La música que me gustaría tocar todos los días de mi vida

Todos tenemos alguna fantasía…  una de las mías es tocar con Bryan Adams algún día. Y no es que me guste como hombre, ¡es que me encanta la música que hace! (Aclaro porque ya me veo venir los comentarios).

Y aclaro también que para mí es tan valiosa esta música como la de Miles Davis. Porque las dos me despiertan un manantial de sensaciones agradables que me transportan a otros mundos, y como ya dije en el post inicial, la música para eso existe.

Este disco se llama “Waking Up The Neighbours” (Despertando a los vecinos).

Si alguno de ustedes decide tomar prestado este disco, les pido un favor enorme: ¡pónganlo a un volumen alto!

¡Y escuchen la batería! Es super sólido lo que toca, el sonido es profundo, la afinación es bonita, el tiempo es tan impecable que obviamente está grabado con click (metrónomo) – pero eso no lo hace menos perfecto, porque no pierde ni sensibilidad ni gracia ni naturalidad – y los cortes son simples y caen exactos. Combina el golpe a tierra, requisito básico del rock, con acentos al aire, que para mi gusto le agregan riqueza a la cosa. Los toms tienen un sonido medio psicodélico, quase electrónico sin serlo… y los platos son usados con gusto y exactitud… el batero no duda ni un instante qué tocar.

La guitarra toca lo necesario y no más, tiene la cantidad de distorsión perfecta (se me viene a la mente el tema “Not Guilty” y “House Arrest”), la fuerza exacta para ser agresiva pero no ensordecedora, y se combina perfecto con el teclado en cuanto al sonido. Tanto que no me sorprendería que el tecladista y el guitarrista hubieran ido juntos a comprar sus instrumentos 😉 . El sonido de las guitarras es del que me gusta a mí: ronquito, como la voz de Bryan… no es de esas guitarras agudísimas que perforan oídos. La distorsión, además, no opaca en nada a la voz. El balance de todos los instrumentos y la voz no podría ser mejor en cuanto a frecuencias y volúmenes.

La voz tiene una combinación mágica de sensualidad, sensibilidad, ternura y fuerza. Algo que he notado en los cantantes de rock es que o afinan, o tienen fuerza. Que tengan las dos cualidades no es tan común… Para mejor, el manejo rítmico es buenísimo. Y hay que sacarse el sombrero frente a este hombre que sigue cantando con sentimiento canciones que compuso hace una eternidad… algo que no debe ser fácil.

Yo encuentro tanto las melodías como los acordes fantásticos… expresan exactamente lo que yo expresaría si tuviera la habilidad de componer… (“Depend on me” es un ejemplo de melodía que me encanta).

En cuanto a las letras,  tienen la misma característica que las de Sting: cuentan historias que se “ven” completas: tienen imágenes que están cargadas de sentimientos – en las que nos podemos meter de cabeza, o sentirnos identificados – con una pizca de humor cada tanto (“If you wanna leave me, can I come too?” – “si me vas a dejar, ¿puedo ir también?”), con otra pizca de picardía (la mejor de todas: “I wanna be your underware” – “quiero ser tu ropa interior”), con un romanticismo a ultranza (de todos sus temas “Heaven” debe ser la canción romántica por excelencia) y con una rima que suena natural y no forzada. Y, jaja, logra hacer un himno (con una fuerza absolutamente arrolladora) con una letra completamente anti-machista como “Touch the hand”.

Sin duda es un disco para escuchar cuando uno necesita energizarse; cuando uno tiene que descargar; cuando uno quiere sentirse adolescente de nuevo; cuando uno tiene que aguantar despierto dos horas antes de que llegue la hora de salir con amigos. Tiene los ingredientes necesarios para dejar atrás penas y encarar cosas nuevas, o para tomar coraje frente a una situación que genera miedo. Y claro… también para morirse de amor con alguien que nos guste.

¿Puede haber un disco más perfecto?

Por último: ¿quiénes son los músicos detrás de este disco, además de BA?

Keith Scott – lead guitar

Tommy Mandel – Hammond organ

Dave Taylor – bass

Mickey Curry – batería

Phil Nicholas – keyboards and programming

Robbie King – Hammond organ

Bill Paine – Piano and Hammond organ

Larry Klein – bass

Ed Shearmur – keyboards

The Tuck Back Twins – background vocals

PS: Sí… soy un tanto ecléctica (no demasiado) con mis gustos musicales 😉

8 comentarios

  1. Aldoux said,

    junio 26, 2010 a 12:00 am

    Una apuesta fuera de lo común pero completamente válida, y aunque quizá no sea pertinente a lo que la mayoría se espera de tu blog me parece magnífico que hayas tenido el detalle de ponerlo. Para mí este fue el último gran disco de Bryan Adams, y aunque aplaudo tu elección no quiero extenderme en consideraciones fuera del espíritu de Atresillado. Concuerdo 100% con tu comentario en el sentido que la amplitud del gusto humano es infinita y un disco como este puede coexistir perfectamente con un, digamos, Bitches Brew de Miles Davis, de la misma manera que en tu armario puedas tener una camisa verde y otra azul. Gracias Drummergirl!…

  2. Drummergirl said,

    junio 26, 2010 a 12:35 am

    Hola Aldoux. En la diferencia y en lo inesperado es muchas veces donde yo encuentro la diversión. Yo puedo escuchar en una misma mañana, alternadamente, un disco de jazz, otro de rock, otro de clásica y otro de pop. Lo que más me gusta es el jazz, sin duda. Lo que más suena en mi casa es jazz… tanto que mi hijo hoy se refirió a uno de los temas de este disco de Bryan como “la cancioncita esa”, jajaja. Pero… bueno… también cuando tenía 5 ó 6 años, me dejó re-pegada en una parada de ómnibus, cuando empezó a cantar a vos en cuello: “I wanna be… your underware!” ;D Pero volviendo a lo de lo inesperado y diferente: ahí encuentro yo mucho del goce musical: en lo que me sorprende.

    Gracias a ti, por siempre estar ahí.

  3. sivadselim_uy said,

    junio 26, 2010 a 4:58 pm

    Drummergirl: Será que estabas sabiendo lo que yo escribía comentando el anterior disco??? Ustedes son testigos: allí puse “Sos una provocadora”…( Cabo Polonio mediante ) y con B. Adams tendré que sacarme la piel para poder escucharlo…es una trampa….. Veremos como salgo de esta…jajajaja…

  4. Drummergirl said,

    junio 26, 2010 a 5:25 pm

    😀 Mira, sivadselim (cada vez me suena más a Simbad el Marino tu nombre, jeje): No tienes ninguna obligación de escuchar a B.A! Pero la realidad es que a mí me gustaría mucho que lo escucharas y que hicieras tu propia crítica del disco (no solo tú… los que se prendan). Intenté en mi comentario ser lo más clara posible en cuanto a qué me gustaba del disco. Me encantaría saber si a alguien no le gusta, qué le encuentra de malo. Es en el intercambio donde hay crecimiento.

    Y… por otro lado, los gustos son gustos, y pasan + x el corazón que x la cabeza. Entonces… ta, me gusta! 😉

    Así que ya sabes: no hay necesidad… pero me intriga.

  5. vikingo said,

    junio 26, 2010 a 7:54 pm

    De Bryan Adams solo escuche un grandes exitos que trajo un compañero de Bosnia hace ya algunos años en CD y yo me lo grabe en cinta de cassette. No me gusto mucho, tal vez le veia como alguien que se queria parecer a Bruce Springsteen, a pesar de oir grandes canciones, que por momentos me parecian demasiado comerciales, incluso habia una con la colaboracion de Paco de Lucia a la guitarra, un gran logro de su parte. No se si era su voz a la que en ciertas ocasiones vinculaba a la del boss o la mala produccion o grabacion de ese CD. En Bosnia, por entonces, se vendia de todo a muy bajo precio, pero claro, era todo pirata. El caso es que no le preste la atencion que se merecia, ya que oia glorias sobre este autor y yo no las encontraba plenamente.
    Ahora si le voy a dar importancia, pero solo porque has hecho un esfuerzo como tu sabes en presentar de esa forma tan sentimental y tan como te sale del corazon, a este artista al que muchos admiran.
    Me lo tomo prestado, gracias drummergilr.

  6. Drummergirl said,

    junio 26, 2010 a 8:05 pm

    OK, Bryan… si llegás a ver esto: no seré tan excelente batera como el que grabó esto pero ¡mira qué agente de ventas te estás perdiendo!!!
    🙂
    Vikingo, sivadselim, y amigos varios: les prometo que después de saber qué piensan de este disco, les regalaré algo jazzero muy especial, en agradecimiento por la compañía y la confianza que me tienen y demuestran. ¡Los quiero!

  7. federico said,

    diciembre 22, 2010 a 2:47 pm

    Amigos de Atresillado,

    Soy Federico Kersner, saxofonista de la U.O.M. – Unidad Orquestal Mínima, un trío de jazz-fusión argentino que retoma fragancias del hevy metal que consumimos en nuestra adolesencia y del free y las “vanguardias” jazzeras…

    Les cuento que estamos presentando nuestro primer material, y nos gustaría que nos ayuden a difundirlo, ya sea publicando el link, con una nota, o como crean conveniente.

    También pueden publicar información de la banda, que vamos actualizando, de lauom.blogspot.com, allí se puede escuchar el disco on-line y se lo puede bajar, por lo que agradeceríamos mucho si incluyen dicho link. Por supuesto podemos intercambiar enlaces, y los afiliamos! (El chiste es porque aquí la U.O.M. es la Unión Obrera Metalúrgica). Les adjunto más abajo también una gacetilla de prensa con alguna información del grupo.

    El disco lo pueden escuchar y bajar en

    http://www.lauom.blogspot.com

    Federico Kersner.
    La U.O.M. – Unidad Orquestal Mínima.
    lauom.blogspot.com

  8. Drummy said,

    diciembre 22, 2010 a 3:48 pm

    Bienvenido, Federico. Gracias por el dato. Acá estoy escuchando un tema y me gusta. Y el saxo tiene un lugar preponderante. Qué instrumento bonito que tocas. Mucho éxito con tu banda!


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