Una charla magnífica con Pedro Aznar

Mañana, 15 de julio, a las 21:00 hrs, los montevideanos tendremos la dicha de asistir al show unipersonal de Pedro Aznar, que ofrecerá en el Teatro Metro.

A continuación transcribo la entrevista que, con generosidad y amabilidad absolutas, Pedro otorgó a Cooltivarte.com, y a mí en representación de este portal de información artística.

Fue un enorme placer poder hacerle estas preguntas. Cada una de sus respuestas habría fácilmente sido un puntapié para una charla extensa y me quedé con las ganas de ahondar en cada una. Qué tema el tiempo, pero cuando lean, más abajo, verán que solo se trata de… bueno, si quieren saber, ¡adelante! Mi recomendación es que se pongan cómodos, porque es una charla para degustar. De ser posible, para degustar con paso calmo, con el disfrute de saber que uno está en este preciso instante exactamente donde tiene que estar.

Foto: Federico Meneses

Foto: Federico Meneses (Cooltivarte)

Nota: Si prefieren escucharla en lugar de leerla, hacer clic en este enlace:

https://soundcloud.com/entrevistaspat/entrevista-pedro-aznar

 

—En tu disco “Contemplación” hay un tema en el que toca la percusión Osvaldo Fattoruso y en “Cuerpo y Alma” dos temas de Eduardo Mateo. ¿Cómo se dio tu acercamiento a esos músicos uruguayos?

Empezó con los Shakers, cuando yo era muy chico.

—¿Escuchando a Los Shakers?

Escuchando a Los Shakers. Me fascinaban, me encantaban. Y, bueno, después siguió con OPA y con Rubén Rada. Después tuve el gusto de compartir escenarios y grabaciones con Osvaldo, con Hugo, con Rubén. Hicimos alguna cosa con Jorge Drexler también. En este show estreno un tango que compusimos con el querido maestro Horacio Ferrer, también, así que la música uruguaya ha tenido siempre un lugar en mi vida y en mi música.

—¿Conociste personalmente a Eduardo Mateo?

No, lamentablemente no lo llegué a conocer.

—¿Te habría gustado?

Me habría encantado tener una charla con él, sí.

—¿Qué te gustó tanto del tema “Cuerpo y alma” como para ponerle ese título a un disco tuyo?

Ah, es bellísimo. Es un mantra. Es como una celebración de la belleza de la vida. Y, además, hubo una circunstancia muy hermosa, que no me voy a olvidar nunca. Estábamos con Hugo Fattoruso haciendo una gira por Japón junto a Toninho Horta y a un vientista japonés llamado Takamasa Segi y me acuerdo que íbamos en un tren, atravesando unos campos nevados, en pleno invierno. Ya el paisaje era sobrecogedor. Me acuerdo que Hugo estaba sentado en el asiento de atrás y en un momento se acerca con un par de auriculares y me dice: “Escuchá esto, vo”. Y me calza los auriculares y empieza a sonar “Cuerpo y Alma” de Eduardo Mateo, mientras atravesábamos ese campo nevado y fue un momento inolvidable, fue una epifanía. Esa canción cobró en ese momento un significado muy mágico.

—Ayer la miraba y la escuchaba y no sabía qué te había llamado más la atención, si la poesía, si la música.

Las dos cosas. Bueno, Mateo tenía esa magia. Mateo era un tremendo arquitecto musical. Un tipo con un manejo de la matemática musical. En el sentido poético de la matemática, ¿eh? No en un sentido frío. Era capaz de crear cosas de una complejidad geométrica absolutamente hermosa, como la imagen de un caleidoscopio. Y hacerla, además, sonar natural, espontánea, fluida, fresca, cálida. Como los grandes arquitectos que construyen esos espacios intrincados pero bellos. Que son sobrecogedores y a la vez se sienten como tu casa. Y como poeta, bueno… maravilloso.

Foto: Federico Meneses

Foto: Federico Meneses (Cooltivarte)

—Te hago saltar unos años: “Caja de Música”.

Bueno, hablando de grandes arquitectos [se ríe, con toda la frescura].

—¿Qué te atrapó de los poemas de Borges como para hacer un disco entero, musicalizando sus poemas?

Mirá, lo hice en principio porque me convocaron de la Secretaría de Cultura de Buenos Aires. Cosa que me dio, en iguales medidas, susto, responsabilidad, honor y alegría, pero predominantemente susto, te diría. Meterse con Borges es una cosa un poco complicada pero siempre digo que como los que se jugaron esa carta fueron ellos, si me sale mal [risas], no fue por una torpeza mía, sino que se equivocó otro. Eso yo creo que me liberó a poder jugar de una manera un poco más… menos comprometida.

—¿A los poemas los elegiste tú?

—Los elegí yo. Me dieron carta blanca, me tiraron la idea. Me dijeron: “Nos gustaría que musicalices poemas de Borges”, que fue una linda justificativa para volver a leer toda la obra poética de Borges, maravillosa.

—Esa era mi otra pregunta, si su prosa también te gusta.

—Sí, por supuesto. Pero el Borges poeta es tal vez el Borges menos conocido y es maravilloso.

—Y es un poeta original, ¿verdad?

—Absolutamente original. Y tiene también una cosa de arquitectura. Es un constructor soberbio, con lo que hace con la palabra, cómo la maneja. Y yo creo que es hasta más líquido su trabajo con la palabra que en la prosa, que bueno ya su prosa es… en realidad su prosa está toda llena de poesía. O sea, es poesía escrita a la manera de la prosa, pero cuando él deliberadamente hace poesía en la forma poesía, es insuperable, es increíble. Además conserva una elegancia, como en toda su obra, una elegancia que tal vez pertenece más al siglo XIX que al XX. Él amaba profundamente a muchos escritores del siglo XIX y yo creo que él, con una mirada de siglo XX, conservaba una cierta, sí, elegancia y sofisticación de los escritores del siglo XIX.

—A ver si estás de acuerdo con esto que siento yo, no es que lo sepa: siento que él maneja el idioma de tal manera que nuestras neuronas lo leen cómodas. O sea, leerlo es un deleite y un descanso. No sé si es porque maneja el sistema de la lengua de una manera determinada.

—Sí, es como escuchar a Beethoven. Hay algo ahí muy profundo en nosotros que dice “Claro, es esto, y se dice así” y entonces, claro, no tenés que esforzar tu máquina intelectual para dejarte llevar por eso, porque te das cuenta que el que te está guiando, el que te está llevando de la mano conoce el paisaje a la perfección. Entonces decís: “Magnífico guía, llevame”.

—Temas que aparecen en tus músicas: El tiempo. Aparece, allá, en el 86 con “Quantum”, “No hay tiempo (hoy es hoy)”, “Esto lo estoy tocando mañana”.

—Sí, es verdad.

—Y en el año 2012, tu CD se llama “Ahora”. ¿Qué significa el instante presente para vos como persona y como músico?

—Es la única posibilidad que tenemos del infinito. El poder concentrar verdaderamente nuestra atención en el momento presente. Porque cuando la cabeza se dispara hacia adelante o hacia atrás, lo que estás viendo es una traslación, que es en realidad una abstracción humana. Es una idea que nosotros construimos del tiempo y que además a partir de la aparición del tiempo mecánico en nuestras vidas, de los relojes, y más tarde de los dispositivos electrónicos, de las computadoras, y esa medición científica, o cientificista absolutamente precisa del tiempo empezamos a pensar el tiempo como una sucesión de momentos, y dejamos de sentirlo como kayros, como tiempo interno. Y en el momento presente del tiempo interno, lo que hay es un eterno presente, el ahora es siempre. En lo otro no. En lo otro hay una sucesión.

—La letra del tema “Ahora” me sorprendió. Describiste el ahora por la negativa. ¿Eso fue un recurso poético tuyo o fue más porque hay cosas que son muy difíciles de explicar si no es por la negativa?

—Sí, es eso. Hay cosas que si las tratás de definir, las rompés. Y las volvés a cosificar. Y es un poco un recurso tomado prestado del Zen. Un maestro Zen lo que hace es ponerte en un brete, te tiró un kōan, que es un dilema que tenés que resolver, y en realidad el propio resolver el dilema y el tiempo que vos te pasás rompiéndote la cabeza buscando soluciones racionales a ese dilema hace que tu cabeza se tenga que rendir. El Zen también lo que hace es quebrar lo racional a través de darle a la mente un dilema irresoluble. Y te planta con una cosa y tu maestro te dice: “No, no es eso”. Y vas día tras día con ideas diferentes y te dice: “No, no es eso”. Hasta que te quiebra. Cuando te quebró, logró su cometido. Cuando tu mente racional baja los brazos y dice: “Ah, bueno, no puedo con esto”.

—Cuando entendés que no sabés nada, básicamente.

—Ahí es, o que en realidad estar preguntándose insistentemente sobre cosas que no tienen respuesta no es el camino.

—Yo tardé en asimilar “Ahora”, porque me pegó fuerte.

—El disco como un todo.

—Sí.

—Ah, mirá.

—Sí. En las canciones que son tan profundas, así, ¿surge primero la emoción y de la emoción vos componés una canción o te surge primero la canción, como te he escuchado decir que a veces soñás una parte de canción, y eso te permite conectarte mejor con tus emociones?

—Yo creo que es un ida y vuelta. El hecho de que vos estés atravesado por una emoción, hace que busques determinadas cosas en lo artístico. Y a medida que vas encontrando, te vas quedando con ciertas cosas que van saliendo, porque sintonizan con la emoción que vos tenés en ese momento. Entonces es la emoción la que va diciendo: “Sí, por acá sí”; “No, por acá no”. Y se va haciendo ese proceso de selección. Entonces la emoción que a vos te traspase en ese momento particular es como si fuera un patrón vibratorio. Como si vos pusieras un alto parlante debajo de la tabla de esta mesa y tiraras arena arriba de la mesa, y tuvieras un generador de sonido, y pusieras: ¿A ver una frecuencia de cien ciclos? La arena va a hacer una cosa. ¿A ver una de quinientos? Va a hacer otra. Una de dos mil y va hacer otra cosa. Esa resonancia elige cosas y acomoda la arena de maneras diferentes. Esto es lo mismo: vos tenés un material a tu disposición y te ponés a jugar con un instrumento y van apareciendo cosas. El tipo de vibración que vos tengas en ese momento emocional hace que, espontáneamente, elijas determinadas cosas; es como ida y vuelta. Entonces cuando terminás la canción o el poema, y ves reflejado cómo vos te estabas sintiendo en el papel o en el sonido es muy conmovedor, porque logró salir una cosa que no estaba puesta en palabras, que era una vibración.

Foto: Federico Meneses

Foto: Federico Meneses (Cooltivarte)

????????????????????????????????????

Foto: Federico Meneses (Cooltivarte)

????????????????????????????????????

Foto: Federico Meneses (Cooltivarte)

Foto: Federico Meneses

Foto: Federico Meneses (Cooltivarte)

—¿Vos lográs escucharte como si fueras otra persona?

—No. Pero disfruto de escuchar. No lo hago frecuentemente. Tengo que poder alejarme de la agenda de las giras, suponte. Tengo que poder estar de vacaciones. Tienen que haber pasado varios días de no tocar. Estar alejado.

—¿Y vas y ponés un disco tuyo?

—Y por ahí sí. Cuando dejo de ser el músico, me dan ganas y digo: “¿A ver hoy cómo suena esto?” De verdad que no lo hago muy frecuentemente [risas], la última vez que lo hice fue cuando estaba de vacaciones en Australia, el año pasado, en enero de 2014. Y me vino necesidad de escuchar “Quebrado” y lo escuché casi completo. Me salteé tal vez algunas canciones que son las que más toco en vivo, porque se me volvieron un poco repetidas ya, pero escuché casi todo el disco y lo disfruté muchísimo, me encantó.

—¿Y cómo hacés para poder tocar una misma canción durante tantos años y mantenerle esa emoción que creo yo que quería transmitir originalmente? ¿A qué recurso apelás?

—Mirá, yo siempre comparo el trabajo de los cantantes con el trabajo de los actores.

—Pero un actor es muy difícil que esté diez años actuando lo mismo.

—No te creas; a veces pasa. Y aun cuando sean obras diferentes, tienen que representar cosas que tal vez se parecen emotivamente, o los personajes tienen características similares. Y lo que hacen es recurrir a recuerdos emotivos personales, como disparadores. Y un cantante con las canciones también usa esas imágenes.

—¿Y no terminás destruido después de un toque, con tantas emociones?

—No, si lo hacés bien. Buena pregunta. No, si lo hacés bien. ¿Qué sería hacerlo bien? Sería no ponerte a transitar tu dolor sino usar una imagen de tu dolor que comunique, si estás hablando de dolor en una canción, para sensibilizar al que escucha, pero vos no estás de nuevo poniéndole el pecho a esas balas.

—Pero cuando lo compusiste, casi seguro que sí.

—Cuando lo compusiste sí. Pero hay maneras de cantarlo y maneras de cantarlo. Si vos te vas a volver a meter en esa misma oscuridad, terminás hecho puré. Pero hay una manera de ser genuino y de comunicarlo usando las imágenes pero no metiéndote en el pozo. Y es un equilibrio delicado, pero me sale, felizmente, casi siempre.

—Qué bueno.

—Y no es no involucrarse, ¿eh? Es involucrarse cuidadosamente. Es decir: “Okay, sí, yo sé por qué escribí esto, yo sé a quién se lo escribí, pero no me voy a meter ahí de una manera sufriente”. Ya está expresado. Esta letra ya lo dice. No me hace falta a mí meter las manos en el barro de nuevo. Yo sé lo que pasa acá. Entonces yo paso y te lo cuento. Y en contártelo, ya te lo estoy diciendo.

—¿Qué es para vos la nostalgia?

—Mmm.

—¿Algo positivo? ¿Algo negativo?

—El lado negativo es que no te suelte y que te deje empantanado en un lugar querido pero ya inexistente. Esa es la nostalgia que inmoviliza. Y hay una nostalgia porque sí. Una nostalgia de lo que todavía no conocemos.

—¿Futura?

—Llamale. Infinita, diría yo. Porque ni siquiera es un llamado de algo de “qué bueno que sería que ocurriera equis cosa”, que esa sería futura. Si no que saliste un día de tu casa, y hay una luz sobre un árbol, o un chiquito que pasa, o algo, que te… que te atraviesa. Y no sabés muy bien qué es. Y es como una nostalgia. Es como un “a la puta, la vida, está acá. Y no se fue nunca y siempre estuvo acá y yo estaba mirando para otro lado”.

—Vos en tu canción “Cuando el amor” decís: “a reparo de la nostalgia y todo mal”.

—Sí, en el sentido de “y cualquier mal”.

—¿Pero la estás comparando?

—No, no la igualo. Por eso digo “y”. Si no, habría dicho “o cualquier otro mal”. No digo que la nostalgia sea un mal. La nostalgia puede ser eso; puede ser un momento de revelación, en que la vida se te revela como algo maravilloso, inagotable y que un día la vas a tener que dejar. Y es una nostalgia dulce, es una tristeza dulce, de alguna manera.

—¿Y la nostalgia cómo se lleva con el presente? Porque en principio parecen cosas distintas.

—Esa nostalgia se puede llevar muy bien. Porque no es ni de pasado ni de futuro. Pero en realidad yo sospecho—apenas digo sospecho—que el estado de presencia verdadera en el ahora es gozoso de una manera calma: no se va para un lado ni se va para el otro. No es maníaco, y tampoco es nostálgico. Está colocado en un lugar perfecto. Es un lugar de conexión con tu parte esencial, con lo que te hace humano.

—Y con lo que observa, quizás, cosas pasadas.

—Observa pero no se involucra.

—Ahí está.

—Es el observador de la conciencia. Que eso es lo que somos.

—Sí, sí, sí.

—Cuando meditás—por ejemplo—sos un observador de tu propia conciencia. Y podés ver a la mente desde afuera relatando cosas y parloteando, pero cuando te das cuenta decís “ah”, y te volvés a poner.

—Eso no soy yo; soy otra cosa.

—Claro, eso es mi cabeza que relata cosas pero yo soy esto; yo soy esta otra paz; soy este lago calmo que está ahí.

—Ahora que traés eso, qué conexión te parece que hay entre un músico que hace lo suyo muy bien hecho, como lo hacés tú arriba del escenario, y una audiencia totalmente extasiada, como he visto viéndote a ti. ¿Qué te parece que pasa ahí con respecto a esto, ¿no? Con el presente. Pasan cosas, ¿no?

—Yo creo que eso es sintonía. Eso es sintonía. Cuando la gente está así es porque hizo clic y se metió en el viaje, y está viajando en vos.

—¿Y ese viaje es tuyo? ¿Es compartido?

—No, es de todos. Yo no me lo arrogo como propio. En realidad yo soy un comunicador de mi mundo interno para quien resuene con eso. El que resuena dice: “Oh, mirá. Mirá lo que está diciendo este. Este está hablando de eso”.

—Esa es tu obra. Es lo que le estás regalando al mundo, ¿no? Esa sintonía.

—Sí… e incluso la obra trasciende mi propio estado de ánimo. Yo puedo estar en un mal día, puedo estar triste, puedo estar disperso, puedo estar cansado, puedo estar estresado, pero si yo no la entorpezco, la obra habla sola. A veces la entorpezco por tarado, porque [risas] hago cosas disparatadas, o trato de meterme yo a salvar las papas y no hace falta.

—Pero se trata de jugar un poco también, ¿no?

—Eh…, sí.

—Porque ¿si no…? “Cosas disparatadas” me sonó a diversión.

—No, cosas disparatadas en el sentido de desatinadas. Es decir: “Uy, estoy disperso, me tengo que poder meter en esto”. Y al meterme, por ahí la pifio, porque ya estaba bien, no había que hacer un esfuerzo demasiado grande.

—Bueno, sos humano también.

—Es como “no aclares, que oscurece”; “no hagas un esfuerzo demasiado grande”; “dejá que fluya, dejá que ocurra”. Y en eso está el juego también: en dejar que ocurra.

—Una pregunta rara, quizás.

—A ver…

—¿Hay alguna nota o algún acorde musical que vos sientas que te sale naturalmente, por ejemplo cuando estás tarareando, o que suele suceder en las composiciones?

—Excelente pregunta. Una vez nos pusimos con Charly García a pensar qué nota éramos cada uno.

—¿Y? ¿Encontraste cuál es tu nota?

—Creo que en ese momento yo le dije que era Fa# . Pero Fa# en la tonalidad de Re, que no es lo mismo.

—A mí me fascina una nota que no sé cuál es. En la frase “en medio de las lluvias del invierno”, la “u”, ¿qué nota es?

—A ver. Mi.

—¿Y es la misma “para quien busca una respuesta”, la u de “busca”.

—Sí.

—Esa suena tan a Pedro Aznar para mí.

—¿Cómo?

—Me suena tan a Pedro Aznar.

—Ah, creí que decías “suena ‘tana’ ”, de italiana [vuelve a reírse con ganas].

—No, no, perdón.

—Habría sido genial [carcajada]. Tana, como Rossini, Puccini.

—¿Vos decís que sos Fa #?

—Sí.

—Bien. Lo voy a estudiar [risas].

—No sé. Lo dije hace muchos años. No sé ahora. Pero Fa # en la tonalidad de Re. Porque a pesar de que en el sistema temperado lo que se hizo fue que todas las distancias de las notas son iguales para que se pueda modular a cualquier lado para que todo suene siempre…, en realidad, en la afinación natural, que es la que hace por ejemplo un grupo de violinistas tocando juntos, no están a las mismas distancias, entonces el Fa # cuando se toca en la tonalidad de Re no es lo mismo que el Fa # cuando se toca en la tonalidad de Si, ni el Fa # de cuando se toca en Fa #. Es un poquito distinto y tiene una brillantez diferente. Entonces el Fa # que sería, es el Fa # de la tonalidad de Re.

—¿Y eso trae algo consigo? ¿Alguna emoción? Alguna descripción de “por tal cosa”, ¿o no?

—Yo creo que es una nota eléctrica. Es vibrante, es… es luminosa.

—Qué lindo.

—Pero con una luz eléctrica. Cálida pero eléctrica.

—¿Y vos me podrías contar algo de cómo fue esa composición de “Tu Amor” con Charly García?

—[Se ríe con ganas] Empezó con él diciendo: “Hagamos un tema que diga ‘oh, oh, oh’, porque es buenísimo, después todo el mundo lo canta” [carcajada].

—No te puedo creer [risas].

Foto: Federico Meneses

Foto: Federico Meneses

 

—Y no se equivocó. Qué genial. Gran arquitecto de canciones. Gran arquitecto.

—Fascinante. Ese tema es una maravilla. Y “Mientes” es otro, que va a durar por los siglos de los siglos. Ese también lo hicieron juntos, ¿no?

—Mientes es más un tema mío. Yo lo había escrito originalmente en inglés, porque era una cosa medio Beatles, medio Shakers, y después hicimos juntos la versión en castellano. O sea que fue como versionar un tema en inglés de otros.

—Y, Pedro, ¿qué te hace traducir canciones al castellano?

—Lo hago cuando me parece que pueden vivir bien y cómodamente en nuestro idioma. Y las que me parece que no, no me meto. No todas las canciones se llevan bien.

—¿Hacer esas traducciones te es fácil o te da trabajo? Porque quedan una maravilla esas traducciones.

—A veces dan trabajo. Hay que estar buscando una palabra una semana. Pero la mayoría de las veces no. Es fluido. Yo como escritor soy rápido y no me doy demasiado tiempo; no me gusta detenerme demasiado tiempo en la re-escritura. Soy más espontáneo. Después lo miro, lo reviso un poquito… por ahí al día siguiente digo: “Ah, sí, esto no me gustaba del todo como quedó; ya sé cómo es, tic, tic, tic”, cambio dos cosas de lugar, y arrancó, y ya está. Por ahí hago un cambio, dos. Pero no soy de esos escritores que van y re-escriben, trabajosamente. No, a mí me gusta lo que sale “pim”, así. Porque además soy como adicto a la adrenalina esa de terminar de escribir algo. Es maravilloso. Ahí pasa algo. El momento de plasmar la creación de una obra artística, cuando está ahí, puesta sobre la mesa, y te mira, y lo leés y decís: “Sí, señor, esto está bien. Eso es un éxtasis maravilloso.

—¿Hay muchos temas que no mostrás? Porque con lo que acabás de decir te imagino muy prolífico.

—No. No soy tan prolífico. Y lo que no muestro se quedó en el camino y difícilmente vuelvo sobre algo que lo dejé por la mitad. Si lo dejé por la mitad, siento que por alguna razón se quedó ahí. Y tiene que ver con esto de la espontaneidad, de buscar lo que sale fluido y lo que ya es. Entonces siempre priorizo eso. Difícilmente voy a buscar algo que se quedó en el camino. Lo que se quedó en el camino es porque, precisamente, no está terminado.

—¿Querés contarnos algo de lo que podemos esperar para el show del miércoles?

—Sí. Voy a presentar los mejores momentos de “Mil noches y un instante”, que es mi último disco. Que es también así, en formato unipersonal y se grabó en vivo. Voy a estrenar algunas cosas mías nuevas, como este tango que hicimos con Horacio, va a haber clásicos, por supuesto, y también música de otros autores que incorporé recién este año al repertorio. Así que va a haber varias sorpresitas. Es un show largo, como de dos horas.

—¿Estás trabajando en un disco nuevo, ya?

—Estoy ya componiendo, sí, para un disco nuevo.

—Bueno, mucha suerte.

—Muchas gracias.

 

9 comentarios

  1. julio 15, 2015 a 7:39 pm

    guau! … preciosa nota, precioso encuentro! … se dió! 🙂

  2. julio 15, 2015 a 7:53 pm

    Yeah. Estaba escrito en el viento. Tenía que suceder.

  3. pepejazzy said,

    julio 16, 2015 a 11:15 pm

    Patti…..estoy flipando….tu a menos de dos metros de distancia de “Dios Pedro Aznar”…….que enviiiiiiidia…..y encima guardaste la compostura intelectual precisa,o sea que le sacaste el maximo jugo a la entrevista sin dejar de ver esa otra parte de fanatismo tuyo,que se que lo tienes…..o sea que te pudiste contener para no quitarte la remera y entre gritos pedirle un autografo despues de secarse el sudor en la misma…la verdad tu sentido de la continencia es espectacular……

    Chica tu sabes que nuestro amor por Pedro es inconmenmsurable y vos sabés que he visto muchas entrevistas a Pedro Aznar….casi todo el mundo le pregunta lo mismo….que si su etapa Seru Giran….que si Berklee….que si Pat Metheny……siempre lo mismo….Creo que tu habilidad como entrevistadora es descomunal….le supiste sacar el maximo partido….me da la impresion de que el tipo se relajo de tal modo que….siempre desde un punto de vista poetico supo explicarte de manera sublime todas esas preguntas que todos los musicos nos hacemos (profesionales o no)…..no se como explicarte….que tipo y que arte tiene el muy cabron….a la proxima le preguntas como fue que compuso “Nocturno suburbano”…que es para mi su opera prima……joder me han entrado unas ganas terribles de escuchar Quebrado vivo otra vez……lo voy a hacer ahora mismo……Patti,que quieres que te diga ,genial amiga mia…….oye lo de la nota musical es genial,te acueardas de lo que decia Leon Gieco de los intervalos musicales….eso es totalmente cierto,hay notas que nos mueven de manera distinta a las distintas personas…..que sabe el tio…..me podria explayar mas pero quiero escuchar otra vez la entrevista y escuchar “nocturno Suburbano”……Patti yo te jaloviu….tu lo sabes Genial el Post,genial la entrevista y genial tu manera de sacarle todo elk jugo a Pedro……Chapeau.Saludos,PPJZZ.

  4. julio 16, 2015 a 11:40 pm

    🙂 Gracias, Pepe querido. No hice más que ponerme en el lugar en el que creo que él se merece que un entrevistador se ponga: respeto y agradecimiento. Más allá de fanatismos musicales, él es un artista con mayúsculas y siempre me pareció que era un ser exquisito y profundo. Solo confié en que él sabría identificar que no estaba ahí para molestarlo ni para hacerle perder el tiempo en vano.

    En cuanto a las preguntas, evidentemente las preparé considerando lo que yo quería saber de él que no había leído u oído ya por ahí. Porque de eso me parece que se trata y no de repetir entrevistas cientos de veces.

    Fue la primera entrevista de este estilo, personalmente, en mi vida. Enorme honor. Y estoy super agradecida de la atención que me brindó.

  5. pepejazzy said,

    julio 16, 2015 a 11:53 pm

    Que bien suena Quebrado Vivo y ese guitarrista chileno que lleva es un monstruo…..Nocturno suburbano una delicia para los oidos…….gracias Patti por hacerme recordar….Saludos,PP.

  6. julio 17, 2015 a 12:14 am

    🙂 Discazo es. Gracias a ti por compartir el disfrute de lo bueno conmigo, Pepe. Abrazote.

  7. julio 19, 2015 a 11:47 am

    ¡Buenas!
    Siempre me llamó mucho la atención este tipo, por lo que tocaba en Serú y por lo que opinaban sus compañeros de banda. Pero nunca me animé a entrarle del todo a su obra. Creo que después de esta entrevista me terminó de convencer.
    ¡Muy buena nota, muy buen laburo, hecho desde las tripas!
    ¡Se agradece!

  8. julio 19, 2015 a 12:40 pm

    ¡Hola Christian! Bienvenido a estos lares. Si vas a empezar a mirar su obra, yo arrancaría por el disco “Pedro Aznar” (1982) y ahí seguiría escuchando los siguientes. En su página web: http://www.pedroaznar.com.ar tienes toda la discografía y ahí puedes escuchar buena parte de ella. Otro tanto se puede escuchar en Youtube. Pero te aviso que no será raro que salgas a comprar alguno de sus discos. Gracias por el comentario. Abrazo.

  9. julio 24, 2015 a 11:45 am

    Gente: edité la nota y agregué el audio. Inicialmente no se oía mucho por las voces detrás pero ahora quedó mejor, gracias a la edición de Roberto Di Landro.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: