Presentación del disco “Puntos Cardinales”

El jueves 31 de marzo de 2011, en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís, tuvo lugar uno de esos conciertos especiales que Montevideo nos regala cada tanto y que nos hacen sentir privilegiados de ser uruguayos. Carmen Pi Cuarteto presentó su disco “Puntos Cardinales”. Por la venta total de entradas, se agregó una segunda función esa misma noche. Con un embarazo avanzado, dos funciones como estas, seguidas, es algo destacable y dice mucho acerca de la actitud profesional y de la entrega total de esta artista, que a mi parecer es muy especial.

La sala Zavala Muniz fue una elección perfecta para el show. Con una distribución de asientos al frente y los lados del escenario, los artistas y el público están completamente integrados, colaborando así con ese fluir energético tan vital para el éxito de un show de música. La decoración, muy pensada, le daba una calidez vital al escenario. Una alfombra roja al frente, donde pasaría más tiempo Carmen. Dos sillones tapizados con arabescos rojos y blancos, un par de sillas tapizadas de rojo y una serie de pantallas de iluminación en rojo y blanco le daban vida y calor a la sala en la que escenario, asientos y paredes son negras. Algunas proyecciones en las paredes también colaboraron con colores y movimiento.

Una vez que el público ingresó en la sala, apareció una figura muy simpática: una clown, vestida completamente de rojo y blanco, que pasó entre el público regalando gestos amorosos, corazones rojos y generando sonrisas y una apertura emocional que sin duda colaboró para que al ingresar Carmen al escenario, todos estuviésemos más dispuestos a dejar entrar en nuestros corazones lo que este cuarteto y sus invitados nos iban a regalar.

Sentada al piano, comenzó el concierto con el mismo tema, de su autoría, con el que comienza su disco: La Cura. Este tema tiene una combinación especial de dulzura, tristeza, dolor, cariño, generosidad y sobre todo fuerza. Empieza Carmen y el piano y luego se suma el resto del cuarteto y Coralinas, un grupo coral que colaboró muchísimo con que el show tuviese un vuelo especial. Este tema tiene mucho de maternal (la dulzura llega al máximo en la voz de Carmen cuando dice “si solo pudiera la cura encontrar”). Cachi Bachetta se destaca con el acompañamiento de la batería. La fuerza del tema está perfectamente impulsada por el coro y los rulos en el redoblante, un efecto realmente excelente para esta canción. Gerardo Alonso inició el show con el contrabajo – buena elección para este tema – y Horacio Di Yorio con el acordeón. Un comienzo de show brillante!

(foto de Pablo Martirena)

Luego, dejando el piano y centrándose en el escenario, Carmen presentó a Pablo Leites, percusionista que también la acompañaría la mayor parte de la noche. Leites tocó percusión e hizo arreglos de percusión en la grabación del disco y su participación en el show fue destacable. El sonido del cajón le dio una calidez muy especial al todo y se complementó perfectamente con el baterista (esto parece muy sencillo pero no lo es… muy a menudo uno de los dos sobra, pero no fue así el 31 de marzo en la Zavala Muniz). El segundo tema fue la versión de Hay veces de Dino. A esta altura yo ya estaba sorprendida de la similitud de calidad entre el disco y el show en vivo. El sonido (Gastón Ackermann) fue realmente sorprendente: todo balanceado en su justa medida, permitiendo oír cada uno de los instrumentos, el todo a la perfección y a un volumen ideal para el disfrute.

Carmen desplegó toda su femineidad en este concierto. Vestida de negro, con detalles blancos y rojos, lució su panza de embarazada con una elegancia, alegría, ternura y orgullo que nos sensibilizó por completo. Todos los músicos que la acompañaron esa noche, tanto los del Cuarteto como los invitados, colaboraron de la mejor manera con que la noche fuera excelente. La actitud de absolutamente todos los músicos era de compromiso y respeto por lo que estaban haciendo, y de involucramiento total. Eso se transmitió y el público disfrutó de un viaje muy especial… que me intriga saber si es parecido al que viven los músicos o si son dos viajes paralelos que se nutren mutuamente. Como no se puede estar de los dos lados a la vez, sospecho que será difícil dilucidarlo.

Los arreglos vocales son otro punto para Carmen. En el tercer tema, Bewitched, bothered and bewildered, la frescura, alegría y profundidad que Coralinas le otorgó al show es algo para aplaudir de pie. En cuanto al tema en sí, es un clásico, compuesto en 1940. Ha sido versionado por muchísimos músicos y la versión de Carmen no solo no tiene nada que envidiarle a otras, sino que en lo personal, es la que más me ha gustado hasta el momento. En este tema el bajo de Gerardo Alonso y la batería hicieron algo exquisito.

El cuarto tema, Cachi Dixit, es otro tema de autoría de Carmen y de Horacio Di Yorio, con letra de Samantha Navarro. Este tema no pasa desapercibido. De nuevo quedé sorprendida por la calidad de la presentación en vivo. El trabajo de los 3 músicos del Cuarteto se destacó en este tema: Alonso en el bajo, Di Yorio en el piano y Bachetta en la batería… la banda está brillantemente ensamblada y en este tema se lucieron muchísimo. También aquí participó Coralinas que en cada aparición realzó la música y el espectáculo en su conjunto.

La presentación de Luz, un tema nuevo, le dio un cambio inesperado al show, que fue muy bien recibido. Carmen en la guitarra con Pablo Leites y Federico Blois, ambos en cajón peruano. El tema merece tener un lugar en el próximo disco de Carmen y el trabajo de los dos percusionistas con ese ritmo peruano fue muy interesante, levantando notoriamente la dinámica y llenando la sala de calidez y alegría, transmitiendo su diversión en cada golpe.

El siguiente invitado de la noche fue Dany López. Lugar donde nunca fui del disco Acuario, de Dany, fue el tema elegido. Ella tocando un rallador (¡!), él en la guitarra, Federico Blois percutiendo un gran bidón de agua y Pablo Leites un bidón metálico de leche (el lechero que nos traía la leche en mi infancia seguro jamás pensó que se le podía dar esa utilidad a sus recipientes). Las voces de Carmen y Dany combinándose a la perfección para entonar este tema que transmite evolución y con el que es fácil sentirse identificado. A pesar de ser un tema de Dany y que no estaba en el disco, quedó perfecto en medio del show.

En este disco Carmen versiona dos temas – Imposibles y Por Ejemplo – de Fernando Cabrera. Contar con Cabrera de invitado es un lujo y Carmen pudo darse ese gusto. Su presencia en el escenario a mi gusto validó el trabajo de Carmen. Con el típico bajo perfil del uruguayo, algo así puede pasar casi desapercibido, pero si lo comparamos con la posibilidad de que The Beatles hubiesen podido compartir Can’t Buy Me Love en el escenario con Carmen, pienso que entienden por dónde va mi cabeza… que Cabrera participase de ambas funciones cantando sus temas con Carmen fue algo que emocionó. Insisto (lo he dicho otras veces) en que Carmen y su Cuarteto han logrado una versión de Imposibles en la que se mantiene la marca registrada del autor del tema y a la vez es “tan Carmen Pi” que impresiona. En Por Ejemplo el trabajo de Carmen con el loop, con la percusión “micrófono en pecho” y con vocalizaciones al estilo beatbox, es no solo llamativo sino también muy prolijo, cuidado y da por resultado una versión que realza un tema que ya de por sí es buenísimo.

Entre Fernando y Carmen se dio, creo yo, el único diálogo de la noche:
“Este tema me gusta mucho, es circular, como infinito” dijo Carmen (palabras más, palabras menos) antes de cantar Por Ejemplo, más cerca del final del show.

“¿La gente querrá que sea infinito?” preguntó Cabrera.

“Mi apellido es infinito, así que ya están jugados” dijo Carmen, con una sonrisa.

(Nota aparte: me gusta la gente que puede reírse de sí misma).

Carmen compuso Dido y Eneas mientras estaba estudiando el aria final de la tragedia de ese nombre de Purcell y el 31 de marzo nos hizo un regalo muy especial: cantó el aria e inmediatamente después su propio tema. Todos sabíamos que Carmen había estudiado canto lírico, pero escucharla nos puso la piel de gallina y a los más sensibles nos humedeció los ojos. Tuvo un efecto sensibilizante general… de ahí en más el resto del show tuvo una base rítmica adicional de corazones al galope. Los invitados en este tema fueron Gustavo Reyna en guitarra y Matías Craciun en violín, que le pusieron el toque perfecto tanto al tema como al show. El piano de Di Yorio en el Dido y Eneas de Carmen fue sensacional.

Cuando la emoción ya era de locos, Carmen logró dar un pasito más aún, con Puntos Cardinales, a mi gusto el tema más personal y bonito del disco y de nuevo el piano sobresalió como bello. El ensamblaje del piano y la voz en este tema es tan impecable, que si uno solamente lo escucha, piensa que es Carmen acompañándose a sí misma con el piano. Bravo Horacio y Carmen!

Al momento siguiente Pinocho Routin y Gastón Ackermann entraron al escenario para compartir el tema Flores, de Pinocho, con Carmen al piano y Pablo Leites en percusión. Los cuatro músicos impecables hicieron una performance excelente de este tema. La verdad que me quedé con ganas de escuchar más Gastón Ackermann… fue como cuando alguien te da a probar una cucharita de un helado delicioso y uno se queda pensando que la próxima vez va a pedir de ese. Muy lindo ese tema y muy bonita la combinación de estos tres músicos.

Por suerte estuvo presente el tema Doctor, que con su ritmo de samba nos sacudió un poco esa emoción que nos tenía a punto de estallar. Un tema fresco, alegre, y divertido, con una presencia importante del bajo eléctrico de Alonso.

La mejor versión de Can’t Buy Me Love que se haya conocido jamás les pertenece a estos musicazos, que tocaron este tema con mucho disfrute y entrega. El coro de nuevo participó. El solo de Gerardo Alonso fue buenísimo y las notas (y el sonido) de Horacio Di Yorio también. La batería de Bachetta, en mi opinión, le pone mucho de creatividad a esta versión. De nuevo la piel de gallina y una emoción incontrolable.

Como si Carmen hubiese sabido que íbamos a terminar todos llorando, hizo un alto muy bienvenido donde ofreció sus agradecimientos y cerró el show, acompañada al piano por Dany López, en acordeón por Horacio Di Yorio, con Petit Nounours, un tema también alegre y particularmente diferente, por su letra en francés y por el carácter inocente que lo diferencia de todos los otros temas del disco. La presencia de la clown le dio el toque de magia y anticipó un final que no deseábamos que llegase.

Hago un breve paréntesis: en este show Carmen nos ofreció un despliegue de sus cualidades musicales: cantó, tocó el piano, la guitarra, compuso, arregló, estuvo al frente del coro y tocó percusión. Todo con la naturalidad y el profesionalismo de los grandes artistas.

A pesar de tener una segunda función por delante, hubo bis y un bis de lujo: la versión de Afuera la lluvia, tema de los Buitres, en la que se mezclan la dulzura y el dolor en la voz y el piano de Carmen, que entregó absolutamente todo, como el público esperaba.

La verdad que nos fuimos de ese teatro convencidos de que habíamos visto un show completamente profesional, con la participación de músicos excelentes, con todos los detalles muy cuidados y con un sonido que no pudo estar mejor. ¡Grande Carmen Pi, sus músicos y todos quienes hicieron posible ese concierto… incluida Nina!

Que para deleite de todos, sean muchos discos más de esta artista con mayúscula.

He aquí los músicos responsables del disco Puntos Cardinales:

De izq. a der.: Gerardo Alonso (bajo), Carmen Pi, Horacio Di Yorio (piano, teclados y acordeón), Pablo “Gancho” Leites (percusión), Cachi Bachetta (batería).

Nota final: va un agradecimiento especial a Gisselle Noroña (http://www.flickr.com/photos/gissen) y Pablo Martirena por permitirme usar sus fotos en este artículo.

7 comentarios

  1. Diego Carbonell said,

    abril 11, 2011 a 11:48 am

    Gracias a3sillada por la crónica! De todos los conciertos que me he perdido en estos más de 10 años fuera de Uruguay, este es en el que más me hubiera gustado estar. Gracias por “transmitir” lo que pasó -en el sentido más profundo del verbo (transmitir tus emociones, tus sensaciones, tus intuiciones) pero también en el más epidérmico e inmediato, algo así como si fuera un relato de fútbol, de esos que te hacen sentir que “estas ahí”, pero de una calidad inaudita.
    Gracias, de nuevo 🙂

  2. Napi said,

    abril 11, 2011 a 1:39 pm

    ¡¡¡¡Gracias, MissssssDrumy!!!!!
    Buenísima crónica del evento que más he deseado ver en los últimos años, a sabiendas de lo difícil que me sería asistir. Me sentí en el lugar mientras te leía, hermanilla, qué bueno ese Cachi Dixit, qué lindo se lo hace 3,14 en Por Ejemplo, muy de acuerdo contigo en que la versión de Can’t Buy Me Love es la mejor que he escuchado jamás ¡¡¡¡lástima no haber escuchado esa versión de Dido y Eneas encadenada a su original!!!!!

    Dices en tu crónica: “-Mi apellido es infinito, así que ya están jugados- dijo Carmen, con una sonrisa.”
    Jajaja, excelente, Carmen, acabas de ganarte puntos extra en mi corazoncito; y vaya como confidencia: en mi interior te he recordado siempre como “La 3,14” así que celebro la broma del concierto, tienes un apellido tan precioso como el infinito gustazo de escuchar tu voz. Gracias Carmen, y gracias Drumy a3sillada

  3. iven et said,

    abril 11, 2011 a 3:06 pm

    Muchas gracias por esta nota tan bonita!!
    la verdad al leerla uno siente el placer de saberse satisfecho con el trabajo realizado, es maravilloso reconocer un espiritu tan sensible, capaz de captar todos los detalles que ideamos y soñamos para este show…!!!
    Recorrer el espectaculo a traves de tus palabras fue como volver a vivir todo el proceso de creacion de este maravilloso espectaculo…
    Gracias Gracias Gracias!!
    alegria inmensa que lo hayas disfrutado y apreciado cada detalle
    gran abrazo
    iv

  4. Drummy said,

    abril 11, 2011 a 5:04 pm

    Diego: Qué alegrón saber que esta nota ha servido para que tú experimentaras un poco de la magia de esa noche! El adjetivo “inaudito” en este contexto llama la atención, eh? 😉

    Napi querido: Esperemos que un día podamos ir juntos a un show de Carmen. En Uruguay o en Europa… quién sabe.

    Iven: Muchas gracias por tu comentario! Tú eres la clown, ¿verdad? ¡Una genia! Y me contaron que estuviste también en muchos detalles de producción, así que dobles felicitaciones: por sacar lo mejor del público antes del show y por los detalles no tan evidentes que hicieron la noche más mágica todavía. Un abrazo grande para ti también!

  5. pepejazzy said,

    abril 21, 2011 a 11:39 pm

    Pues a mí no me gusta Carmen Pi….yo adoro a Carmen Pi ….Bueno en realidad yo venero a Bill Evans, pero sin duda “Puntos Cardinales” me lleva a sitios que quizás a Dios (Bill Evans), le cuesta trabajo llevarme.

    Este disco es para mí como un soplo de aire frío en una calurosa tarde de verano,…un alivio entre tanto estilismo, tanto fraseo vertiginoso, un fresco paréntesis entre el, quizás, exceso académico de la música, que normalmente yo suelo escuchar……hay que soltarse el pelo, relajarse, y sencillamente disfrutar…..

    Si llamamos a alguien que toca el saxo,saxofonista…..es justo llamar a alguien que usa sus cuerdas vocales a modo de instrumento,vocalista….y Carmen Pi es una y de las grandes.

    Me hubiera encantado haber podido cojer un avión y volar 10 horas para presenciar esa obra de arte en forma de concierto que tan sabiamente has sabido relatar, Drummergirl, pero desgraciadamente no ha podido ser…….ya sabes 17 euros con 88 céntimos no dan para mucho…pero seguro que habrá un segundo disco, y un tercero, y un cuarto …..y como la Pi ha dicho alguna vez, su apellido (3,1416) es infinito….I fell it in my waters que tenemos pedazo de artista para muchísimos años.

    Muchas gracias Carmen Pi por dejarme conocer que también se puede hacer música de muchísima calidad para todos los gustos y gracias, una vez mas a ti Drummergirl por escribir como lo haces……tienes que plantearte eso de ser escritora, de verdad, no es una broma de las mías……no me ha hecho falta ver el concierto…..lo he visto mediante tus palabras. Saludos, PPJZZ.

    P.S. Perdona la demora en comentar….Sorry.

  6. drummergirl said,

    abril 22, 2011 a 2:41 am

    Pues sí, Pepe. Fue un concierto de puta madre. Aún más interesante que el disco, aunque parezca imposible.

    Lo de vocalista le queda chico a esta señora música, porque además de cantar, compone, toca el piano y la guitarra. Aparte hace arreglos. Música con mayúscula.

    Un abrazo,
    Drummy

  7. abril 3, 2012 a 12:40 am

    Aquí les dejo un par de momentitos de aquella noche. Qué maravilla esta de poder presenciar un momento mágico como este, tiempo después. Lo damos por sentado hoy en día, pero si lo pensamos fríamente hay que agradecerlo una y otra vez.

    ¡Que lo disfruten, killos!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: