayas animado hasta ahora?

No sé, me da como cosa. Quiero hacerlo pero no sé si voy a poder. Si voy a poder durar, o voy a cortar enseguida, o si va a ser eterno y no me voy a dar cuenta. Una amiga lo hizo y me decía que cuando se desconecta, te das cuenta que se cortó y ta. Tengo pila de ganas de hacerlo.

¿Y qué pasaría si te vas sin hacerlo?

No, no quiero. Me quedaría con las ganas.

 

 

**

 

Franco – Antes de la experiencia

 

¿Qué te atrajo a venir acá?

Lo de mirarse, compartir la mirada. Me parece que los ojos es la parte más importante que tiene la comunicación, que por los ojos sale todo. Siempre me gustó mucho mirarse, abrazarse, tocarse.

¿Ya has hecho esta experiencia de mirarte a los ojos mucho rato con alguien?

Eso sí pero en casa, con amigos. Acá es diferente porque es con gente desconocida.

¿Hoy ya lo hiciste?

No, todavía no.

¿Qué te imaginás que pueda pasar?

Recién venía imaginándome que me voy a erizar. Podés llorar también, o reírte.

 

*

 

Franco – Después de la experiencia

 

¿Cómo fue?

Estuvo muy buena. Sí. Pensé muchas cosas. Me imaginé por ejemplo cómo se llamaría, qué vida tendría, qué había detrás de esa mirada, si estaba triste, si estaba contenta, cómo la veía yo. Me transmitía como mucha luz. Estuvimos un buen rato y en un momento corté yo, porque sentí que ya estaba, que nos habíamos transmitido bastante. Está bueno. Y también me vi en el ojo de ella, muy chiquito, todo yo sentadito, en el ojo de ella y la verdad que está bueno verme así.

¿Después de la experiencia hablaron?

Sí, le pregunté el nombre y nos dimos un abrazo.

¿Pensás que lo vas a querer volver a hacer… no solo hoy acá, sino en la vida?

Ah, sí, sí.

¿Qué sentís que te deja?

Siento que más que lo que me deja a mí es lo que doy yo. Yo siempre intento transmitir mucho con la mirada, todo el tiempo, también en la calle. Intento transmitir siempre cosas buenas cuando miro a alguien.

 

Foto 3

 

Fernanda

 

Fernanda estaba sentada sobre un pareo, esperando que alguien se le acercara para compartir la experiencia. Le consulté si podía hacerle unas preguntas. Esta fue nuestra conversación:

¿Ya habías hecho esto antes?

No, es la primera vez.

¿Y ya se sentó alguien hoy?

Sí, una chica recién.

¿Y qué te pareció la experiencia?

Bien… como intenso. Te llega la mirada del otro. Parecería que si el otro está comprometido, llega.

¿Qué pasaba con tu cabeza durante la experiencia? ¿Estaba en silencio? ¿Se te venían ideas?
En realidad intenté estar como acá, y en contacto con la mirada de la chica. Intenté quedarme en silencio y lo logré. Capaz que con otra persona me pasa distinto.

¿Descubriste algo tuyo en ese intercambio?

Sí, me parece que es como que la mirada deja ver gran parte de mí. Quedás como muy expuesto en la mirada del otro.

¿Qué te parece que pasaría si por la vida anduviéramos mirándonos así todos?

Sería todo muy distinto. Me parece que se entendería más al otro, comprenderíamos un poco más.

 

Foto 4

 

Romina II (otra Romina) y dos amigos – antes de la experiencia

¿Qué los atrajo a venir?

Vi esto anunciado en Facebook y me llamó la atención la movida.

¿Ya hicieron la experiencia?

No, todavía no.

¿Qué los está reteniendo?

Me parece que es algo particular, sentarse frente a un desconocido y mirarlo a los ojos.

¿Qué te imaginás que puede pasar?

Creo que se puede generar como un vínculo y empezar a hablar, conocer a otra persona.

¿Ustedes están de acuerdo con eso?

Sí. Por ahí también se da un intercambio de energía. Y por ahí cuando termine, que nos den muchas ganas de abrazar a la otra persona.

¿Con qué actitud les parece importante ir?

Positiva, con apertura, saludar.

 

*

 

Romina II después de la experiencia

 

¿Qué pasó en tu primera experiencia?

Fui, me senté frente a alguien. Capaz que hablé mucho, que no me permití eso de quedarme callada y disfrutar con la mirada y hablé por nervios, porque yo hablo un montón, y capaz que hablé mucho y al no compartir intereses, como que me dijo que me fuera.

Ya que querés hacerlo de vuelta, ¿qué es lo que vas a hacer diferente?

Voy a mirar y quedarme callada.

¿Y cómo vas a hacer cuando te vengan ganas de hablar?

Seguramente me ría.

 

Foto 5

 

Matías y Gonzalo

 

¿Qué les hizo venir?

Y… no todos los días se hacen este tipo de cosas. Además de que comparto que en estas épocas hemos perdido bastante contacto persona a persona y todo se ha virtualizado mucho. Volver a lo básico que es la mirada, me pareció re-interesante y positivo.

¿Alguna vez lo habías hecho antes?

No con alguien desconocido, pero con alguien conocido sí.

¿Hay diferencias?

Sí, porque con una persona conocida ya te esperás… ya hay más cosas en común. Capaz que evoca recuerdos que viviste juntos pero con una persona desconocida no sabés qué esperar, qué pueda haber.

¿Hoy ya hicieron la experiencia? ¿Qué ha pasado?

Sí, sí, con varias personas. Te transmiten muchas cosas… como paz, alegría… en la mirada parece que ves las profundidades del otro. Más allá del color de ojos, cada ojo te transmite algo completamente diferente. La última chiquilina con la que estuvimos me dijo “Ay, me hiciste emocionar un montón” y a otra chiquilina se le cayó una lágrima mientras estábamos mirándonos.

¿Les da la impresión que lo que vemos en el otro es del otro o es lo propio que vemos en los ojos del otro?

Yo creo que cuando mirás los ojos del otro ves las cosas en común que tenés con esa persona, las cosas parecidas, y ahí se hace la unión. También a veces, cuando mirás al otro, te ves a vos reflejado en los ojos del otro y es muy interesante.

 

Foto 6

 

Diego

 

¿Qué estás sintiendo con el pasar de las distintas personas?

Como que te vas comunicando. A su vez, conocés a la otra persona, sin muchas palabras, desde tu ser, tu energía, y te das el tiempo y el momento para el encuentro. Que a veces andás con amigos, compañeros de trabajo, etc. y capaz que nunca te miraste a los ojos, o que no te fijaste qué están diciendo esos ojos, ese corazón… como desde ahí.

¿Hoy es la primera vez que lo hacés?

Que participo de una actividad de este tipo sí, es la primera vez. Lo he hecho en otras instancias, en algún taller. He aprendido la… no sé si llamarlo la técnica o el ejercicio: mirar y escuchar y descubrir desde ese lado.

Mientras mirás al otro, ¿pensás o no pensás?

La cabecita nuestra siempre está queriendo pensar, es como… no sé si una lucha el conectarte desde ese lugar y estar ahí, en esa comunicación. Yo por lo menos trato de no pensar. Y si vienen los pensamientos, tratar de sacarlos, evitar pensar.

¿Cuál es la sensación que hay cuando uno mira a los ojos de otro?

Son únicas, totalmente diferentes de persona a persona. Para poder mirar y que haya un ida y vuelta tenés que estar en comunión, conectado contigo mismo. Estar desde uno y desde ahí poder comunicarse con el otro.

¿A cuántas personas has mirado? ¿Hubo diferencias?

Seis, siete. En algunos casos bastó la comunicación visual. Otros trataron de comunicar o hacer una devolución oral. Captaron, o quizás transmití, parte de mi ser, de mi esencia y de quién soy. En otros, como que sentían un cosquilleo de curiosidad y quizás no captaban la consigna. Pueden pasar muchas cosas. Cada uno venía quizás con distintas inquietudes.

¿Vos creés que lo que ves en los ojos del otro es lo que está en el otro o es un reflejo de lo que está en ti?

No, creo que es lo del otro. Transmitimos lo que somos. No creo que en este caso sea un espejo. Lo hice también con una amiga mía y la pude ver desde otro lado que nunca la había visto.

 

Foto 7

 

Alfonsina

 

Acabás de tener la experiencia, ¿verdad?

¿Qué se siente?

La verdad es impresionante. Me encontré con gente, que nunca en mi vida vi, obvio, pero que supieron ver cosas de mí que solo personas que me conocen lo saben o que solo yo misma sé. Y es una experiencia que decís: “Pa, me estoy sentando a abrirme a un desconocido” y se vive fuerte.

¿Y tú qué sentiste?

Viste que vos en la diaria mirás a una persona a los ojos pero por costumbre, o porque sentís que es mucho más cómodo, o no sé, pero acá es como que vos buscás conocer al otro, y me pasó que con unos sí pude conocerlos y con otros, sobre todo al principio, como que no, como que te miro buscando algo pero no llego a encontrarlo.

¿Y eso te parece que fue porque eran los primeros o porque eran esas personas?

Me pareció que cuando logré entender el motivo de esto fue que llegué a poder, llegué al objetivo.

¿Te parece que podría ser interesante mirarte a ti misma a los ojos con el espejo?

Y… no sé, en realidad, porque capaz que ahí tendrías tu propia devolución de vos, en cambio cuando estás con otra persona está bueno una mirada de otro ser, sí, de otra persona.

¿Lo vas a seguir haciendo en la vida?

¡Sí! ¡Obvio! Estoy copadísima.

 

Foto 2

 

Matías Bluth (organizador)

 

¿Cómo se te ocurrió organizar esto?

En realidad no se me ocurrió a mí, sino que es una idea, un proyecto, un experimento social, que está haciéndose en más de cincuenta ciudades del mundo. Y bueno, lo vi en internet y me pareció buena idea hacerlo acá, que a la gente le iba a gustar. Y que es necesario, además. Me contacté con el fundador, que es un australiano, Peter Scharp, y le pregunté si quería que lo organizara acá en Montevideo. La cosa es que le copó, le dio para adelante. Me envió el manual, porque no fue tan fácil convocar a la gente y tuve que ir a la Intendencia y pedir permiso, y bueno… salió así.

¿Tú ya habías hecho esta experiencia?

Así no. Lo había hecho antes con mis amigos y hoy lo hice con varias personas desconocidas que después terminaron siendo conocidas. Porque mirarse a los ojos en realidad es una excusa para poder sentarse y conocerse, y preguntarse cosas. No nos conocemos pero estamos acá por la misma razón.

¿Cuál es la razón?

Es darse cuenta de que no hay diferencias entre nadie y que vale la pena sentarse a mirarse a los ojos con alguien que no conocés porque llega el punto en que, cómo lo explico, porque cuando estás viendo a alguien, como que hay sentimientos encontrados: te ponés un poco nervioso al principio, porque en verdad es incómodo ver a alguien a los ojos, pero después se va tornando una situación linda.

¿Podrías definir esa sensación?

Necesaria y bueno, en realidad que no termina acá. Porque la idea es que la gente aprenda a conocerse y a saber que aunque no te conozca te puedo conocer.

¿Pensás que se va a repetir esto?

Y, ojalá que sí. Yo supongo que en un tiempo voy a convocar la segunda.

¿Independientemente del proyecto internacional o siempre va a ser en el marco de ese proyecto?

El tema es que la organización esa en Australia, además de este experimento también tienen uno que es abrazos, hay distintos proyectos. Pero sí, estaría bueno hacer el segundo.

 

**

Como apunte final quisiera recordar las conferencias de Sergi Torres, a las que se puede acceder por Youtube, quien habla a menudo de este tema. Fue durante su conferencia en Montevideo que tuve mi primera experiencia de este tipo. Lo vivido fue completamente nuevo para mí y por eso es difícil contar con palabras de qué se trata, pero creo que me acerco bastante si digo que se siente en el alma la unidad, se siente que pertenecemos a lo mismo y que somos lo mismo… algo verdaderamente inmenso que evidentemente desborda nuestro cuerpo físico. Como dijo Fernanda, si practicáramos esto más seguido “sería todo muy distinto. Me parece que se entendería más al otro, comprenderíamos un poco más”.

 

Este es un video inspirado en la sugerencia de Sergi Torres: https://youtu.be/HIBzuvA5JwM

 

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