Mike Stern en la Trastienda (21/03/2015) con Dave Weckl, Tom Kennedy y Bob Franceschini

Un baterista que admiro mucho dijo que es importante no olvidarse de respirar mientras se está tocando. Hoy, durante el tremendo show que tuvimos la suerte de presenciar, me autorrecordaba sus* palabras: “Respirá, Patricia”. Y le agregaba de mi cosecha: “Dejá que la música te atraviese; sentí la felicidad que tienen todas tus células”. Y le agradecí, en silencio, a Dave Weckl por haber venido, a Mike Stern por haberlo convocado, al bajista por ser de otro planeta y al saxofonista por darme la oportunidad de sentir eso tan especial que sentí con su música.

También, durante el show, por un segundo pensé: “Hoy María Noel me dijo que quizás podía escribir una crónica… sería un tremendo atrevimiento hablar de esto. Esto se vive, esto se siente, pero de esto no se habla, porque se corre el riesgo de estropearlo”.

Y acá estoy escribiendo, porque, en primer lugar, como buen ser humano soy contradictoria; en segundo lugar, quiero poder volver acá dentro de 5 o 10 años y recordar mejor las sensaciones que viví hoy; y en tercer lugar, necesitaba bajar todavía un poquito más a tierra, ya que si bien me volví caminando y atomizando verbalmente a mi acompañante, todavía no puedo irme a dormir con esta locura galopante que tengo en este momento. Todas mis células vibran como si estuviese enchufada a 220.

Un poco embromando y otro poco en serio, antes de entrar, comentamos con un amigo: “Que Mike Stern haga una base, para que Weckl se luzca”. Es que si bien Mike Stern a mí siempre me encantó, ver a Dave Weckl por primera vez me generó tanta expectativa que durante los últimos 4 días anduve nerviosa pensando en hoy. Al ir hoy hacia La Trastienda, me sentía tan excitada y me vibraba todo el cuerpo como si fuera a una cita a ciegas, o a algún evento super importante. “No es para tanto, mujer, achicá”, me decía en el ómnibus mientras iba, pero no había manera de bajar. Ya estaba flotando antes de llegar.

Comenzaron a sonar unos compases tranquilos y poquitito después Weckl hizo un fill con un poco más de presencia y la conmoción generalizada se sintió claramente. La presencia de esos sonidos fueron de una contundencia tal que yo entré a pirar ahí mismo. No quería sacarme de mi centro, para justamente poder vivirlo todo y luego poder recordarlo (si uno se raya mucho, después no se acuerda de nada), y todo eso fluyó a base de respiración y dejarme atravesar por la música y la belleza.

Mike Stern sigue siendo el guitarrista más simpático de todos los que he visto viniendo de afuera. Yo sé que en todos lados dirá lo mismo, pero da la impresión de que realmente disfruta venir a tocar acá. Sus melodías son entrañables. Tienen esa mezcla de dulzura completa y alegría, una mezcla no tan común y muy agradecible. Hubo un par de temas más tristes, pero que a mí me hicieron bien para bajar un poco la pelota y no terminar explotando en millones de partículas y dejar toda La Trastienda enchastrada de células y gotas de sangre.  [Imagen horrible, ¿eh? Pero fue lo que se evitó, así que no está tan mal].

No puedo ni quiero hablar de cada tema, pero he aquí lo que quiero recordar:

Apenas arrancaron cada uno tuvo su momento de solo y fue cuando mi mandíbula se abrió y nunca más se cerró con el bajista. Santo Dios, ese hombre, Tom Kennedy, es de otra galaxia. Lo que toca y cómo lo toca es de un virtuosismo y una belleza apabullantes. Guau.

En algún momento posterior, Tom Kennedy y Dave Weckl hicieron algo absolutamente hermoso juntos. No era ni el solo de uno ni el solo del otro, era algo compuesto entre bajo y batería. Compuesto o improvisado, pero una creación de los dos. A cual de los dos era más libre y se divertía más y juntos crearon algo que quizás sea lo que más me gustó de todo el show. Me dieron ganas de bailar, de gritar, de ir a abrazarlos… fue algo muy grosso. Yo siempre puse especial atención a qué hace la batería durante un solo de bajo. Hay varias escuelas: que la bata no tiene que molestar, que la bata tiene que conversar con el bajista, que la bata tiene solo que hacer una base para que el bajo juegue tranquilo, que la bata tiene que bajar el volumen para que se oiga más el bajo o que no tiene que hacerlo, pues el bajo puede subir el volumen… en fin, teorías. Lo de hoy fue una clase magistral de cómo bajo y batería juntos pueden hacer un despelote musical incomparable. FAAAAAA. Lo que fue eso. Quiero tenerlo filmado, quiero poder verlo mil veces más y emocionarme de la misma manera muchas otras veces. Es algo para ponerse los lunes de mañana y comerse al mundo. La velocidad de los dedos de Kennedy es de no creerse, pero no velocidad por velocidad y por demostrar nada, era velocidad al servicio de la música y qué sé yo… a mí se me paraba el corazón cada cinco segundos. Aquí encontré un video que les da una idea, pero es de hace cinco años. A mí me pareció que hoy sonó mucho mejor todo.

https://youtu.be/IIuMscbpHFg

Lo de Dave Weckl con Mike Stern, ellos dos solos, fue algo mágico también. A ver qué quiero recordar de lo que hizo este maestro. Quiero recordar la presencia contundente conviviendo simultáneamente con la delicadeza y dulzura de su toque. Quiero recordar sus melodías en los toms, y lo divino que sonaba su chancha. Quiero recordar la belleza de sonido de su crash, al que tocaba muy seguido cuando Mike tocaba las notas más agudas. Quiero recordar cómo casi cada vez que tocaba un crash o un splash lo acompañaba de un golpe suave pero firme en el bombo. También la belleza de sonido que hizo con los palos en el aro del tambor y los matices de volumen con los que acompañaba cada nota de MIke. Cómo apretaba con el palo izquierdo uno de los toms chicos para que sonara diferente (más agudo, creo). Y por favor, Patricia, no te olvides nunca más de ese otro tema, que tocaron más sobre el final, en el que eran solo bata y guitarra, y Dave tocó con los dedos. ¡El sonido que tenía con sus dedos! ¡Los matices de volumen que lograba con los dedos! Las combinaciones de sonidos, el ritmo apabullante, el acompañamiento de las melodías, la diversión de ese hombre mientras creaba. ¿Y las escobillas? ¡Hizo algo similar a un tren… o algo así, no lo sé, pero que sonaba absolutamente deleitante y que fluía y fluía y una se iba y se iba cada vez más alto.

Bob Franceschini me encantó también. Su sonido es hermosísimo, dulce, limpio, frontal, y combina de maravillas con la música de Mike Stern. Me emocionó su sonido. Los saxos me vienen hipnotizando mucho últimamente. Y este hombre no solo toca divino sino que sabe cuándo no tocar. Me encantó cómo hacía silencios prolongados que generaban un mayor deleite cuando retomaba su música. El valor de los silencios en la música: algo también a recordar.

Cuando terminó el show a mí me pareció que había durado media hora. Se me hizo cortísimo. Pero no, duró lo normal… se nota que la percepción del tiempo se me alteró. Gracias al cielo hicieron tres bises y en verdad nadie habría querido dejarlos ir.

Hace no demasiado leí que no conviene aplaudir al final de un toque que te guste mucho pues en ese aplauso dejás ir la energía acumulada y la perdés. Hoy aplaudí bastante fuerte a conciencia, pues necesitaba justamente sacar algo de esa energía porque me resultaba difícil de resistir tanta acumulación.

Ojalá que vengan otra vez y especialmente Weckl. Realmente fue un lujo poder vivir eso hoy. Me quedo contentísima de haber ido.

Anoche yo escribía:

Una se va a dormir, ¿no?, como al final de un día cualquiera. Y mañana comienza otro día, ¿no?, como si fuera un día cualquiera. Pero sucede que mañana distará mucho de ser un día cualquiera. Mañana el Master Dave Weckl va a tocar la batería en un lugar cerrado en el que voy a estar yo también. O sea, mis oídos recibirán el sonido producido por los golpes de sus palos en los parches y ese sonido llegará hasta mi ser a través del aire. Dave Weckl y yo respiraremos el mismo aire mañana de noche, por lo cual yo tendré algo de su esencia y él tendrá algo de la mía. No, no será un día cualquiera.

Y si habrá sido un día diferente. Este concierto se quedará en ese rinconcito del corazón donde tengo guardados unos pocos conciertos muy, muy especiales.

He aquí algo muy parecido a lo que vimos anoche, para quien no haya podido ir o para quien, como yo, necesite repetir la dosis.

https://youtu.be/h5a-shtMqzc

Posdata: Bien La Trastienda tanto en cuanto al sonido como al volumen. Bien de bien.

(*) Es Peter Erskine. Me pareció muy raro empezar una crónica de un baterista con el nombre de otro.

11 comentarios

  1. julio sajevicas said,

    marzo 22, 2015 a 1:56 am

    sintesis de una noche magica pero predecible…era un hecho que estas bestias iban a masacrar nuestros sentidos , nuestros cerebros y corazones aun no logran dimensionar la magnitud de semejante derroche de felicidad!!!

  2. marzo 22, 2015 a 2:03 am

    Tal cual, Julio. Tal cual. Qué divinoooooo.

  3. Luis said,

    marzo 22, 2015 a 10:26 am

    gracias por la crónica. laburé ayer. tenía entrada pero así es la cosa. beso enorme gua

  4. marzo 22, 2015 a 12:05 pm

    Ay, Gua, no te creo, ¡qué pena! Fa. Lamento mucho. Ojalá tengas la chance de ver”lo” pronto.

  5. marzo 23, 2015 a 7:37 am

    Mi amigo Javi me hace llegar este video del final del show en Montevideo. 🙂 Gracias, Javi.

  6. Miguel said,

    marzo 28, 2015 a 1:36 am

    Patricia: fui a ver el show a Rosario con un amigo. Cada una de tus letras da cuenta de la magnificencia del espectáculo, que por otro lado es un calco de lo vivido este jueves último. Gracias por tan bello (y fiel) relato

  7. marzo 28, 2015 a 9:57 am

    Uh, qué bueno, Miguel. Cuánto me alegro. Y también te agradezco mucho tu comentario porque esto de bloguear a veces se siente como un monólogo con las plantas y está buenazo cuando se confirma que del otro lado hay alguien leyendo. ¡Qué bueno compartir estas cosas! Me alegra que lo hayas vivido también. Uno de los mejores (si no el mejor) concierto de mi vida.

  8. Ernest said,

    abril 1, 2015 a 7:46 pm

    Estimada Patricia, te felicito por tu crónica, Lamentablemente no pude ir en esta oportunidad, pero tanto a Weckl, Stern y Kennedy tuve dos oportunidades de verlos a cada uno de ellos, Son músicos excepcionales, virtuosos y de una gran sensibilidad. Cada oportunidad de ir a verlos es una fiesta inolvidable. Stern que es el factor aglutinante, mas que un eximio guitarrista desde el punto de vista técnico (que de hecho lo es) es uno de los compositores del género que más me gusta (si no conocés el tema, probá con escuchar “Words” o “Little Shoes”).
    Como saxofonista (amateur) y amante del jazz y derivados, estos tres personajes son leyendas vivientes. En la medida de lo posible (y el tiempo y bolsillo lo permita!) uno no debe perdérselos.
    Me permito sugerirte (y recomendarte personalmente) los siguientes musicos para tu selección de la izquierda: Bill Stewart (Baterista, el rey del matiz, es realmente increíble); Chris Potter (saxofonista, un lujo técnico y tono muy particular); Steve Swallow (Bajista con un sonido y dominio técnico únicos) y Roy Hargrove (trompetista, de los mejores de los últimos años)
    Si querés mas data de saxofonistas y/o musicos de estos géneros, con gusto me podes escribir al mail al que envío el comentario.
    Saludos cordiales y buena vida!!

  9. abril 1, 2015 a 10:03 pm

    Hola Ernest. Gracias por tu comentario y todas las sugerencias, que seguiré. Yo soy baterista amateur y supe ver a Bill Stewart con Scofield y Steve Swallow en un concierto que me emocionó por completo. Tal cual como dices tú: el rey de los matices.

    La lista de la izquierda no es exhaustiva de mis gustos ni nada parecido. En este lugar me nace escribir alguna cosa sobre algún disco o algún show que me llaman especialmente la atención y ahí etiqueto con los nombres de los artistas involucrados, pero nada más. De todos modos tus sugerencias son muy buenas y quizás cuelgue algo de esta gente en un futuro cercano.

    No me doy cuenta si conozco esos dos temas de Mike o no (no soy de registrar los nombres de las músicas ni de los discos, porque todo el goce mío pasa más por el corazón y la cabeza apenas ayuda un poco a no olvidar del todo). Pero los buscaré y seguramente estarán buenísimos.

    Encontré en un blog viejo, lo que escribí en su momento sobre aquel show de Scofield-Stewart-Swallow. Está en inglés, ojalá lo entiendas.

    Last night’s concert was magical, fantastic, transporting!!

    The 3 musicians from the trio are awesome:

    Bill Stewart on drums: He has a superb taste. His sound is wonderful. He does magic with the cymbals. He has a beautiful jazz rhythm and a wonderful groove. And an attitude that transmits lots of respect for the other musicians and the public. He accompanied marvellously to Mr. Swallow and he did a fantastic duo with Mr. Scofield. And after having heard Satisfaction, I do want to look for rock stuff played by him!

    Mr. Steve Swallow on bass: The moment I saw him I thought he should be playing with the Rolling Stones. He has an amazing attitude, his sound is super personal and wonderful, plus an amazing groove and taste. Also he had much fun playing.

    Mr. John Scofield on guitar: He gave the impression of really liking Uruguay. He has been here twice before. He talked some words in Spanish and I felt he was super comfortable in front of us. He surprised me. I thought he was serious and cold-looking, but he is super warm. A person you would like to meet personally. There’s nothing about his music that I feel comfortable saying. He’s just superb.

    Here is a sample of 2 themes I LOVED from yesterday. None of them were written by J.S. The first is an old song and the second one, you know. But I loved the way they performed them.And I couldn’t find at Youtube the song: “The Heck of a Job”, by J.S. that is fantastic. I recommend listening to it.

    The album they presented yesterday, at Jazz Tour Montevideo, was “This Meets That”.

    Behind Closed Doors:http://www.youtube.com/watch?v=siSbB5caWz0
    Satisfaction:http://www.youtube.com/watch?v=0foa31WJzA8

    My vibrations went all the scale up. I changed my focus, as planned, whenever my brain went to a thought.I hope you go in those links and enjoy that wonderful music!

  10. abril 2, 2015 a 12:07 pm

    Uf! Si lo conocería a Little Shoes! Siempre me gustó muchísimo. Gracias por recordármelo, Ernest. Sinceramente, me había olvidado de su existencia.

  11. abril 2, 2015 a 12:26 pm

    Las vueltas de internet me llevaron a esto, que también está muy bueno:


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